in

A bajarle al ruido

Estamos a unos días de la aprobación de un nuevo reglamento que por fin dará una solución integral y definitiva al problema, señalan funcionarios del Ayuntamiento

El abogado Alejandro Ruz Castro considera injusto que los vecinos del Centro Histórico que se quejan del ruido digan que el Ayuntamiento “no ha hecho nada” para atajar el problema y que las respuestas a sus reiteradas demandas y denuncias han sido ofertas incumplidas.

Esa valoración no se ajusta a la realidad, insiste el secretario municipal. No hay tal pasividad, al contrario, el Ayuntamiento está haciendo, desde hace tiempo, un enorme esfuerzo para encontrar una solución integral y definitiva al problema. Y la buena noticia es que está cerca de lograrse.

A más tardar la próxima semana, señala el abogado, la comisión de Gobierno dejará listo el nuevo “Reglamento de Protección al Ambiente y del Equilibrio Ecológico del Municipio de Mérida” y lo entregará al Cabildo para su análisis y —dado el caso— aprobación. Esto es, lo más probable es que en la segunda sesión de abril esté aprobada la normatividad y entre en vigor, una vez publicada en el Diario Oficial del Estado, en los primeros días de mayo próximo.

Trabajo en equipo

“La queja nos sorprendió, porque hemos tenido comunicación constante con los vecinos”, apunta Valerie Amador Hurtado, directora de Comunicación, quien señala que en el proceso de búsqueda de soluciones están implicadas 10 dependencias municipales: Servicios Públicos, Policía, Implan (Instituto Municipal de Planeación), Desarrollo Urbano, Gobernación, Participación Ciudadana, Desarrollo Económico, Desarrollo Sustentable, Comunicación y la Secretaría Municipal.

Socialización

El abogado Ruz dice entender que los vecinos quedarán contentos sólo hasta tener lo que piden, pero advierte también que el trabajo, que comenzó en la administración anterior, no se ha limitado a la redacción del documento.

Una vez que se tuvo el borrador, se buscó conocer la opinión de todos los involucrados.

“El Ayuntamiento ha hecho un gran esfuerzo porque considera que lo más importante es la gobernanza, que no es otra cosa que tener a todos los actores participando en el proceso, no nada más los vecinos”, interviene el arquitecto Federico Sauri Molina, director de Desarrollo Urbano.

Se está atendiendo lo legal y lo procedimental, prosigue el abogado Ruz Castro, porque la intención es dar certeza jurídica tanto a los receptores del ruido como a los emisores, porque todos tienen derechos.

“Esta problemática debe resolverse sin que una de las partes se quede con la sensación de que perdió. Queremos garantizarle a la ciudadanía una convivencia armónica.

La etapa de socialización del proyecto, en la que se pidió a los vecinos, cámaras empresariales, dueños de bares y discotecas, a expertos en urbanismo que analizaran el borrador y presentaran propuestas, concluyó hace unas semanas. Luego, en tres sesiones, la comisión de Gobernación analizó las sugerencias.

Sanciones

“Ya estamos listos. En términos generales, veo una propuesta integral, que atiende la problemática en todos los sentidos, no sólo se refiere a centros de ocio y restaurantes, sino a todo establecimiento o actividad que genere contaminación acústica. Se está haciendo un reglamento fuerte y eficaz”, afirma el funcionario.

Ahora bien, tampoco es que mientras sale el reglamento nuevo no se esté haciendo nada, aclara. “Existe una normativa vigente que se está aplicando, tan es así que hemos cerrado varios establecimientos e impuesto sanciones”.

Al respecto, el arquitecto Sauri Molina cuenta que estas medidas se tomaron en conjunto entre Desarrollo Urbano, Servicios Públicos Municipales, Gobernación y Protección Civil, que tras realizar inspecciones dictaminaron el cierre de negocios por diversas faltas relacionadas con rutas de evacuación, licencia de uso, licencia de funcionamiento o equipamiento que exige el reglamento de construcciones.

Exclusivamente por ruido, señala, se hicieron inspecciones en el norte de Mérida, en Ciudad Caucel y en la carretera a Cholul. “Hay que decir que el escándalo no es limitativo de los bares y las discotecas, por eso la necesidad de contar con un reglamento más amplio, más a futuro y más apegado a la Norma Oficial Mexicana”.

Vecinos molestos

El enojo de los vecinos es comprensible, admite Gerardo Acevedo Macari, director de Gobernación. “Puedo suponer que se debe a que las normas no se han implementado como les gustaría a ellos y nos gustaría a nosotros como autoridad. Efectivamente, existe un reglamento en materia ecológica que regula el tema del ruido, pero no da a la autoridad las herramientas suficientes para acabar con el problema”.

Y eso es precisamente lo que se está buscando, dice. Una ordenanza que permita vivir en armonía en todos los rumbos de la ciudad, no solamente en el Centro Histórico, que ataque el tema de ruido de manera integral y que le dé a la autoridad las herramientas suficientes para verificar y para aplicar sanciones.

“Y es que íbamos como autoridad, revisábamos con Protección Civil otras cuestiones, como licencias, los suspendíamos, cumplían y teníamos que permitir que abrieran de nuevo… Ahora buscamos atajar en forma precisa el ruido. No se trata de cerrar bares, porque no es esa la intención, sino proteger el derecho a la salud, la tranquilidad y el descanso de los ciudadanos a los que les ha tocado vivir cerca de los bares… pero que al mismo tiempo los establecimientos sigan funcionado, que la gente siga yendo a divertirse”.

La licenciada Amador Hurtado comenta que el arquitecto Edgardo Bolio Arceo, titular del Implan, coordina a los equipos del Tec de Mérida, la Uady y del Patronato del Centro Histórico que realizan mediciones para identificar los puntos más conflictivos y sugieren qué instrumentos deben usarse para la ejecución del nuevo programa.

Disposición

Es de destacarse la gran disposición que han mostrado los dueños de bares, discotecas y restaurantes, muchos de los cuales se han esforzado en la implementación de medidas de insonorización para convivir en paz con los vecinos, señala Julio Sauma Castillo, titular de Participación Ciudadana, quien también admite que la solución ha tardado en llegar.

“Estrictamente hablando, el Cabildo representa a los ciudadanos, pero quisimos escuchar todas las voces, por lo que nos dimos a la tarea de hablar con los vecinos, patronatos, expertos. Nos hemos tardado, pero estamos seguros de que tendremos una solución más sólida, integral y duradera.

“No es una justificación. Comprendo que todos queremos recibir respuestas inmediatas de la autoridad, pero nos encontramos con que este caso es más complejo y difícil de lo que parece a simple vista. No es un tema meramente legal, tiene su parte social, técnica, económica… Y está además la necesidad de sensibilizar a la ciudadanía, queremos que esto no se quede sólo en un reglamento, sino que promueva un cambio de hábitos, que más allá de que no está en discusión el cumplimiento de la ley, los ciudadanos colaboren por convicción y respeto”.

El Ayuntamiento de Mérida, continúa Sauma Castillo, está tratando de abordar este asunto desde varias perspectivas. Ciertamente el que sufre el ruido porque lo tiene a un lado de su casa quiere una solución rápida, inmediata, es comprensible, pero esta espera, estoy completamente seguro, valdrá la pena”.— Mario S. Durán Yabur

 

El Ayuntamiento ha hecho un gran esfuerzo porque considera vital la gobernanza, que es tener a todos los actores involucrados en el proceso

Brutal choque en la Mérida-Tetiz: un hombre muere

Virus que amenazan a Yucatán

Virus que amenazan a Yucatán