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Arquitectura libre de clichés

Los arquitectos yucatecos Javier Muñoz Menéndez y Jorge Bolio Rojas

“La ciudad está creciendo rápido y sin planeación”

Para el arquitecto yucateco Javier Muñoz Menéndez, Mérida está en un momento peligroso porque estamos creciendo muy rápido y siguiendo esquemas que se ha comprobado que son malos.

“Creo que la ciudad, y debe ser un esfuerzo conjunto entre autoridades, academia y sociedad, se tiene que preocupar porque no pierda la calidad de vida que tiene hoy”, indica el profesional, entre cuyas obras se encuentra la Universidad Marista, donde del 21 al 25 de este mes se impartirá la XVII Cátedra Extraordinaria de Arquitectura “Enrique Manero Peón” y X Cátedra Extraordinaria de Diseño de Interiores “Mario A. Peniche López”.

Entrevistado en su despacho Muñoz Arquitectos acompañado de su colega Jorge Bolio Rojas, director de la Escuela de Arquitectura y Diseño de la Universidad Marista, Muñoz Menéndez adelantó que en la cátedra reflexionará sobre temas que lo han marcado en su profesión como el tiempo, la vida, toma de decisiones y la belleza.

Cambios

¿Qué tanto ha cambiado su arquitectura desde sus inicios hasta ahora?, le preguntamos al arquitecto.

“En 28 años de ejercicio profesional uno va cambiando y creo que se va volviendo más o menos responsable de las decisiones que toma. La realidad es que en términos de arquitectura te das menos concesiones y cada vez te vas poniendo más estricto con las cuestiones en las que crees y cómo las llevas al cabo. Si veo mi obra anterior le encuentro cosas que hoy no haría pero, desde luego, cuando miras tu obra anterior ves un grado de espontaneidad que ahora quizás ya no tengo”, dijo.

“Creo que la arquitectura de cuando estudié a hoy, y esto tiene que ver con las escuelas de arquitectura, ha evolucionado muchísimo. Cuando estudiaba tenía mucha más influencia de lo que pasaba en el centro del país y en corrientes del momento como el posmodernismo”.

“Históricamente fueron sucediendo muchas cosas que han hecho que la arquitectura que se desarrolla hoy quizá sea un poco más consciente de las circunstancias que la deben determinar como el clima o la cultura. Pero se han ido creando otros clichés que hay que ir rompiendo”, agregó.

“Creo que hacia lo que debemos apuntar es a crear una arquitectura que se libere de todos los estilos o clichés que puedan determinar recetas y que sepamos analizar de una manera objetiva cada ejercicio”.

Al preguntarle sobre la arquitectura sustentable y si es la tendencia actual, el arquitecto yucateco dijo que se ha puesto de moda esa palabra y se ha enarbolado la bandera verde.

“Hay que entender bien que la arquitectura tiene que ser sustentable, y lo ha sido por muchos siglos, los mayas hacían arquitectura sustentable. Ahora, no porque un edificio tenga fotoceldas para reducir consumo energético o porque tenga cortinas eléctricas o un aire acondicionado de alta eficiencia va a ser sustentable. No es así”.

Sustentabilidad

“Al contrario, la tecnología nos alejó de la sustentabilidad porque cuando no había aire acondicionado a fuerza los edificios tenían que orientarse bien para que cruzase el aire. Pero se inventa el aire acondicionado y se empiezan a hacer edificios que miran al poniente que no captan el aire y meten todo el sol entonces se le meten fotoceldas para que no consuma tanta corriente, pero esos edificios no es que sean sustentables, sino que están mal orientados. La sustentabilidad no tiene nada que ver con la tecnología”, puntualizó.

“Una vez invitamos al arquitecto Glen Murcutt (a impartir una cátedra en la Universidad Marista) y decía que debemos ser menos sustentables y más sensibles a las circunstancias”.

Sobre hacia dónde se dirige la arquitectura yucateca, expresó:

“Voy a hablar de Mérida que está en un momento peligroso porque estamos creciendo muy rápido y estamos siguiendo esquemas que son comprobadamente malos, fracasados. Creo que la ciudad, y debe ser un esfuerzo conjunto entre autoridades, academia y sociedad, se tiene que preocupar más porque no pierda la calidad de vida que tiene hoy. Si seguimos haciendo privadas bardeadas, ¿qué ciudad estamos creando? una de bardas”.

Crecimiento natural

“Antes la ciudad crecía de una manera más natural, se iban creando colonias y como una gota de tinta en la servilleta iba creciendo. Hoy no, hoy se compra un terreno y se hace un desarrollo inmobiliario bardeado; estamos creando burbujas que segregan, separan, aíslan y generan esa sensación de rechazo. Creo que a la ciudad le falta planeación de infraestructura que permita tener un crecimiento más ordenado, las leyes han sido sobrepasadas”, afirmó.

“La ley de fraccionamientos está obsoleta, tiene que madurarse y cambiar”.

Sobre el papel de la arquitectura con el espacio público, Muñoz Menéndez manifestó que es la preocupación mayor.

“No puedo pensar que mi trabajo como arquitecto se restringe a los límites de mi terreno porque así voy a seguir apostando a que alguien diseñe el espacio público o el funcionamiento urbano”.

“Es tarea también de los arquitectos preocuparnos por el espacio público y el crecimiento correcto de la ciudad y allá creo que nos estamos quedando cortos porque el objeto del diseño arquitectónico es bueno, pero eso no trasciende a nivel ciudad”.— Iván Canul Ek

De gran calidad

El arquitecto Javier Muñoz Menéndez dijo que en términos de arquitectura la formación está haciendo bien las cosas, lo cual se refleja en el objeto arquitectónico que es de gran calidad y en todas la bienales y concursos internacionales.

Buena arquitectura

“Para lograr una buena ciudad no basta con hacer buena arquitectura, hay alguien que dijo que si juntabas los cien mejores edificios del mundo en la misma calle iba a ser la calle más fea del mundo. Una buena ciudad no son muchos buenos edificios juntos”, puntualizó.

Presentarán libro

En el marco de la cátedra que se impartirá el jueves 24 a las 6 de la tarde en el auditorio “Pablo Hernández” se presentará el libro “Grandes lecciones. Volumen 2”, que reúne síntesis de las cátedras impartidas en la Universidad Marista.

Invitados

La presentación estará a cargo de los arquitectos Miquel Adriá, Jorge Zoreda e Isaac Broid.

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