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Contaminantes en el hogar: desinfectantes, medicinas, perfumes, cosméticos…

Día a día, de manera inconsciente en la mayoría de los casos y en diferentes dimensiones, todos los hogares vierten contaminantes que van a parar al acuífero.

Para sorpresa de muchos, entre los productos que generan contaminantes están los cosméticos, los perfumes, el jabón, el champú y otros para el cuidado personal, así como desinfectantes y medicamentos.

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Esos artículos de uso común y los fármacos forman parte de un grupo muy amplio dentro de los contaminantes emergentes, muy poco estudiados en México a la fecha, pero con gran impacto en la vida diaria.

Mayor impacto con la pandemia de Covid

Y en estos tiempos de la pandemia de Covid-19 no es difícil imaginar que es mayor la contaminación, porque en las casas se utilizan más desinfectantes y también son más las personas que ingieren medicamentos.

La clasificación de contaminantes emergentes agrupa a un abanico de sustancias, entre las cuales están los PPCP’s, llamados así por sus siglas en inglés, de términos traducidos como “Productos farmacéuticos y de cuidado personal”.

Relación directa con las actividades humanas

La doctora en Ciencias Marinas Elsa Noreña Barroso, profesora investigadora de la Unidad de Química-Sisal de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dice que por lo general cuando se habla de contaminación se enfocan las miradas a las grandes industrias, pero los ciudadanos, en lo individual, también la generan en su vida diaria.

La investigadora Elsa Noreña Barroso con un estudiante en los laboratorios de la Unidad Académica Sisal de la UNAM
La investigadora Elsa Noreña Barroso con un estudiante en los laboratorios de la Unidad Académica Sisal de la UNAM

En el caso específico de los medicamentos indica que están asociados no solo con los humanos sino con las mascotas, con la actividad ganadera y con la descarga de materia orgánica, que es algo muy documentado.

En las casas, abunda, se utiliza gran cantidad de productos que son contaminantes y al ser liberados van a llegar inevitablemente al acuífero.

El papel de las fosas sépticas

En el caso específico de los desinfectantes, cuyo uso es mayor en estos días a causa de las medidas de higiene por la pandemia, señala que habría que hacer estudios para evaluar su impacto real.

Sin embargo, en principio hay que tomar en cuenta que van a parar a una fosa séptica –de la que cuenta la mayoría de las viviendas–, y en realidad ésta no retiene totalmente el agua.

“¿Cuál va a ser el destino de cada uno de esos compuestos? Depende mucho de las condiciones del sitio en que son liberados y de las propiedades fisicoquímicas de cada compuesto en particular”, abunda.

“Estamos hablando de un universo de sustancias muy diferentes y no todas se comportan igual”.

Más medicamentos, más efectos en el agua

La doctora Noreña, quien pertenece al Laboratorio de Ciencias Ambientales Costeras y participa en las líneas de investigación de Química Ambiental y Ecotoxicología, con trabajo enfocado en el estudio de contaminantes orgánicos en agua, sedimentos y organismos, pone especial énfasis en los medicamentos:

–Afortunadamente tenemos una esperanza de vida más larga, o sea, vivimos más años. Eso implica también que hay un gran número de habitantes que en cierta etapa de sus vidas ya empiezan a tomar ciertos medicamentos de manera regular, porque ya tienen enfermedades crónicas o tienen que controlar algunos padecimientos de manera permanente.

No es culpa de las farmacéuticas

–Obviamente eso aumenta la cantidad de contaminantes emergentes potenciales que van a llegar al acuífero. En una ocasión alguien me preguntaba si es culpa de las empresas farmacéuticas. Y no, pues no puedes decirles a las personas que no tomen los medicamentos que necesitan para estar sanas.

–Sí debemos tomar en cuenta que no hay que tirar los medicamentos caducos a la basura o al lavabo, por ejemplo, porque van a llegar directamente al agua. Hay que averiguar cómo podemos deshacernos de ellos, quizás llevarlos a las farmacias, porque hay empresas que pasan por ellos para su disposición final adecuada.

–Obviamente, si se puede garantizar que nuestra fosa séptica esté en buenas condiciones, mejor. Darle mantenimiento no es algo a lo que se le preste mucha atención, pero es bueno hacerlo.

Otro foco rojo: los productos de limpieza

La entrevistada, quien ha participado en más de 20 proyectos de investigación y ha sido profesora en varios cursos de licenciatura y de posgrado, recalca que otra gran fuente de contaminación en las casas son los productos de limpieza y de desinfección.

“Necesitamos leer las etiquetas”, enfatiza.

“Las cremas, los cosméticos, los perfumes, todo eso que aparentemente es inocuo puede tener compuestos tóxicos que van directamente al acuífero”.

“Estamos hablando de que todo eso va a una fosa séptica y de allí va a pasar por el ‘kars’ (las capas kársticas) y eventualmente llegarán a la costa, y eso en caso de tener instalaciones sanitarias adecuadas, porque a lo mejor no hay fosa séptica de por medio y todo se va directamente”.

Necesarios estudios de monitoreo

A una pregunta sobre el aumento de contaminantes con motivo de la pandemia, la investigadora de la UNAM señala que lo ideal es hacer estudios de monitoreo para detectar los cambios, pero subraya que sí se puede hablar de un aumento en el consumo de medicamentos porque esta tendencia va asociada al mayor número de enfermos.

“Por cada medicamento que tomamos, una fracción la desechamos por medio de la orina”, explica.

“Y lo podemos saber porque en cada uno están los datos toxicocinéticos y allí podemos ver en cuánto tiempo lo desechamos”.

Sin embargo, hace notar que no está muy claro aún qué proporción de esas sustancias pueden quedar retenida en el “karst” o unirse a otro compuesto.

Tres productos muy recetados

Recuerda que hace un tiempo un análisis, que formó parte de la tesis de maestría de Ana Luisa Kiel Martínez bajo la dirección del maestro Santiago Capella, midió la presencia de ibuprofeno, diclofenaco y naproxeno en los cenotes.

Análisis que se realizan en el Laboratorio de Ciencias Ambientales Costeras de la UNAM, Campus Sisal
Análisis que se realizan en el Laboratorio de Ciencias Ambientales Costeras de la UNAM, Campus Sisal

Se consideraron esos tres fármacos porque son de venta libre y son también muy recetados en los servicios médicos público y privado.

No obstante, las cantidades encontradas en el agua no fueron muy altas y tampoco se les halló en muchos cenotes.

“Es un hecho que se están consumiendo más medicamentos, que éstos se desechan por la orina y llegan al agua".

"¿Qué pasa cuando llegan al agua? Allá es la gran incógnita y tendríamos que hacer más estudios, con mayor detenimiento, para tener la respuesta”, enfatiza la profesional.

Los plásticos, también con contaminantes

También dice que por fortuna ahora hay más conciencia sobre los fármacos y productos de cuidado personal, pero en las casas se utilizan otras cosas que también son contaminantes y no se tiene con ellas el mismo cuidado, como en el caso de los plásticos, que tienen compuestos contaminantes para que duren, sean flexibles o “se vean bonitos”.

“Somos muy consumidores”, prosigue.

“Ahora, con todos los avances tecnológicos, tenemos un teléfono celular que funciona perfectamente, pero de repente sale otro que tiene dos cámaras más y queremos cambiar el nuestro, lo tiramos, lo regalamos o lo vendemos”.

Compuestos tóxicos en la ropa

“Lo mismo pasa con la ropa que usamos. Uno no se pone a pensar la gran cantidad de fibras sintéticas que tiene. Y para tener colores y todos esos diseños llamativos se usan tintas, y muchas de ellas son tóxicas".

"Cada vez que lavamos nuestra ropa liberamos cierta cantidad de fibras, de plásticos… Los liberamos al ambiente y al agua en concreto”.

La doctora Noreña Barroso subraya que son solo algunos ejemplos de los contaminantes que se pueden generar en las casas durante las actividades diarias, con afectación al acuífero.

En Yucatán en particular tenemos una situación especial por el suelo. Siempre he dicho que es una ventaja, porque nos permite una muy buena reserva de agua y si hay lluvias el agua se filtra rápidamente, pero tenemos la desventaja de que en caso de contaminantes esa agua los llevará también, y eventualmente terminarán en la costa”.

El cloro, presente en muchos casos

Más adelante indica que es muy difícil responder a las preguntas sobre las mayores amenazas de contaminación del acuífero, porque se trata de un espectro muy amplio.

Sin embargo, en los estudios han encontrado, por ejemplo, subproductos de desinfección como cloroformo o bromoformo, dos compuestos asociados al uso de desinfectantes, especialmente cloro.

Fachada de la Unidad Académica Sisal de la UNAM, donde se realizan, entre otras, investigaciones sobre la contaminación del acuífero y de la costa
Fachada de la Unidad Académica Sisal de la UNAM, donde se realizan, entre otras, investigaciones sobre la contaminación del acuífero y de la costa

“Eso es muy relevante ahora, porque con la pandemia la gente está desinfectando todo”, recalca.

“De por sí utilizamos mucho cloro para todo, pero ahora se ha incrementado su uso”.

Opciones menos contaminantes

Añade que hay superficies y objetos que se pueden limpiar con otros productos que no sean contaminantes o menos contaminantes. En este caso recomienda el vinagre, que es muy útil y es menos tóxico que el cloro.

“Otro ejemplo es el bicarbonato de sodio, que sirve para limpiar y desinfectar”, puntualiza. “A lo mejor esas alterativas ayudan”.

También dice que se podría utilizar un jabón más básico, sin aditamentos que lo hagan “súper antibacterial”.

“Así como leemos las etiquetas de los alimentos que compramos y consumimos debemos hacerlo con los productos que usamos para nuestro cuidado personal y para la limpieza de nuestras casas, y optar por las opciones menos contaminantes”, apunta.

Rodeados de compuestos químicos

“Voy a aprovechar para precisar algo: Mucha gente dice: ‘Es que contienen químicos’. ¿Compuestos químicos? En realidad estamos rodeados de compuestos químicos, nosotros mismos estamos formados por compuestos químicos. Aquí la clave es decir compuestos químicos tóxicos o potencialmente tóxicos”.

La investigadora insiste en que todos los hogares son fuente de contaminantes, pero es importante formar una cadenita de apoyo para reducir el problema en la medida de lo posible.

“Es imposible que dejemos de utilizar muchos productos, pero sí podemos estar conscientes del problema, cambiar algunos hábitos y ser más disciplinados en algunas cosas, por el bien del planeta y de nosotros, por la conservación del agua”.

Otros ángulos de la contaminación

La especialista de la UNAM también habló de otros aspectos del acuífero y el impacto que éste resiente por las actividades del hombre, temas que abordaremos en próxima edición.

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