La Noche Blanca conquistó de nuevo al público en una jornada en que la danza, la música, la pintura y otras disciplinas artísticas lograron que 58 mil personas tomaran las calles y reafirmaran a Mérida como un referente de arte y cultura.
La Dirección de Cultura del Ayuntamiento informa que 18 mil personas se dieron cita a las actividades del viernes 21 en La Víspera, y 40 mil en la Noche Blanca.
Arte variado es lo que encontraron las miles de personas que desde las 8 p.m. recorrieron las calles en busca de los mejores asientos para disfrutar la oferta de doscientas actividades.
Hubo eventos para todas las edades, lo que se reflejó en los espectadores de los programas artísticos en las 100 sedes abiertas, donde se ofrecieron espectáculos infantiles, exposiciones de arte, estrenos de danza y música. La “Noche Swing, mambos y boleros” diseñada especialmente para la jornada por la Mérida Big Band y Créssida Danza Contemporánea, así como presentaciones de cómicos regionales y la difusión de la lengua maya con juegos tradicionales, teatro de sombras y música fueron algunas de las atracciones culturales.
Cuba estuvo presente desde La Víspera con la entrega por la Universidad José Martí de Latinoamérica de la Medalla “Doctor Armando Hart Dávalos” al maestro Alberto Lara Bazaldúa y la doctora Eloísa María Carrera Varona por sus aportaciones a la investigación, en un acto en el que se habló de la hermandad entre La Habana y Mérida.
De la isla caribeña, el coreógrafo Eduardo Blanco se llevó las primeras ovaciones por la danza masiva “Nuestra América”, con 250 bailarines y maestros del Centro Municipal de Danza. Más tarse las ganó Ernesto Blanco con fusión de música electrónica y ritmos latinos.
Estuvo también la música judía que interpretó el contratenor Emmanuel Pool en el teatro “Felipe Carrillo Puerto” de la Uady, algunas con su laúd árabe en mano y otras piezas acompañado del pianista James Pulles.
Quienes decidieron trasnocharse hasta pasadas las 2 de la mañana bailaron con la cumbia chilena de Chico Trujillo, la alegría tropical de Censurado y Los Méndez, y reír con la comicidad regional de Tila María Sesto.
Los espectáculos infantiles fueron muy concurridos por niños acompañados de sus papás, que aplaudieron obras como “Lagartijas en patines”, “Los hilitos de mi abuela X’manikté” y “Entre quesos y ratones”.
Treinta y tres galerías extendieron sus horarios: a las puertas de Soho Galleries la gente se armó de pinceles para crear obras de arte, Le Cirque presentó la exposición “La fiesta de la vida” y, en Itzimná, Casa Gemela y Lux Perpetua Art Centre atrajeron a visitantes.
La oferta gastronómica fue otro de los atractivos. Cincuenta establecimientos afiliados a la Canirac Yucatán ofrecieron variedad de actividades, desde cocteles de bienvenida y 10% de descuento en consumo al mostrar la pulsera conmemorativa del programa cultural.
La jornada inaugural de la Noche Blanca fue encabezada por el alcalde Renán Barrera Concha, quien recordó que la iniciativa cultural surgió como una posibilidad de ocupar el espacio público y que las personas salieran a las calles a disfrutar la danza, el teatro, la música y la gastronomía, objetivo que se ha cumplido en cada una de las 14 ediciones realizadas.
La Feria del Panucho, que en La Víspera efectuó el gremio de La Visitación de la Ermita de Santa Isabel en colaboración con el Ayuntamiento, celebró uno de los símbolos gastronómicos de Yucatán. Las ganancias entre los 30 puestos fue de $164,700, cantidad que se va a los integrantes del gremio.
