Mérida

Irregularidad en un retiro, exmagistrada en Yucatán perdería sus derechos

Decisión de una magistrada no cubrió las normas
jueves, 21 de abril de 2022 · 03:02

La ex magistrada Adda Cámara Vallejos podría perder todos sus derechos por abandonar sus funciones, ya que dejó de ejercer su cargo renunciando a éste, sin que el Tribunal Superior de Justicia se lo aprobara como ella pretendía y menos el Congreso del Estado, al cual debió solicitárselo por ser el que le otorgó ese puesto irrenunciable.

Su renuncia, como informamos, se debió al parecer a sus interpretaciones de las reformas a la Ley del Poder Judicial que mando al Congreso el gobernador Mauricio Vila Dosal.

Retiro debe ser conforme a la ley

De acuerdo a información recabada en los poderes Legislativo y Judicial, la exmagistrada, como al parecer ya se le puede considerar por el hecho de que desde el pasado sábado 9 ella mismo dijo que se retiraba de su cargo y hasta la fecha ya no se ha vuelto a presentar a trabajar en el Poder Judicial, puede ser sometida a un proceso por abandonar sus funciones.

En el Poder Judicial se informó que Adda Cámara solicitó su haber de retiro considerando que lleva ya 39 años de servicio al Estado, lo cual puede ser correcto, ya que tiene todos los derechos para ello, pero se le pasó un detalle importante en el último cargo que ocupó, que fue el de magistrada, la ley a la letra dice textualmente:

“Renuncia. Artículo 20.- El cargo de magistrado del Tribunal Superior de Justicia del Estado sólo es renunciable por causa grave calificada así por el Congreso del Estado o, en los recesos de éste, por la Diputación Permanente. Será causa de retiro forzoso de los magistrados del Tribunal Superior de Justicia del Estado padecer incapacidad, ya sea física o mental, que les impida desempeñar el encargo, en la forma que dispongan las leyes”.

Además el artículo 68 de la Constitución local a la letra dice: “El cargo de magistrado y de consejero de la judicatura del Poder Judicial del Estado solo es renunciable por causa grave calificada por el Congreso del Estado, o en los recesos de este por la Diputación Permanente”.

Oficio

Y de acuerdo al oficio que mandó al Tribunal Superior de Justicia, esto no se cumple y menos el trámite, ya que, en todo caso, su renuncia debe ser ante el Poder Legislativo y no por medio del presidente del Poder Judicial, quien envió el oficio de renuncia.

El hecho de que la magistrada haya dejado de ejercer sin la aprobación de las autoridades que lo deben avalar ni por los demás magistrados la pone en una situación en que, conforme a la ley, puede perder todos sus derechos, aun cuando tiene más de 30 años de servicio.

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