No a la “ley del embudo”: Covid, Ómicron y economía van de la mano

Proponen mayor rigor para que la gente se vacune
sábado, 8 de enero de 2022 · 05:45

El infectólogo Russel Amir Rodríguez Sánchez advirtió que el súbito aumento de contagios de Covid-19 ya tiene repercusiones en las empresas y podría generar un problema mayor en la actividad económica.

Una persona que llegue con síntomas de Covid a una fábrica podría contagiar de repente a cinco o seis trabajadores más”, apuntó. “Si esa fábrica tiene quince trabajadores y se le contagian diez, pues verá mermadas dos terceras partes de la producción”.

El especialista señaló que esa situación —reflejada en otras áreas— podría crear un problema económico, quiebre o cierre de pequeñas fábricas.

Eso baja muchísimo la productividad”, insistió.

Ayer publicamos que el doctor Rodríguez indicó que no hay elementos para asegurar cuántos de los nuevos casos de Covid-19 en Yucatán son de la variante Ómicron, porque no se están realizando las pruebas específicas.

Esa cepa, subrayó, es más contagiosa y su menor letalidad no debe ser motivo para bajar la guardia en las medidas de protección.

Al ampliar sus comentarios, el infectólogo también consideró que la elevada demanda de pruebas antiCovid podría ser resultado de la psicosis ante el aumento de contagios.

Añadió que muchas personas recurren a la prueba apenas se enteran del contagio de alguien con quien tuvieron contacto, pero si éste fue reciente —de dos días, por ejemplo— y no presentan síntomas es mejor esperar, porque a lo mejor el estudio sale negativo.

No obstante, apuntó, sí hay que aislarse con todas las medidas de precaución

Proponen mayor rigor para que la gente se vacune

No hay elementos para decir, como sugieren algunas versiones, que la actual vacuna contra Covid-19 no tiene la misma eficacia ante la cepa Ómicron, confirma el infectólogo Russel Amir Rodríguez Sánchez.

En amplia entrevista, el especialista señala que la situación es totalmente distinta a lo que plantean esas versiones, pues el virus afecta más a personas que no han recibido la vacuna, y cuando infecta a quienes ya se vacunaron los efectos son aún más leves.

Incluso, dice que hay que aumentar la cobertura de vacunación e imponer reglas para presionar a que más gente acuda a inmunizarse y no sea víctima de los detractores de esa medida.

No se puede obligar a una persona a vacunarse, pero sí se le puede exigir como requisito para ciertas cosas”, enfatiza “Por ejemplo, decirle: si no estás vacunado no trabajas en mi empresa”.

El doctor Rodríguez Sánchez, presidente de la asociación civil Sinergia con Sentido, señala que en lo personal le enoja la “ley del embudo” que prevalece en este tipo de situaciones de salud pública.

Para que nosotros (los mexicanos) entremos a un país nos exigen 20 mil requisitos: entre otras cosas, el certificado de vacunación, una prueba con resultado negativo y la ausencia de síntomas. Se hace un filtro muy importante”, abunda. “Por el contrario, a México entra gente sin ningún control. Comentaba el caso de cruceros que llegan de Cancún a acá (Progreso). Bajan dos mil o tres mil personas, se pasean y no aplican las medidas de protección. Se sienten ya inmunes, pero alguno puede tener el problema y traerlo”.

Hace notar que el relajamiento de medidas no es exclusivo de los visitantes: “Si va al supermercado de pronto ve junto a usted a una persona que tiene el cubrebocas bajado, o de plano se lo quita. Y si le dice algo se ofende y le agrede. Ese tipo de conductas está facilitando la transmisión del virus”.

¿Por qué los niños se ven más afectados por Ómicron?

En cuanto a los señalamientos de que la variante Ómicron afecta más a los niños que sus predecesoras, el infectólogo subraya:

No, no es que les afecte más la cepa Ómicron. Lo que pasa es que, a diferencia de los adultos, ellos no están vacunados. Entonces son los que reciben la carga viral, en ellos se puede manifestar más la infección”.

El entrevistado se refiere, a pregunta nuestra, a otra de la versiones que se han difundido en torno al Ómicron y su afectación más leve: la posibilidad de que esta cepa marque el final de la pandemia.

No, va a ser muy difícil que al virus se le acabe”, explica. “Los virus, los parásitos en general, tienen que llegar a un punto de equilibrio con el huésped, en el cual persistan huéspedes susceptibles para que se pueda mantener el ciclo biológico del parásito en cuestión, pero también tiene que ser que el patógeno baje su capacidad para que no mate a todos los que tienen, porque entonces sí se acaba”.

“Es como se acabó la viruela negra, la peste, porque murió la inmensa mayoría de la población. Cuando vino la influenza española murió mucha gente, la población bajó muchísimo. Al bajar la población había menos huéspedes susceptibles y lo que quedaba era gente que se recuperaba o que tenía la resistencia natural”.

Inmunidad innata

“Eso puede pasar también”, prosigue. “O sea, puede haber personas, y estoy seguro de que sí hay, que están en contacto íntimo con gente con coronavirus y simple y sencillamente no les pasa nada, porque el coronavirus no logra instalarse en ellas. A eso se le llama inmunidad innata del paciente”.

También señala que la principal profilaxis (conjunto de medidas que se toman para proteger o preservar de las enfermedades) contra la pandemia en Yucatán ha consistido en el aislamiento, los cercos sanitarios y las estrictas reglas de prevención, como la sana distancia, la limpieza constante, el uso de cubrebocas y el gel antibacterial para las manos.

Búsqueda intencionada

“Desde un principio vimos que la incidencia en México en general era alta. En Yucatán en particular también fue bastante alta en relación con otros estados”, continúa. “Algo importante es que aquí ha sido mayor la búsqueda intencionada de los casos. Se ha insistido mucho en hacer más pruebas y eso ha arrojado un incremento en el número de casos positivos”.

Otro detalle que se vio al principio de la pandemia, en medio de la falta de experiencia en el manejo del virus y el comportamiento de éste, es que la mortalidad era bastante alta, puntualiza.

“Estábamos arriba (la letalidad) de diez por ciento de los casos, porcentaje incluso mayor que la mortalidad en otros países”, manifiesta. “Tenemos en México el primer lugar en cuanto a mortalidad de casos que llegaban a ingresarse”.

Respuesta eficaz

“Sin embargo, aquí en Yucatán el manejo del sector público y la colaboración de las instituciones privadas consiguió crear un equipo de manejo de los pacientes bastante efectivo. Logramos buena respuesta en cuanto a pacientes que llegaban muy graves”.

El médico indica que el buen manejo se mantuvo y ahora es más eficaz, lo cual se refleja en menor porcentaje de hospitalizaciones.

Desde el principio

El especialista en Infectología indica que desde el principio se mantuvo vigilancia adecuada, de tal forma que ante las primeras manifestaciones clínicas o la positividad de la prueba —aunque los síntomas fueran bajos— había mucha supervisión.

El factor del aire

“No era algo así como ‘ándate a tu casa y cuando te falte aire vienes’, porque cuando faltaba el aire ya no había nada qué hacer”, señala.

Manejo en línea

Ahora, insiste, el manejo es mejor. Estamos insistiendo mucho en el manejo “on line”. Al paciente ni lo vemos. Si sale su prueba positiva nos habla y se le dan indicaciones para aplacar la replicación del virus. Por consiguiente, disminuye el paso del virus a los pulmones y hay menos hospitalizados. Así hay menos carga de trabajo en los hospitales y los que llegan pueden recibir mejor atención.

Otras Noticias