in ,

Así es un día común para una enfermera del área Covid en Yucatán

Desde la llegada de la pandemia a México, en marzo pasado, la enfermera Martha Patricia Couoh Balam se despide de sus hijos, quienes le dicen: “Mamá cuídate mucho, te espero mañana tempranito”.

Durante este tiempo, la enfermera del área covid del Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán ha sabido evitar el contagio del coronavirus cumpliendo estrictamente los protocolos sanitarios. Éstos los sigue tanto en el hospital como en su propia casa.

“Gracias a Dios no me he contagiado ni los que viven conmigo, aplico todas las precauciones, tanto en el hospital como en la casa”, explica en entrevista con Diario de Yucatán, durante la ceremonia de reconocimiento que recibieron enfermeras y enfermeros en su día (6 de enero).

Con ella viven su hija de 4 años, su hijo de 13 y su madre, una adulta mayor que padece hipertensión y diabetes. Por ellos, esta enfermera mantiene los cuidados preventivos de forma casi extrema.

La crisis del Covid-19, su más dura experiencia

Con 16 años como enfermera especialista, está por cumplir un año que considera su peor experiencia profesional y como ser humano.

Y es que dentro del área Covid del HRAE de Mérida ha visto morir a pacientes; entre ellos un compañero, que se contagió durante su trabajo en lo que considera es el pabellón de la muerte.

Ella participó hace unos años en un plan emergente por el surgimiento del brote de cólera y de influenza, que también fue grave, pero el Covid-19 es la enfermedad más difícil de atender porque afecta todo el sistema de defensa, es el más contagioso y en las personas muy vulnerables les causa la muerte.

¿Cómo es por dentro el área del Covid?

“La gente de afuera no sabe cómo es el área por dentro. El paciente se siente demasiado estresado, desconoce cómo es el síntoma de la enfermedad, lo que le va a ocasionar a cuerpo. Muchos entran en desesperación porque se afecta el sistema respiratorio, sienten que se están ahogando. La misma desesperación y ansiedad hace que se agraven”.

Martha Patricia Couoh Balam, enfermera del Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán, con un reconocimiento por su labor durante la pandemia del Covid-19 en la entidad. Foto de Megamedia

“Lloran los pacientes desde que entran al área covid, porque dejan de ver a sus familiares e interpretan que van a fallecer. Es lo primero que se les viene a la mente, están en el umbral y el área de la muerte.

"Empiezan a decir cómo se contagiaron; muchas veces en fiestas o porque un familiar salió, se contagió y lo contagio. Empiezan a reprochar de por qué salió esa persona, por qué se fue si sabe que es riesgoso, muchos empiezan a despedirse porque sienten que no van a salir de ese lugar. Algunos pacientes oran muy íntimamente, pero lloran muy fuerte cuando ven que se agravan”.

¿Cuál es la labor de los enfermeros dentro de la pandemia?

Una parte que tiene la enfermería es lo espiritual, esta parte humana no se debe de perder porque ellos están solos. Los únicos que están junto a ellos somos nosotros- Los consolamos, los tratamos de mantener tranquilos y les damos ánimos”.

En este sentido, considera que los pacientes además de los cuidados médicos también necesitan alimentar su espíritu y sentirse tranquilos frente a la situación que están enfrentando.

“Es muy desesperante ver morir a alguien, se le da toda la atención que se le pueda brindar y los cuidados, pero llega el momento en que el cuerpo ya no resiste las afectaciones del Covid. Tengo compañeras que se han contagiado y lograron salir adelante”.

Su mayor temor: contagiar a su familia

Reconoce que durante este tiempo su mayor temor sigue siendo el mismo: contagiar a alguien de su familia.

El temor es que al salir del hospital pueda contagiarlos. Como enfermera profesional tengo que dejar todos esos temores y brindar la mejor atención que requieren los pacientes y es una lucha emocional dura”.

El menor descuido podría ser vital, advierte

Con todo lo que vive diario en el área covid del HRAE, la enfermera aconseja a los yucatecos y quienes viven en la entidad que tomen todas las precauciones, porque en un pequeño descuido se pueden contagiar.

Y como dicen, mientras no sea tu familiar no lo sientes porque no es un ser querido que sufre la enfermedad, pero otras personas sí sufren y por ello deben usar el cubrebocas, el gel antibacterial, guardar la sana distancia, lavarse las manos en forma constante y si pueden no salir de casa.

Como todo el personal de la salud, la enfermera espera con ansia la llegada y aplicación de la vacuna contra el Covid-19 para sentir un poco más de seguridad en su trabajo, pero no tiene noticias de cuándo recibirán la dosis preventiva del coronavirus.

Roban juguetes de la tumba de una niña en Nuevo León

Ante saturación, Nuevo León analiza mandar pacientes a otros estados