Al cumplir la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) 70 años de su fundación este jueves 23 del presente mes de marzo, conviene resaltar que este sector industrial en México posee un pasado pletórico de sólidos avances que han derivado en el indiscutible prestigio del que goza en el presente, que es motivo de gran orgullo en todos los constructores, y constituye una herencia viva que debe permanecer inmanente para las futuras generaciones de empresarios de esta industria.

Una clara muestra de la importancia que ésta ha tenido para el desarrollo económico del país es el hecho de contribuir con alrededor del 6.8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.

Raúl Monforte González, presidente de la delegación Yucatán, señaló que “la CMIC es una institución sólida que goza de gran reputación por la seriedad, profesionalismo y capacidad de sus empresas afiliadas. Uno de sus más importantes valores, es que aglutina a las mujeres y los hombres que han forjado y están construyendo la infraestructura sostenible y resiliente con la que hoy cuenta el país para cimentar su competitividad y perfilar su futuro.” Aseguró que la construcción representa uno de los pilares más importantes que impulsan el desarrollo de México, y que la inversión en infraestructura es esencial para garantizar la competitividad de las empresas nacionales, aumentar su productividad, y mejorar las condiciones de vida de sus habitantes al generar eficazmente crecimiento económico y prosperidad en condiciones justas, equitativas e incluyentes.

En gran medida, el liderazgo de la CMIC descansa en sus instituciones: el Instituto de Capacitación de la Industria de la Construcción (ICIC), el Instituto Tecnológico de la Construcción (ITC) y la Fundación de la Industria de la Construcción para el Desarrollo Tecnológico y de la Productividad (FIC), que son fundamentales para garantizar la constante innovación, y que mediante mecanismos perfectamente instrumentados incorporan a la industria de la construcción los avances científicos y tecnológicos más modernos a nivel global.

La CMIC es la primera organización empresarial mexicana que creó una institución, el ICIC, orientada a la capacitación experta de técnicos y profesionales en las habilidades que la industria exige. También es la primera que funda una universidad propia, el ITC, que forma especialistas a nivel de licenciatura, maestría y diplomados, ofreciendo hoy más de una decena de programas de postgrado. Por su parte, la FIC atiende las necesidades de certificación en normas de calidad y de procedimientos nacionales e internacionales, ofreciendo acompañamiento y evaluación de estándares, promoviendo así la investigación y el trabajo colaborativo e interdisciplinario que genera innovaciones atractivas para la industria.

Monforte recordó que el 23 de marzo de 1953 se fundó la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción (CNIC), la cual lideró, desde su inicio, la innovación tecnológica en las diversas ramas del sector.

El entrevistado citó que el primer presidente que tuvo la entonces CNIC fue el Ing. Bernardo Quintana Arrioja, visionario constructor. Adolfo Ruíz Cortines había tomado posesión como presidente de México en diciembre de 1952, y estaba decidido a impulsar la construcción de carreteras y el crecimiento de la infraestructura de vías férreas en el país, así como alentar el desarrollo agrícola y económico.

En 1970, México fue sede de la Copa Mundial de Futbol, y ocurrió un importante auge de la construcción de presas, aeropuertos, puertos, entre otras obras a lo largo y ancho del país, lo que permitió el crecimiento nacional de la Cámara.

A Fernando Acosta Martínez (1995-1997), como presidente de esta institución, le correspondió encarar cambios sustanciales cuando reformas legislativas llevaron a que, de ser obligatoria la afiliación para todas la empresas constructoras establecidas en México, pasara a ser voluntaria, generándose así una nueva condición para la cámara que la condujo a cambiar en 1997 el nombre de CNIC por el de CMIC, gestándose de este modo el nacimiento de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción como la conocemos hoy.

En los albores del siglo XXI, la asamblea de afiliados eligió al yucateco Leandro López Arceo para hacerse cargo de la presidencia nacional de CMIC en el periodo 2001-2003, convirtiéndose así en el primer, y único hasta hoy, empresario de nuestra entidad en alcanzar esta alta distinción. Con la llegada de un nuevo milenio, López Arceo impulsó al interior de la cámara una profunda reestructura organizacional, especialmente para modernizar las tareas que debían atender las vicepresidencias de la Comisión Ejecutiva. Al coincidir su gestión con el cambio en la presidencia de la república, presenta al Lic. Vicente Fox Quezada un ambicioso plan de infraestructura que contempla las inversiones necesarias en la materia con lo cual se incrementaría la competitividad del país, y le propuso la creación del Consejo Nacional de Infraestructura como órgano garante de la implementación de dicho plan.

El pasado viernes 10 de marzo, como parte de los festejos por el 70 aniversario, se llevó a cabo en el Salón de Actos del Palacio de Minería una asamblea general en sesión ordinaria en la que los afiliados de todo el país decidieron reelegir por unanimidad a Francisco Javier Solares Alemán como presidente de la CMIC. En el marco de este evento, se hizo un reconocimiento a López Arceo como exlíder nacional y miembro del Consejo Consultivo de esta institución.

En la nueva Comisión Ejecutiva nacional de la CMIC, de nuevo hay presencia de Yucatán, al haber invitado Solares Alemán a Monforte González a formar parte de la planilla que resultó electa, con el cargo de Vicepresidente Ejecutivo de Infraestructura Energética. El líder de los constructores en Yucatán subrayó que la energía es uno de los pilares estratégicos en los que descansa la competitividad de México, por lo que en el ejercicio de esta encomienda, fortalecerá los lazos de colaboración institucional con todas las partes que inciden en este sector, y propondrá acciones que favorezcan el despliegue de una infraestructura energética moderna, confiable y segura, que garantice a nuestro país aprovechar los beneficios de la re localización de empresas dentro de este nuevo entorno global que apuesta por el desarrollo sostenible, justo e incluyente.

Así como en el país los constructores de la CMIC tienen desde sus inicios una participación activa, directa y determinante en el desarrollo de México, y en la construcción de su infraestructura, también sucede lo mismo en Yucatán, donde han intervenido en obras importantes y trascendentes, como el Puerto de Altura, la autopista Mérida-Cancún, el Centro de Convenciones y otras. Ahora los constructores yucatecos se están sumando a los grandes proyectos que impulsan los gobiernos estatal, municipal y federal, aportando siempre profesionalismo, seriedad y capacidad comprobada.

Al refrendar su compromiso con Yucatán y el país, Monforte González se sumó al mensaje que emitió su líder nacional al ser reelecto, en el sentido de que: “La industria de la Construcción es fundamental para el crecimiento económico del país, razón por la cual, la CMIC tiene el compromiso de adaptarse a los cambios tecnológicos y a la innovación, que cada vez son mayores, más rápidos y en muchas ocasiones debe prever y anticiparse a los mismos”.

En su mensaje, Francisco Solares Alemán expresó que: “Mi visión siempre ha sido y seguirá siendo trabajar para tener una cámara sustentable, que busca en todo momento mejorar las condiciones de trabajo de nuestros afiliados”.— INSERCIÓN SOLICITADA

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