in

Cae Yucatán un sitio en el Índice de Desarrollo Democrático

Jorge Arias

Aguascalientes y Yucatán, entre los mejor calificados

CIUDAD DE MÉXICO (Por Elia Baltazar, corresponsal de Diario de Yucatán/AEE).— A pesar de sus favorables resultados en términos generales, Yucatán descendió un lugar en el Índice de Desarrollo Democrático (IDD) 2018, y perdió ante Aguascalientes el liderazgo que había mantenido en los tres años anteriores.

No obstante, la entidad se mantiene en el segundo lugar y en el grupo de estados que mejor calificación obtuvo en este IDD 2018, que cada año elaboran en conjunto la Fundación Konrad Adenauer, la consultora Polilat, el Centro de Estudios Políticos y Sociales (Cepos) y la Confederación Unión Social de Empresarios Mexicanos, con el apoyo de El Colegio de México y el Instituto Nacional Electoral.

Con base en datos estadísticos y encuestas aplicadas en las 32 entidades del país, el IDD considera más de 40 indicadores agrupados en cuatro dimensiones que son: democracia de los ciudadanos, democracia de las instituciones y del sistema político, democracia social y democracia económica.

En términos generales, los resultados arrojan que los estados en conjunto mejoraron apenas 1% en su promedio de calificación para la Dimensión 1 que corresponde a “Democracia de los Ciudadanos”, lo que coloca a esta con el mejor promedio de las 4 dimensiones.

También destaca que el promedio obtenido por las entidades en la Dimensión II, que corresponde a la “Democracia de las Instituciones” (que mide la calidad institucional y la eficiencia política) es 12% inferior a 2017.

Este es el peor valor para esta dimensión desde 2010 y es, como en años anteriores, inferior al promedio de la “democracia de los ciudadanos”.

El IDD también destaca que en la evaluación de la capacidad para generar políticas que aseguren bienestar, que corresponde a la Dimensión III la cual mide la “Democracia Social”, el promedio alcanza un valor levemente superior al alcanzado el año anterior.

En cambio, en lo que se refiere a la Dimensión IV que mide la “Democracia Económica” y se refiere a la capacidad para generar políticas que aseguren eficiencia económica, hubo un descenso de 3% con respecto al año anterior.

Pero la comparación con los resultados del año anterior evidencia de manera más clara la salud democrática de México.

Cifras

De acuerdo con el IDD 2018, el número de entidades con alto desarrollo democrático bajó de 16 a 15 estados, en relación con el IDD-Mex 2017 y subió, en cambio, la cifra de estados con bajo desarrollo democrático, que pasó de 2 a 6, y con mínimo desarrollo democrático: de 11 a 8.

El IDD concluye que no existe uniformidad ni en el desarrollo ni en el rezago democrático de las entidades. Sin embargo, muchas logran destacarse por determinadas políticas públicas.

Yucatán, por ejemplo, destaca por su adhesión política, el control de la inseguridad y la estabilidad.

Con estas fortalezas, obtuvo en el IDD 2018 un promedio de 8,621 puntos —de un total posible de 10,000— en la suma de las cuatro dimensiones, destacando en “Democracia de los Ciudadanos” con 6,451 puntos, y con el más bajo resultado en “Democracia Económica” con 0,028.

Solo por arriba de esta entidad está Aguascalientes, que logra la calificación perfecta de 10,000 puntos, aunque no lidera ninguna de las dimensiones y solo se ubica entre las entidades con alto desarrollo democrático en la dimensión económica, mientras en el resto de las variables obtiene buenas puntuaciones, pero que corresponden a intensidad media de desarrollo democrático.

A estos estados se suman Coahuila, Nayarit, Guanajuato, Ciudad de México, Zacatecas, Campeche y Querétaro como los estados con los mejores valores. De este grupo, solo Yucatán perdió terreno en el ranking, mientras que el resto mejoró.

Al considerar los resultados desde 2010, el IDD 2018 concluye que los resultados de la serie evidencian que los rezagos en libertades y derechos, la baja calidad institucional, la pobreza y la desigualdad constituyen los grandes desafíos del desarrollo democrático y retan a lograr avances significativos para que la democracia sea plena y efectiva.

Al presentar el IDD 2018, Jorge Arias, director de la firma consultora argentina Polilat, dijo quel el índice aspira a ser una herramienta de análisis comparativo para quienes toman decisiones en el país y saben que “la democracia no la construye solamente un gobierno ni es tarea sólo de un presidente”, sino que es “un trabajo compartido por toda la sociedad”.

De la encuesta que sirve como base del IDD, Arias destacó que esta se llevó a cabo luego de las elecciones de julio de 2018 y refleja el grado de “ilusión y euforia” de la sociedad respecto del futuro.

Arias destacó particularmente la caída en general en la dimensión “Democracia de la Instituciones”, lo cual consideró “sumamente preocupante”, dijo.

“Eso significa que los años de renovación de la democracia de México, de 2000 a la fecha, no han servido demasiado para que las instituciones funcionen mejor”. Eso no quiere decir que las instituciones que hay no sirven, aclaró.

“El gran desafío de México y América Latina en general no es crear nuevas instituciones, sino mejorar las que tenemos”, dijo, porque la violencia, la corrupción, la injusticia, los ataques a la prensa independiente y “otros vicios de las instituciones” han alejado a los mexicanos de sus instituciones democráticas, frente a las cuales ponen distancia y desconfían.

Arias advirtió que tal vez esa desconfianza y esa distancia explican el fenómeno del último proceso electoral en México, “donde buena parte de la sociedad pone sus esperanzas en alguien que viene a prometerle todo lo que la democracia no resolvió hasta ahora”.

Advirtió que “así surge una especie de ilusión, una gran esperanza en el caudillo, en el líder, en aquella persona que por encima de las instituciones, de los partidos, de la diversidad de opiniones que debe respetar una democracia”, se coloca “como una voz potente que ordena, que en encamina el funcionamiento de la democracia”.

En algunos casos ese liderazgo personalista ha producido mejoras institucionales llevando al país hacia un estadio mejor, dijo.

Pero también ha habido sonoros fracasos y lo que suceda en México “no sólo es responsabilidad de Andrés Manuel López Obrador, sino de toda la sociedad, los partidos, los órganos de control y de la sociedad democrática en su conjunto.

Mejoras

Los resultados del Índice de Desarrollo Democrático arrojan que los estados mejoraron 1% en la dimensión correspondiente a la Democracia de los Ciudadanos.

Inferior

El promedio de las entidades en la dimensión de la Democracia de las Instituciones fue 12% inferior a 2017.

Descenso

En la Democracia Social, el promedio alcanza un valor levemente superior al año anterior. En la dimensión de Democracia Económica hubo un descenso de 3% con respecto al año anterior.

“Riesgo de estancamiento”

La Ermita, fusión de la modernidad con la tradición