Mérida

Reconocimiento a la trayectoria del Dr. Carlos Pérez

Entregan premio a la excelencia a maestro yucateco
lunes, 16 de mayo de 2022 · 02:00

El doctor Carlos Alberto Pérez Pérez recibió ayer el reconocimiento “Excelencia Docente del Estado de Yucatán”, que otorga el Congreso. Aprovechó esta tribuna y el Día del Maestro para criticar que haya más soldados del Ejército que profesores de educación bilingüe y cultural en el país.

Quizá porque vio frente a él a cuatro militares de alto rango que asistieron a la sesión solemne de entrega de este reconocimiento, Pérez Pérez destacó que se refería al Ejército con todo respeto y que él es hijo de un militar y de una profesora. Sin embargo, dijo lo que tenía que decir.

“De acuerdo con el último Censo, hoy hay más elementos del Ejército que profesores de educación bilingüe y cultural”, recalcó. “Externo respetuosamente que para que el país progrese, no necesitamos más militares, necesitamos más maestros”.

“El ejército que necesitamos tiene que estar conformado por educadores bien preparados, maestros bien armados académica y pedagógicamente, docentes que con el apoyo del gobierno tengan todos los recursos para llegar a los lugares más apartados y llevar la luz del conocimiento a los pueblos originarios, que históricamente son los más olvidados”.

“Solo educando al pueblo podrán erradicarse la violencia, corrupción, desigualdad, discriminación, ‘huachicol’, racismo, feminicidios, trata de personas, explotación laboral y económica”, reiteró. “Ningún vicio social puede erradicarse si no es con la luz de la educación y la ciencia, no hay otra vía”.

“Necesitamos atender a los grupos marginados y pueblos originarios si queremos que prosperen, necesitamos que la sociedad mexicana transite a una formación escolar integral. No olvidemos lo que decía José Martí ‘un pueblo educado será siempre un pueblo libre’”.

El doctor Pérez Pérez llegó al Congreso del Estado vestido con un elegante traje acompañado de su familia.

Una comisión de diputados formada por José Crescencio Gutiérrez González, presidente de la comisión de selección del reconocimiento; Víctor Hugo Lozano Poveda, Gaspar Quintal Parra, Vida Gómez Herrera, Eduardo Sobrino Sierra y Alejandra Novelo Segura, lo ingresó al pleno junto con el secretario de Educación, Liborio Vidal Aguilar, y el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Ricardo Ávila Heredia.

Antes de su discurso, el galardonado pidió a la presidenta de la mesa directiva, diputada Ingrid del Pilar Santos Díaz, que dieran un minuto de aplausos a los profesores fallecidos en la pandemia, lo cual se aprobó por unanimidad.— Joaquín Chan

Luego pronunció un discurso de casi 26 minutos, que incluyó un agradecimiento al secretario general de la Sección 57 del SNTE, Alejandro Chulim Cimé, quien lo propuso para el premio honorario.

Allí estuvo también el líder de la Sección 33, Ricardo Francisco Espinosa Magaña, ambos con sus respectivos comités directivos seccionales.

Casi todo el discurso del homenajeado mantuvo el interés de la asistencia, no sólo por su claridad y fuerza de voz, sino por el contenido del mensaje que tocó al gobierno federal por su polarización política y falta de apoyos; al gobierno estatal por las condiciones en que viven los profesores y la próxima reforma del Isstey, y a los legisladores que tendrán la responsabilidad de aprobar esa reforma.

“Necesitamos educar para la paz, pero el encono político y polarización social no abona a eso, solo fomenta la violencia. En cualquiera de las expresiones la violencia genera más violencia”, señaló.

“La clave de la solución es el apoyo al magisterio que implica la infraestructura, atender la necesidad de los docentes para que realice su papel transformador. Hay que dar apoyo a los que están en servicio activo, en proceso de retiro y jubilados, es fundamental. Los trabajadores dedican sus labores toda la vida y se retiran con las manos vacías, sin tener las prestaciones a las que aspiran”.

“México experimenta desde varias décadas una profunda desigualdad social, que se hace patente con el abandono de las comunidades originarias, en el desempleo, la polarización de la sociedad, analfabetismo, limitado acceso a la educación en algunos lugares del país”.

“Eso da situaciones que tiene como resultado actos de corrupción, discriminación, violencia de género, feminicidios, violencia contra la prensa, violencia política y lo más actual que es la delincuencia cibernética. Todas estas acciones atentan contra la democracia, la inclusión, la igualdad y derechos humanos y no permite crecer en un entorno de paz, equidad y justicia”.

“Quiero respetuosamente expresar sin menoscabo del trabajo legislativo, que esos vicios sociales están muy arraigados, no se combaten con decretos, es importante mirar a la educación como el arma redentora y reinvindicadora de la sociedad”, reiteró.

“Hoy, los gobiernos del país tienen que darle educación a sus protagonistas y el lugar que merecen, actuar con miras en el progreso y no miras de intereses económicos, políticos o personales”.

El galardonado valoró el trabajo de los docentes y que gracias a él todos los que son profesionistas exitosos y funcionarios aprendieron de ellos en todos los niveles educativos, nadie fue autodidacta. Y lanzó preguntas a los legisladores sobre los maestros, ¿tendrán un hogar propio?, ¿tendrán los recursos para atender su salud y comer sanamente?

Luego remachó su alusión a la reforma a la Ley del Isstey: “Antes de tomar medidas que no solo no beneficien al magisterio, sino que resulten perjudicial a quien les dio las armas más elementales, mediten y actúen con justicia, equidad y agradecimiento”.

A 100 años de la fundación de la SEP, dijo, ésta no ha abatido el analfabetismo educativo, por lo que los gobiernos de todos los niveles y quienes tienen en las manos la administración de la educación les espera mucho trabajo, mucho sentido humano, corresponsabilidad social, ética y vocación par tener una sociedad educada, emprendedora, respetuosa de los derechos humanos, que procure justicia, aplique la inclusión, sea amante de la naturaleza y medio ambiente.

“Hoy requerimos que los gobiernos ratifiquen el compromiso social, que los docentes realicen acciones a favor de los alumnos y rescaten las experiencias saquen la mejor de ella para hacer lo que sabemos: educar”, indicó.

“Necesitamos un país donde impere la paz, la cordialidad, la armonía, no la violencia que estamos legitimando y se convierte en signos de pequeños grupos. Hay que apostar por la educación y apoyarla totalmente, es la única vía para erradicar los males sociales, la violencia no se acaba con violencia”.

Como era de esperarse, la asistencia y los 24 diputados que estuvieron en la sesión solemne (no asistió Harry Rodríguez Botello Fierro), le dieron fuerte ovación al concluir su discurso.