“Con los bloqueos y con las manifestaciones perdemos todos. Pierde la empresa y pierden los trabajadores”, dijo Carlos Ramayo Navarrete, presidente de la Asociación Ganadera Local de Porcicultores de Mérida, al referirse a la protesta que realizan activistas y vecinos de Sitilpech, Izamal, por la reapertura de la granja “Kancabchén II”.
“La empresa pierde porque los cerdos se pueden morir si no entra el alimento; los trabajadores, que en esa granja son 40, pierden porque es su fuente de empleo”, señaló Ramayo Navarrete, tras hacer un llamado para que se restablezca la tranquilidad en esa comisaría.
En entrevista con el Diario, Carlos Ramayo afirmó que los porcicultores han actuado con prudencia, incluso en lo que se refiere a temas ambientales. Además, dijo, el agua que consume el sector pecuario no llega al 1%.
“No somos tan malos como dicen ellos (los activistas). Si uno se enfoca en la necesidad del agua, ve que ellos tienen hasta cierto punto razón; pero no la tienen porque nos apegamos a las normas y cumplimos todas”.
Conforme a la norma
Tras recordar que el 30 de noviembre, a petición de la asociación que preside, el gobierno del Estado constituyó una norma técnica de producción porcina en granjas de Yucatán, dijo que la industria está adherida a la Norma 0021, lo que implica una serie de esfuerzos para hacer las cosas como se tengan que hacer.
“Tenemos que cumplir y nosotros lo hacemos de muy buena manera y lo mejor que podemos. Tenemos asesores e investigadores. No inventamos las cosas”.
“Son estudios que se hacen con la Uady, UNAM y Conacyt, con toda esa gente e investigadores”.
El dirigente reiteró que están en la mejor disposición de cumplir las normas, y que eso es lo que le piden también a los activistas de Kanan e Indignación.
“En el caso de la granja de Sitilpech un juez ya dio su veredicto y dio su sentencia. Si nosotros cumplimos la norma, la norma técnica de granjas porcinas en Yucatán, ¿por qué no podemos seguir trabajando? Es nuestro modo de vida. No empezamos ayer”.
“ Esto es desde que se acabó el ‘oro verde’, y el mismo gobierno federal fomentó, con Banrural, las granjas porcinas”.
Empleos en granjas porcícolas
Actualmente, dijo, la industria porcina en Yucatán genera 12 mil empleos directos y 36 mil indirectos, y por eso, resaltó que los bloqueos hacen que todos pierdan.
En el caso de la granja de Sitilpech, Ramayo Navarrete dijo que allí trabajan 40 personas, en su mayoría mayahablantes que ahora están siendo acosados cuando van a trabajar.
“Nosotros estamos en la mejor disposición de contribuir a que todo se haga pacíficamente y que todo salga conforme a la ley. Hemos estado haciendo las cosas con prudencia, actuando con la prudencia necesaria que es lo que estamos enfocados. Todo queremos que sea transparente, ético, con sentido social y con sentido humano”, dijo.
