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Adolescentes y Covid: el aislamiento y el papel de las redes sociales

¿Ha oído estas frases o algunas similares en estas fechas? ¿Le son familiares?

“Estoy aburrido de la cuarentena… Mis papás no se llevan bien”.  G., de 15 años de edad.

“Siento que voy a perder a mis amigos. Ya no será lo mismo cuando vuelva”. M., 16 años.

“Al principio traté de hacer todos los trabajos que me enviaban del colegio, pero ya me rendí”. M., 13 años.

“Me da miedo que por algo que yo haga mi abuela se contagie”. B. 17 años.

Un cúmulo de emociones

Gabriela Bastarrachea Sosa, responsable de la Clínica de Atención Integral a la Adolescencia y a la Violencia Familiar del Hospital Agustín O’Horán, las comparte al ofrecer sus opiniones sobre el impacto que tiene en adolescentes y jóvenes el aislamiento social impuesto por la pandemia del Covid-19.

“Hay un cúmulo de emociones en ellos, que pueden ser preocupación o miedo por contraer la enfermedad o perder a un familiar”, indica la profesional. “Otros dicen que son muy abrumadoras las tareas del colegio que les están mandando en línea, o que tenían muchas ilusiones en este año y sienten que de pronto todo se ha derrumbado”.

Herramientas, compañeros y refugio

Nativos de la era digital, obligados al aislamiento ahora,  los adolescentes ven transformado por completo su ritmo de vida con la epidemia y en gran medida han hallado refugio en dispositivos tecnológicos que les ayudan a tener contacto con sus amigos y con el mundo exterior en general.

El principal aliado es el teléfono celular. De acuerdo con cifras oficiales, en Yucatán hay un promedio de 102 líneas de telefonía móvil por cada cien habitantes.

Fácil acceso a internet

De esas líneas, 81 tienen acceso a internet mediante el esquema de “datos”, pero todos los usuarios pueden conectarse a la Red por otras vías, como el “wifi” y el internet gratuito en sitios públicos.

Además, 60 de cada cien viviendas del Estado tienen servicio de internet fijo.

En Mérida es mayor la proporción de telefonía celular que en el interior del Estado: hay 115 teléfonos móviles por cada cien habitantes. Esto muestra que hay personas que utilizan más de un aparato.

Es necesario establecer rutinas

La doctora  Bastarrachea Sosa señala que en los hogares se vive una situación inédita de convivencia, que no se conocía porque padre y madre salían a trabajar y los hijos se quedaban en la casa, que alternaban con la escuela.

“En estos momentos lo recomendable es mantener las rutinas”, apunta. “Se tiene que establecer una rutina compartida durante esta pandemia, tiene que haber un orden, se tienen que estructurar horarios”.

Incluso, considera que el confinamiento ofrece a las familias la oportunidad de convivir en la mesa, de dialogar cara a cara haciendo a un lado el teléfono celular, sin olvidar la participación de todos en las labores domésticas, que también debe formar parte de una rutina.

“No es que cada quien se levante a la hora que sea. La familia tiene que establecer  su rutina y poner horarios, por ejemplo, del momento en que se van a desconectar de los aparatos electrónicos”, prosigue. “Lo lógico es que sigan durmiendo ocho horas, que se siga comiendo saludable y que se desconecten una hora antes de ir a dormir”.

Vida social que pasa por las pantallas

Cuando se le pregunta si el teléfono celular y otros aparatos tecnológicos pueden ser aliados o distractores en estos tiempos, la especialista subraya que la principal función de las nuevas tecnologías es la comunicación y, por tanto, la vida social de los muchachos pasa hoy por las pantallas.

 “Las redes sociales tienen mucho que ver hoy en día con la construcción de las identidades en la adolescencia del siglo XXI”, explica. “Un adolescente que utiliza las nuevas tecnologías y se conecta a las redes sociales muestra un comportamiento normal si lo hace para divertirse, comunicarse o jugar. No hay motivos para la preocupación cuando la conexión a internet no interfiere negativamente en sus obligaciones ni en sus actividades de tiempo libre…”

¿Cómo se conectaban a la Red?

De acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional de Consumo de Contenidos Audiovisuales, promovida por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), antes de la aparición del Covid-19 el 45% de los usuarios de internet accedía a la red en su hogar (por medio de la línea telefónica o servicio de cable), el 43% lo hacía en cualquier lugar mediante el teléfono celular con servicio de “datos”, el 18% aprovechaba su estada en el trabajo y el 17% se “conectaba” en lugares públicos.

Ejecutivos de las empresas telefónicas subrayan que la tendencia cambió con la pandemia, pues ahora el 80% de las personas accede a internet en su hogar, ya sea mediante un servicio fijo o con los “datos” que ofrece algún plan forzoso.

 Utilidad, no distracción

Durante la entrevista, la doctora Bastarrachea Sosa recalca que, en definitiva, en estos tiempos de crisis sanitaria no se puede considerar a los dispositivos tecnológicos y las redes sociales un distractor de los adolescentes.

“Estos dispositivos, usados en forma positiva, les han permitido visitar museos, viajar, participar en videoconferencias, escuchar audiolibros… Hay muchos sitios virtuales que han estado descubriendo con estos medios”, explica.

“También se han estado metiendo en tutoriales, porque para ellos todo son tutoriales. ¿Quieres saber algo? Búscalo en internet, hay tutoriales de todo”.

Las redes sociales y la “infodemia”

En el caso específico de las redes sociales dice que han mantenido juntos y en comunicación no solo a los adolescentes sino a toda la familia.

Sin embargo, hace notar un problema creciente que se “cuela” por esas redes, sobre todo en esta etapa de emergencia: la “infodemia”.

“Es el abarrotamiento, la sobreabundancia de información acerca de la enfermedad que puede ser falsa”, subraya. “Hay que hablar con los chicos sobre  lo que están escuchando en los medios y en las redes sociales. Se les recomienda que no hagan caso de noticias falsas, que tienen que verificar la autenticidad de este tipo de noticias, que hay que cuidarse de esa sobreexposición”.

Tolerancia si hay cumplimiento

En cuanto a los tiempos de conexión a internet que se debe permitir a un adolescente, la doctora Bastarrachea recalca que no se pueden poner objeciones mientras esto no interfiera negativamente en las obligaciones de los muchachos y en las actividades ya planeadas.

“Si ya se estableció una rutina y los chicos están colaborando, si hacen todo lo que se planeó, no veo ninguna objeción  para que no estén conectados”, agrega. “Es su única herramienta para estar conectados con sus amigos”.

No descuidar la vigilancia

No obstante esa tolerancia en los tiempos de conexión, señala que siempre habrá riesgos y por eso debe imponerse vigilancia.

Entre los riesgos más comunes cita la pornografía y el acoso entre compañeros mediante las redes sociales, aunque considera que durante el confinamiento hay más control en este rubro porque los adolescentes y los aparatos electrónicos están más a la vista de los padres.

La aplicación más popular

En relación con las redes sociales que más utilizan los adolescentes, la entrevistada indica que en realidad usan todas las existentes, pero ahora están más involucrados en los vídeos y una aplicación que más les atrae es la de Tik Tok.

“Es el que ahorita está  súper de moda, lo están usando mucho los jóvenes”, enfatiza. “Graban vídeos cortitos y los suben (a la Red), y los hacen populares, lo que en el medio se conoce como viralizar”.

La última Encuesta Nacional de Consumo de Contenidos Audiovisuales arroja que, en cuestión de redes sociales y mensajería instantánea, el 91% de los usuarios de internet en Yucatán utiliza más la aplicación de WhatsApp, el 78% usa Facebook, el 36% Facebook Messenger, el 29% YouTube y el 21% Instagram.

No se incluyó en el levantamiento la aplicación de Tik Tok, que se popularizó en forma rápida.

Gabriela Bastarrachea Sosa, responsable de la Clínica de Atención Integral a la Adolescencia y a la Violencia Familiar del Hospital Agustín O’Horán

Ni son invencibles ni son inmunes

La responsable de la Clínica de Atención a la Adolescencia del Hospital O’Horán también hace notar con los siguientes conceptos la importancia del papel de los jóvenes en esta fase de la pandemia:

–Tenemos que decir que ni son invencibles, ni son inmunes, pero sí pueden ser solidarios. Por todas las experiencias que van saliendo en esta epidemia sabemos que los jóvenes y adolescentes adquieren más leve la enfermedad del Covid e, incluso, pueden ser asintomáticos.

–Se ha dicho que la diferencia entre la vida y la muerte para otra persona está en manos de los jóvenes,  en el comportamiento de ellos, en lo que hagan. ¿Por qué? Porque pudieran contagiarnos si  no llevan una conducta adecuada.

–Esto es muy fuerte. Yo no les diría que tienen esa gran responsabilidad, sino que los convocaría a que sean solidarios, solidarios con los demás. Ésta sería la clave, sería su participación muy importante en esta pandemia.

Nada de fiestas y reuniones

–Ante la apertura de la primera ola de la nueva normalidad ellos tienen que saber que deben seguir con sus medidas de prevención. Ya se ha dicho muchísimo, pero hay que continuar.

–¿Qué hemos estado escuchando? Que ya están pensando en hacer fiestas, que ya están pensando en reuniones. Tienen que ser solidarios, aguantar un poco más y seguir con todas las medidas preventivas de lavado de manos,  la sana distancia, el distanciamiento social  y el cubrebocas. Todavía no se pueden agrupar.

–El uso del cubrebocas tendrá que ser motivo de pláticas extensas, sobre cómo ponerlo, cómo quitarlo, cómo guardarlo, cuánto tiempo voy a tenerlo, si puedo usar uno casero. Como va a tardar esto (la epidemia), tenemos que educarnos en salud y los jóvenes tienen un rol sumamente importante para lo que viene. Sabemos que si les damos una buena información contaremos con su apoyo.

Red internacional de jóvenes

Más adelante la directora de Adolescentro indica que recientemente se formó la Red Joven Codajic, con el objetivo de ayudar y enlazar a este grupo de población en estos tiempos del Covid-19. Uno de los medios que utiliza es el WhatsApp.

La Red Joven Codajic toma su nombre de la Confederación de Adolescencia de Iberoamérica y el Caribe, a la cual pertenece la Asociación Mexicana para la Salud de la Adolescencia (AMSA).

Yucatán participa en ese esquema y ya se tuvo un primer evento, el Conversatorio de Adolescentes y Juventudes en Cuarentena Preocupados por la Salud Mental.

“México formó un grupo representando a jóvenes del norte, centro y sureste de la república y precisamente se va a abordar un intercambio de experiencias sobre la forma en que se vivió la cuarentena y cómo se va a vivir la nueva normalidad por la presencia del Covid-19”, explica la especialista.

“Tenemos abierta la invitación para todos aquellos que quieran compartir sus experiencias”, recalca.

Experiencia en trabajo con adolescentes

La doctora Gabriela Bastarrachea tiene amplia experiencia en el tratamiento de adolescentes y jóvenes. Con especialidad en Pediatría, es maestra en Adicciones y cuenta con varios diplomados.

Además de su cargo en el Hospital O´Horán, es directora de Adolescentro, Centro de Atención Médica y Psicológica para los Adolescentes. De 2011 a 2013 presidió la Asociación Mexicana para la Salud de la Adolescencia, A.C. Hoy es representante del Sureste en la mesa directiva de esta agrupación.

Por Ángel Noh Estrada

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