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Así fue el segundo día de vacunación antiCovid en el Siglo XXI

Dos personas se dirigen al Centro de Convenciones Siglo XXI

Sin tanta espera en el segundo día de la vacunación

Un buen número de personas mayores de 60 años acudió ayer a las instalaciones del Centro de Convenciones Siglo XXI para recibir la vacuna contra el Covid-19.

El recinto, donde el lunes se aplicaron 1,580 vacunas, abrió sus puertas a las ocho de la mañana.

Se averiguó que se habilitaron tres salones donde se acomodó a las personas en lo que esperaban su turno. Además, se acondicionó el salón Ek Balam en caso de que llegara más gente.

Al igual que en la primera jornada, no se permitió el paso a reporteros, fotógrafos y camarógrafos, a éstos últimos tampoco se les permitió hacer tomas cerca de la entrada.

Muchos adultos llegaron acompañados de familiares, a quienes se envió a la vuelta (frente a los hoteles) por el lado del estacionamiento, a esperar a que los primeros salgan. Allí estaba una mujer de Chablekal que llevó a su madre, quien al principio no quería aplicarse la vacuna.

Fue poco antes de las nueve de la mañana cuando salieron los primeros en recibir la dosis, entre ellos la señora Pilar Novoa, quien consideró que el proceso fue rápido y ordenado.

“Llegué a las 7:30 de la mañana y ya había algo de gente, pues me tocó la ficha 49”, indicó la señora Novoa. Aseguró que no sintió dolor durante la aplicación de la dosis, más que el piquete.

Espera

José Pech, vecino de la colonia Díaz Ordaz, también se dijo contento de haber recibido su vacuna en un proceso que le pareció bastante organizado.

A pesar de estar sobre 100 o 150 personas no tuvo que esperar tanto.

“Don José” compartió que si bien existe mala información y mucha propaganda negativa contra la vacuna, él decidió acudir porque la vacuna ayuda a que no te dé la enfermedad o que al menos no te dé fuerte.

“Nos ayuda a generar anticuerpos para batallar”, indicó tras subrayar que, a pesar de todo, seguirá con los protocolos sanitarios como uso del cubrebocas, guardar la sana distancia y constante lavado de manos.

Manuel Mata fue de los primeros en llegar. Arribó a las 6:30 después de cinco personas. “Todo me pareció normal y muy correcto. Lo único que creo que tardan demasiado en colocar a la gente, claro, son los primeros días y no tienen la mecánica adquirida, pero la gente es muy amable, muy cortés”.

El caballero es de los que opinan que de algo hay que morir, “y si esto nos ayuda a vivir un poquito más, lo vamos a intentar. Si no funciona, por lo menos se hizo el intento. Además, decían que era la Pfizer y ha sido la AstraZeneca”.

La señora María del Carmen Valencia Vázquez llegó al recinto casi a la hora que abrió, aunque desde las cinco de la mañana su nieta estuvo haciendo fila.

“Me siento bien y contenta de recibir la vacuna. La verdad no sentí nada”, dijo “doña María”. Luego explicó que pese a todo, quien tiene la última palabra es Dios.

Asimismo, señaló que se animó a ponerse la vacuna porque es necesario. “La vacuna es necesaria para protegernos y como personas mayores tenemos que cuidarnos”.— IVÁN CANUL EK

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