Mérida

Alternativa en el consumo de leña

Promueven el uso de estufas ahorradoras
miércoles, 18 de mayo de 2022 · 02:27

La estufa ahorradora de leña trae beneficios para el planeta, la economía y la salud de personas de áreas rurales o de escasos recursos, como las que se encuentran en las periferias de la ciudad.

La construcción de estas estufas en el sur de Mérida es necesaria porque, al estarse desarrollando el proyecto Modelo Agroecológico para la reorganización de los solares periurbanos, nos dimos cuenta de que la mayoría de los beneficiarios sigue cocinando con leña. Al preguntarles, nos comentaron que lo hacen porque es muy alto el precio del gas, expuso la bióloga María del Sagrario Gordillo Tinoco.

Ella es una de los asesores del proyecto de construcción de estufas de leña por invitación de la asociación civil Kanan Kab, Protección del Mundo A.C., y docente del Campus de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CCBA) de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), en la materia “Ecotecnias para el desarrollo rural”.

Según refirió, se ha iniciado la construcción de una estufa ahorradora de leña en la casa de María Irma González Córdoba, quien tiene su domicilio en la calle 94 entre 187 Lote 5 de la colonia San Luis Sur Dzununcán, en el municipio de Mérida, de hecho solo le faltaba la chimenea. Para este proceso se contó con un donativo.

El sábado 28, en horario por definir, se inaugurará la estufa ecológica que con solo tres leños puede servir todo el día, en lugar de estar quemando hasta tres por turnos, de mañana, tarde y noche, con una suma de nueve.

Una consulta arrojó que de 20 personas, de ocho a 10 no tienen dinero para comprar gas. María Gordillo reiteró que con estas estufas ahorradoras no hay contaminación para las personas porque la chimenea arroja el humo fuera de la casa.

¿Qué es una estufa ahorradora de leña? Es una ecotecnia que mejora el consumo del recurso maderable, ya que disminuye entre 50% y 60% el uso de la leña. Su construcción es ecológica porque está hecha a base de tierra (kan kab), grava, polvo, cal y un poco de cemento, el impacto es muy poco.

En esta estufa utilizamos también nopal licuado para mayor solidez de los materiales, apuntó la bióloga.

Además, con ella se reducen la irritación de los ojos y las enfermedades respiratorias, es de bajo costo, gran duración y fácil de usar, con menor riesgo de quemaduras y es una forma más segura de cocinar, se pueden usar materiales reciclados.

El proceso empleado ha sido modificado de las estufas denominadas Lorena’s (lodo y arena), manuales de la Conafor y otros. Se toman en cuenta las necesidades y preferencias de los yucatecos, por ejemplo el uso de dos comales.

La bióloga expuso que los materiales de esta primera estufa se han conseguido gracias a una donación económica de la diputada Dafne López Osorio y que no se cobrará el curso.

En esto participaron estudiantes de Biología (Carlos Mosqueda, María Ocaña, Ericelly Tamayo, Annel García) y Agroecología (Jair Aguayo, Katia Ramírez, Olga Chuil) de CCBA; y representantes de Kanan Kab (los biólogos Andrés Campos y María Gordillo).

Lo que sigue del proyecto de la estufa es el secado, que toma entre tres y cinco días.

Estamos en espera de la llegada de la chimenea que viene desde Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo.

Por todo lo anterior, el sábado 28 se inaugurará formalmente en la casa de doña Irma y estarán presentes los involucrados en la construcción.

Algunos de los componentes de la estufa ecológica son la base, cajón de madera y ubicación de comales y chimenea.

También se efectúa licuado de nopal como parte de los elementos; se hace colado de la tierra y preparación de la mezcla y el llenado del cajón, entre otros.

La bióloga precisó que no llevaron la estufa de dos “quemadores” a la casa, sino que ahí se está construyendo.

La asesora del proyecto comentó que estas no son las primeras estufas de leña en Yucatán, ya existen en otros poblados.

Además de donativos en efectivo por medio de la asociación, desean donativos en especie e incluso el apoyo de un albañil para hacer las estufas ecológicas.— CLAUDIA SIERRA MEDINA