Las obras de mejora vial que se realizan en la avenida Jacinto Canek y los alrededores de la Prepa 2 de la Uady, en el poniente de Mérida, causan confusiones y descontento entre vecinos, principalmente por el tiempo que han tardado.
Los trabajos comenzaron el 18 de octubre pasado, hace más de cinco meses, y los avances son de 90%. Falta terminar parte de la acera de la avenida Canek con 50 y de la calle 118 con 61 del fraccionamiento Yucalpetén.
De acuerdo con los trabajadores, las reparaciones estarían listas hoy martes.
Se trabaja también en la construcción de un “atractivo visual en forma de espiral” que adornará la calle 61 con 118, contraesquina de la Prepa 2.
Los vecinos ya se acostumbraron a los trabajos que se realizan, aunque no están muy conformes con los resultados.
“Nos perjudicó cuando estuvo el polvo, ahora no tanto”, dice Esther Gamboa, vecina de la calle 118 entre 61 y 63 de la colonia Yucalpetén.
“Nos cerraron la calle mientras trabajaban, pero solo hicieron (repavimentaron) una parte, ni la mitad de la 118 con 63”, se queja. “Si observa, hay huecos, se ve claramente la diferencia de dónde dejaron de reparar”.
No cree que vaya a completar el trabajo en esa parte porque “ahora están más enfocados en la fuente o lo que vaya a ser la esquina de la Prepa”.
Manuel Uc, residente de la calle 118, también expresa inconformidad: “Le dedicaron mucho tiempo (a los trabajos) y no hubo un aviso oportuno de cómo iba a quedar la vialidad”,
“Por las reparaciones nos cerraron la calle, pero no la terminaron (de arreglar). Lo dejaron a la mitad, para que digan ‘arreglamos la 118’”, añade.
Como hemos informado, quienes transitan sobre la avenida Canek ya no tienen paso hacia la calle 116, que va al hospital Psiquiátrico y era de doble sentido; ahora solo pueden dirigirse a la Prepa 2 por la calle 118 del fraccionamiento Yucalpetén, lo cual causa confusiones a los conductores.
“Entorpece el tránsito para los despistados, hay mucho conflicto, mucha gente confundida”, mencionó un prestador de servicios de la Prepa 2 tras estacionar su vehículo.
“Para bien o para mal, todavía no hay infracciones porque (algunos) se meten en sentido contrario”, añadió.
“Debería haber algún policía indicando por dónde ir hasta que se acostumbren (los conductores) a los cambios”.
“Perjudica más de lo que ayuda, porque ya se tardaron un montón y no creo que haya servido de mucho, no veo que mejore el tránsito, sobre todo a las ocho de la mañana, cuando entramos, y a la una de la tarde, cuando salimos”, manifestó Carlos Quiñones, alumno de la Prepa 2.— VANESSA ARGÁEZ CASTILLA
José Castellanos, dueño de la panadería “El Naranjo”, en la calle 116 entre 59-C y 59-Ch, comentó que ha presenciado algunos incidentes relacionados con las obras y los cambios en la vialidad.
“Me tocó ver en la mañana que estaba cruzando una chamaca y le llegó un carro, no alcanzó a atropellarla, pero ella gritó por el susto”, dijo. “Va a pasar tiempo para que la gente se acostumbre a que es de un solo sentido (la calle 116), falta educación vial”.
