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Apostarle a Yucatán

FOTO: FERNANDO ACOSTA YAM

Pese a ser golpeados en sus ventas por la crisis, los empresarios yucatecos no dejan de invertir, revela un estudio del CCY.— Empleos

No son buenos tiempos para las empresas yucatecas. Golpeadas por la crisis derivada del Covid, abandonadas a su suerte por el gobierno federal, atraviesan momentos realmente críticos, advierte Fernando Ponce Díaz, presidente de Coparmex Mérida, quien presenta un nuevo estudio que lo corrobora.

De acuerdo con una encuesta que el Centro para la Competitividad de Yucatán levantó entre más de 300 empresas (afiliadas y no a Coparmex), 83 de cada 100 sociedades pertenecientes a todos los sectores económicos (comercio, servicios, construcción, turismo, manufactura, etc.) han visto un derrumbe de sus ventas en los meses de pandemia.

La crisis se ha ensañado con las empresas más pequeñas: 43% ha perdido más de la mitad de sus ingresos y 18% una cuarta parte por lo menos.

“En cualquier economía formal una empresa sana opera con un margen del 20%, es decir, de cada $100 que ingresa, le quedan $20 de utilidad, por tanto una disminución del 25% en sus ventas la pone en números rojos”, señala Amenoffis Acosta Ríos, director del CCY.

Esto quiere decir que 51 de cada 100 pymes locales están operando con pérdidas. Es una cifra importante, porque representan el 90% del tejido empresarial yucateco y son la principal fuente de empleo en la entidad, apunta.

Las empresas de mayor tamaño han podido sortear mejor el temporal y aunque en general sus ventas también se han reducido, algunas de ellas —el 13% de las medianas y el 25% de las grandes— incluso las han podido incrementar.

Mientras más pequeño es un negocio, una disminución de ingresos provoca una afectación mayor en su operación, pese a que recorte sus gastos hasta donde sea posible, explica Ponce Díaz. Si a esto le suma impuestos, que tiene que pagar, su resultado neto se vuelve negativo.

“Esa es la situación por la que están pasando los propietarios de negocios en estos momentos, simplemente están sobreviviendo”, dice. “La mayoría lo está haciendo con sus propios ahorros y algunos cuantos con préstamos, muy pocos porque los bancos les cerraron la llave del crédito a las empresas micro y pequeñas”.

Y aunque han aguantado mejor, las empresas grandes están obteniendo menores ganancias que si tuvieran su dinero en el banco, continúa. “Por tanto, que estén luchando por conservar empleos y seguir invirtiendo habla de su compromiso con la sociedad, con Yucatán”.

Menos ventas

En el análisis por sectores tampoco hay buenas noticias. Aunque ninguno se salva, al sector terciario le va peor, pues al 87% de sus empresas se le han caído las ventas. En el secundario el porcentaje es del 77% y en el primario del 50%.

“Lamentablemente, por su composición la economía yucateca es muy vulnerable a esta crisis. Los estados que basan su actividad en la manufactura de exportación, como Chihuahua y Nuevo León, por ejemplo, se defienden mejor porque traen dinero de fuera. Pero Yucatán, donde el consumo es fundamentalmente doméstico, el impacto ha sido brutal”, comenta Acosta.

De ahí la importancia de consumir productos y servicios locales, interviene el presidente de Coparmex. “Que las ganancias derivadas de lo que producimos con nuestra mano de obra, con nuestro empleo, se queden aquí es un apoyo es crucial en una situación tan difícil como la que estamos viviendo”.

“Comprar a los de afuera para que se lleven las ganancias, es como darle la estocada final a las empresas locales que se mantienen en pie contra viento y marea”, sentencia Amenoffis.

Lucha por el empleo

Los datos que arroja la encuesta del CCY sobre el empleo merecen ser vistos a detalle, prosigue. Y es que, a pesar de que 83% de los negocios tienen menos ingresos, solo un 54% ha reducido su plantilla laboral.

Tres de cada ocho sociedades que están perdiendo mucho dinero no han disminuido su plantilla y las cinco restantes han hecho ajustes obligadas por la situación, pero en una proporción menor que el daño en sus ventas. “O sea, la destrucción de empleos no va al mismo ritmo que el deterioro de la economía, lo que para mí es un dato clarísimo del compromiso social de los empresarios yucatecos”, destaca Ponce Díaz.

Las empresas medianas (70%) y del sector terciario (56%) son las que han realizado más recortes. Y un dato alentador: pese a todo lo que está pasando, hay negocios —los grandes, principalmente pero no los únicos— que están creando empleos, indica la encuesta.

Expectativas

Mantener las actuales plantillas es el pronóstico más extendido entre los empresarios: 67% dice que no espera hacer más despidos. En contraparte, otro 20% admite que necesita hacer recortes adicionales.

El lado positivo radica en el grupo de empresas —el 14%— que piensa que la situación tiende a mejorar y puede empezar a aumentar su plantilla.

Expectativas

El estudio refleja también las expectativas de los empresarios acerca de la pronta reanimación de sus ventas. Casi la mitad, el 48%, asume que habrá un estancamiento, un 11% que aún no toca fondo y que habrá una mayor reducción de sus ingresos, y un 4% está abocado a la desaparición.

La parte positiva es que hay un 38%, en su mayor parte dueños de negocios pequeños, que cree que la situación empezará a mejorar pronto y que sus ventas volverán a crecer.

Inversiones

En una situación extraña, 64% de los empresarios ha invertido en los últimos meses, pese a que ve disminuidas sus ventas y contraída su estructura.

No es que hayan querido, lo han tenido que hacer para continuar en el mercado, considera el director del CCY.

Por esta razón pese a que más del 60% no espera que sus ventas se recuperen pronto, el 64% ha invertido. “No se trata de crecer, sino de sobrevivir y para esto la inversión es indispensable”.

“Es lamentable. Los empresarios están agotando su capacidad de inversión para mantenerse, no para crecer o generar empleos… El gobierno federal no ha calculado que los empresarios están consumiendo sus recursos para seguir vivos, pero en unos meses ya no tendrán dinero para apuntalar el crecimiento de la economía del país”.

Ponce Díaz recuerda que la inversión y la generación de empleo es el sustento real de un estado o de un país. En algunos casos la inversión del gobierno —municipal, estatal o federal— puede hacer variar los porcentajes, pero la realidad es que la inversión privada sustenta la economía, más en estos tiempos en que está casi desaparecida la inversión del gobierno.

Por eso es grave que el gobierno federal ataque con insultos y acusaciones sin sentido al sector privado, pese a que en estos momentos es el único capaz de crear empleo estable y, por tanto, de consolidar el tejido social y propiciar la salida de la crisis, dice.

Planes de inversión

Otro dato que a juicio de Acosta Ríos también habla bien del sector empresarial, es que pese a que ya invirtió lo poco que tenía, un gran porcentaje señala que en la medida de sus posibilidades lo seguirá haciendo.

En la encuesta nacional Data Coparmex, que publicamos ayer, 69% de los empresarios yucatecos dijo que no es buen momento para invertir, sin embargo en este sondeo parecen aclarar: “Pero no me queda de otra”. Así, 30% planea invertir en los próximos 90 días, 17% en seis meses y el 9% en los próximos 12 meses. “Creo que eso habla del compromiso social de los empresarios. Incluso en medio de una afectación tan grave, le siguen apostando a Yucatán”, concluye.— D.Y.

En Yucatán no se rinde nadie y el sector privado yucateco ha demostrado que respeta sus compromisos y tiene capacidad de superación, dice Fernando Ponce Díaz, presidente de Coparmex

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