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Atentado en Progreso

El Parque de la Paz ha formado parte de la vida de los progreseños durante más de un siglo. Ha sido punto de reunión de eventos de todo tipo

Protestas por la destrucción del patrimonio

Cada día cobra mayor fuerza el movimiento de protesta de ciudadanos de Progreso contra una obra que ni pidieron, ni quieren, ni necesitan.

Como informamos, hace unos días las autoridades progreseñas dieron el banderazo de salida para construir un museo geológico, proyecto que implica la destrucción del Parque de la Paz, un rincón emblemático del puerto, para levantar en ese sitio el nuevo edificio.

La obra, que costará en su primera parte $61 millones provenientes de la Sedatu, ha sido poco transparente desde su origen, pese a que el alcalde, Julián Zacarías Curi, insiste en que es producto de una encuesta, que si la hubo, estuvo manipulada para que saliera lo que tenía que salir, recuerdan voceros de la Coordinadora Ciudadana de Progreso, agrupación que encauza las protestas de los vecinos.

Incluso, la adjudicación de los trabajos a una empresa foránea se dio en un proceso opaco que, como publicó el Diario, motivó la molestia de la Cámara de la Industria de la Construcción de Yucatán. En la licitación participaron ocho constructoras locales que, de acuerdo con la CMIC, cumplían sobradamente los requisitos técnicos y económicos que fijó la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), responsable del proceso.

Finalmente el fallo, que se dio de manera anticipada, favoreció al Grupo Constructor de la Región, de Jalisco, pese a que su oferta fue más costosa que la de una compañía local.

Más de 2,500 progreseños han suscrito de puño y letra su oposición a la destrucción del parque. En una carta que se enviará al presidente de la República acompañada de las firmas, los ciudadanos señalan: “No nos oponemos al desarrollo del puerto. Al contrario, nos da gusto y agradecemos que seamos beneficiados con presupuesto federal. Sin embargo, este proyecto es fruto de un engaño. Se afirma que la UNAM realizó encuestas a la gran mayoría de los progreseños con la finalidad de que se eligieran las obras prioritarias y que redunden en el bien común.

“Aseguramos que nunca existió dicha convocatoria o al menos una que cumpliera con los requerimientos para que la gran mayoría estuviera informada de tales acciones. Por tanto, solicitamos que se realice una verdadera encuesta ciudadana para expresar el verdadero sentir de los progreseños”.

Soberbia oficial

La posición del alcalde es atípica: destruir un parque para construir un museo geológico contra la opinión de los vecinos, cuando lo habitual es lo contrario, que los vecinos reclamen una obra que realmente necesitan. “Zacarías Curi se defiende diciendo que la obra es un proyecto del presidente López Obrador, relegando la autoría del absurdo al mandatario”, comenta el Arqto. Mauricio Mier y Terán Calero, catedrático de la Uady.

“Nada, pero nada de nada, justifica despojar a la comunidad de Progreso de su único parque frente al mar. Sólo alguien que ignora o desprecia la historia del puerto puede proponer esta perversión del diseño urbano”, continúa. “El proyecto es de la UNAM, de diseñadores que ni conocen, ni les interesa conocer —al menos eso señalan las evidencias— qué piensan y sienten los progreseños. Sinceramente, no me imagino a un urbanista yucateco proponiendo algo tan descabellado”.

En Progreso se dirime no sólo un conflicto urbanístico, sino también una cuestión de justicia en una sociedad relegada por su alcalde. Como señaló un vecino que acudió, muy enojado, a apoyar con su firma el movimiento contra el proyecto: “Es mentira que el alcalde haya preguntado a los ciudadanos si querían que se demoliera el parque. Se comporta como un verdadero tirano: manda destruir el Parque de la Paz para construir un museo de geología… sólo falta que le ponga su nombre, como hizo con la avenida Líbano”.

El primer día de protestas, el ingeniero Rufino Cervantes, otro de los firmantes, declaró al Diario que “el museo de geología no es una obra prioritaria, pero bien puede construirse en otro espacio y no demoler un parque en el que se invirtieron recursos del pueblo”.

Han comenzado a escucharse voces en adhesión a la lucha ciudadana. En su página de Facebook, Mario Mex Albornoz, presidente de Morena en Yucatán, escribió: “Si la obra no es prioritaria, que se someta a referéndum o consulta popular. Todo nuestro respaldo a los habitantes de la ciudad y puerto de Progreso”.

No quitaremos el dedo del renglón, señalan los voceros de la Coordinadora Ciudadana. “No se trata de una conspiración contra las autoridades ni hay ningún interés oculto, ninguna fobia, como ha dicho el alcalde para demeritar el movimiento. Lo que nos mueve es el legítimo derecho como ciudadanos de defender el patrimonio de Progreso”.— D.Y.

Coordinadora Ciudadana de Progreso ¿Qué es?

La Coordinadora Ciudadana de Progreso es un movimiento apolítico, sin fines de lucro.

Origen

El movimiento surgió en 2009 para defender de la destrucción al histórico malecón de Progreso.

Contrapeso

El gobierno sólo pudo tirar la mitad, porque más de 6,000 progreseños le pusieron freno a sus intenciones.

Integrantes

Está formado por todos los ciudadanos progreseños interesados en proteger la historia, la cultura y el patrimonio de su ciudad.

Apolítico

Es un movimiento 100% ciudadano, por tanto apolítico, sin credo. Su intención es que la voz de los progreseños sea escuchada, señalan sus voceros.

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