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Afectaciones en los restaurantes

Restaurantes han resentido la drástica disminución de clientes a causa de la contingencia

Los propietarios aguantarán “hasta donde se pueda”

Las afectaciones al sector restaurantero por la contingencia del coronavirus cada vez son más notorias en el sector, no solamente por la baja afluencia de comensales, sino porque algunos han tenido que cerrar de manera temporal.

Unos han reducido su horario; otros, a su personal. Algunos analizan la posibilidad de dar vacaciones a su personal o cerrar sus puertas en lo que termina la contingencia.

En La Jarana, situado enfrente de la Plaza Grande, a un costado del Palacio Municipal, la disminución ronda en un 70%. “Nos ha afectado porque la gran parte de la afluencia en el Centro Histórico es turismo, y al dejar de haber cruceros, sí ha bajado”, asegura el gerente, Rubén Martínez Rodríguez.

La disminución de la afluencia en el establecimiento, que lleva al cabo todas las medidas preventivas (la aplicación de gel a los clientes y personal, así como la limpieza con cloro en todas las mesas), comenzó el domingo y no ha cesado.

Por ello, dice Martínez Rodríguez, se analiza la situación “porque los gastos fijos como renta, luz, agua y sueldo de los empleados no se detienen. Está la disyuntiva de cerrar, pues muchas familias dependen de aquí y estamos pensando aguantar lo más posible”.

A “cuentagotas”

En La Parrilla de la calle 60 la situación es similar. El turismo extranjero está llegando a cuentagotas. “Esta semana comenzó la baja. Se cerraron los eventos y nos perjudicó porque también sacamos mesas en la calle y ahorita no podemos sacarlas, ya que están cerrados todos los eventos, solo servimos aquí en el salón, donde ahora se llena solo un 60%”, dice Carlos Sánchez Jiménez, mesero del lugar.

Además de las medidas preventivas, el lugar también ha tomado otras de carácter operativo como la disminución de personal, pues en cada uno de los dos turnos solo hay ocho empleados cuando antes eran quince.

“De la chin…”, responde sin pensar Miguel Estrella Ku, encargado del restaurante “Amaro”, al preguntarle cómo les está yendo. “Ha afectado demasiado. Estamos en un momento difícil en el que va a poder el que va a aguantar y el que no, pues quien sabe”.

“Afortunadamente queda algo de turismo, que es con el que nos estamos manteniendo, pues al turismo local le piden mantenerse en sus casas y no sale”, dice, para luego comentar que en estos días sólo se ocupan tres o cuatro mesas.

“Es una afectación tremenda. La gerencia y la dueña están analizando que se podría hacer para las siguientes semanas o tomar la decisión como otros restauranteros de dar vacaciones anticipadas”.

En “Amaro” los meseros también resienten la disminución en las propinas, pues de $200 a $350 que recibían de lunes a jueves ahora se van con $20 o $25 pesos.

En Helados Colón, situado bajo los portales, la disminución de clientes ha obligado a reducir el horario de 10 de la mañana a 10 de la noche, cuando hasta la semana pasada abrían de 8 de la mañana a 12 de la noche. “Ha habido disminución, la clientela no está llegando. Sinceramente la gente yucateca no está saliendo, es la de fuera la que está viniendo”, aseguró Andrés Abán, empleado de la heladería.

La situación también ha afectado a proveedores como Tortillas de Harina Aurelio, que surte tortillas para tacos, burros y gringas a los restaurantes. “Los restaurantes que nos consumen nos pidieron tiempo porque algunos van a suspender labores. Los pedidos han disminuido prácticamente en un 80%”, señala Míriam Vaca Navarro, propietaria del negocio, tras decir que permanecerán hasta que la situación lo permita.

Quien sí se ha visto forzado a cerrar hasta nuevo aviso es “El Original Montejo”, que, sin embargo, sí mantiene su servicio a domicilio, y lo mismo en “Messina’s”, que cerró su área de comedor en el 80% de sus establecimientos, según se anuncia en la página de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) Yucatán, donde además se alienta a las personas no salir de casa y hacer sus pedidos a domicilio.— Iván Canul Ek

Efectos

La baja afluencia de gente a los restaurantes también impacta a meseros y demás personal.

Menos propinas

En “Amaro” los meseros también resienten la disminución en las propinas, pues de $200 a $350 que recibían de lunes a jueves ahora se van con $20 o $25 pesos.

Reducción de horario

En Helados Colón del Centro, la disminución de clientes ha obligado a reducir el horario de 10 a.m. a 10 p.m., cuando antes abrían de 8 a.m. y hasta la medianoche.

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