“Yo tenía como 10 años cuando empezamos a trabajar el orégano; de chica nos íbamos a buscar el orégano con mi mamá, y ya después lo poníamos a secar para poder venderlo” , recuerda María Margarita Tun Chac.
María Margarita es productora de orégano en el municipio de Kinchil y dice que ha comprobado los beneficios del programa agrícola de la empresa Kekén, obteniendo resultados positivos en sus cultivos de orégano, con plantas más saludables y hojas de mayor tamaño, lo cual ha influido de manera positiva la economía de su hogar.
Mediante la donación de abono sustentable, capacitaciones y seguimiento técnico, la compañía porcícola ha beneficiado, según informa, a más de 1,000 productores del campo en Yucatán.
“Ahora Kekén nos está dando una gran oportunidad con el abono, yo estoy viendo la mejoría en las plantas, más verdes y bonitas. El orégano es dinero, nos ayuda un montón con la economía, a la semana sacamos hasta 10 sacos para vender”, explica María Margarita.
Idur Fernando Díaz Villanueva, líder del programa agrícola de Kekén, comenta que quieren promover, divulgar y apoyar el trabajo de estas madres de familia, mejorar su economía, fortalecer el cultivo tradicional y contribuir al medio ambiente.
El biosólido resultante de las granjas se ha aplicado en más de 2,693 hectáreas de diferentes cultivos, entre los que destacan naranja, limón, rábano, cebolla, lechuga, tomate, y chiles habanero, dulce y xcat, entre otros.
