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¡Cuida cómo escribes: es tu carta de presentación!

Desafortunadamente, hay personas que piensan que escribir con propiedad no es importante. Esta idea, producto de la pereza y del desdén por el conocimiento, pasa por alto que un mal dominio de la escritura puede condicionar de forma decisiva el éxito o el fracaso de nuestras actividades, tanto sociales como laborales.

La ortografía es una carta de presentación, sentencia el periodista Ángel Noh Estrada.

“La forma de escribir marca la diferencia entre una buena y una mala imagen. Coincido con quienes la definen como la huella digital de cualquier persona, pues con ella pones en evidencia tu formación y también puedes exhibir tus carencias educativas”.

A la hora de solicitar un trabajo, por citar un ejemplo, tu forma de escribir puede ser el boleto de entrada y, en el otro extremo, podría significar el cierre de puertas, agrega.

Escribir con corrección no sólo proyecta muchos de tus rasgos positivos: educación, nivel intelectual, atención y cultura general, sino que es una manera de demostrar que eres capaz de comunicar ideas, instrucciones y objetivos por escrito.

Importancia vital

Incluso en internet y las redes sociales, donde la pereza y la impaciencia propician que las palabras se escriban con descuido, incompletas, sin acentos, sin comas, la buena redacción desempeña un papel más importante de lo que muchos creen, ya que con los chats, foros y blogs, los usuarios no sólo somos receptores, sino también productores de textos escritos de mayor o menor importancia. Se dice incluso que ahora se ven más errores ortográficos y malos textos porque con las redes están aflorando escritos que antes permanecían en privado.

Y si la mala redacción no deja bien parada a una persona, para una empresa puede resultar catastrófica. Sin exageraciones.

No es un secreto para nadie que una falta de ortografía en un folleto, correo electrónico, catálogo, artículo, etc., deja una pésima impresión de su autor, incluso en redes sociales (Facebook, Twitter, Google, etc.). Quien lo lee, mentalmente asume que ese nivel de descuido aplicado en la carta puede ser similar al que la empresa usa para fabricar su producto o brindar sus servicios.

 “Escribir bien no es una moda, tampoco un pasatiempo. Es una necesidad para cualquier persona, como lo es ingerir alimentos. Lamentablemente, hay quienes la tienen en su lista de carencias, por la razón que fuera”, señala el periodista del Diario

“Y ya que usamos el ejemplo de los alimentos, vale la pena que nos nutramos con una buena escritura”, agrega.

La mala educación

Comunicarse por escrito de forma eficaz es una habilidad cada vez más importante en el mundo laboral, sin importar de qué profesión se trate, dice. “Por supuesto que es una necesidad para todos, y una obligación para los que desempeñan alguna profesión vinculada con la escritura y, sobre todo, la comunicación”.

Noh Estrada, quien además de su destacada labor como periodista imparte cursos para aprender a redactar, subraya que para comunicar bien hay que escribir bien.

Una buena escritura, con buena ortografía, es sinónimo de calidad y transmite seguridad y preparación de su autor, así se trate de textos breves, apunta.

“¡Lamentablemente, me ha tocado ver textos de profesionales de la comunicación que están divorciados del buen escribir! También escritos de gente con doctorado que muestra a sus autores muy lejos de una buena preparación gramatical y ortográfica”.

Estas deficiencias tienen que ver mucho con el sistema educativo, que concede importancia a este tema a partir de la educación media, cuando debería enfocar las baterías desde la enseñanza primaria, afirma.

Otra de las causas de la mala escritura es la falta de práctica y de corrección en la escuela, agrega. En muchas ocasiones a los profesores ya no les importa –o les importa poco- que los alumnos entreguen sus trabajos con defectos de redacción, sintaxis, ortografía, gramática y otros errores que ningún profesional se puede permitir.

Además, la gente tiende a leer cada vez menos. Y para escribir y hablar bien, hay que leer, hay que confrontarse con el mundo de las ideas, que es etéreo, volante y caprichoso.

Respetar las reglas

A juicio del periodista, las principales características de un texto bien escrito son el apego a las reglas de ortografía y de sintaxis, la economía de las palabras y un lenguaje sencillo.

“Con economía de las palabras me refiero a decir más con menos, a usar sólo las palabras necesarias para transmitir un mensaje, a fin de que éste sea más claro y conciso”.

Las palabras en exceso, o rebuscadas en muchos casos, llevan a lo contrario del objetivo: los textos se vuelven más confusos y hasta monótonos, afirma. El lenguaje sencillo será siempre mejor, aunque eso no quiere decir que se recurra a lo coloquial.

“Hay que tomar en cuenta que escribir bien no es escribir sin errores”.

Recomendaciones sencillas

El experto ofrece varios consejos para tener en cuenta a la hora de escribir y mejorar nuestra redacción. A los dos ya mencionados, que son apostar a la economía de las palabras y a un lenguaje sencillo que nos haga amena y más comprensible la lectura, agrega los cinco siguientes:

1. Leer, leer mucho. “La lectura constante y variada nos abre los horizontes y nos concede más conocimiento del lenguaje”.

2. No separar el lenguaje escrito del lenguaje oral, porque conduce a vicios. “Hay quienes dicen que pronuncian mal equis palabra o frase, pero las escriben bien. Nunca debemos hacer esto. Está demostrado que escribimos de la misma manera en que hablamos”.

3. En caso de dudas, consultar con quienes saben. “Si no tenemos a alguien a la mano, internet nos pone al alcance diccionarios de dudas que nos pueden aclarar cualquier tema. La propia Real Academia Española tiene herramientas disponibles para todos”.

4. Acompañemos la lectura con la observación. Así sabremos que se escribe Enhorabuena, no En hora buena; que hay diferencia entre Desechos (desperdicios) y Deshechos (derivado de deshacer), y que el verbo Haber siempre se conjuga en singular, nunca en plural, cuando tiene la forma impersonal, de tal forma que lo correcto es decir “Hubo muchas personas en la playa” y no “Hubieron muchas personas en la playa”.

5. ¡Cuidado con adjetivos y adverbios! Las descripciones son importantes para conseguir una buena narrativa, pero muchas personas abusan de los adjetivos y adverbios. Revisa tu texto y observa todas las palabras que puedes eliminar (por ejemplo: muy, realmente, quizás, asombroso, increíble, verdaderamente, justo). Los adjetivos y adverbios pueden ser traicioneros; los usamos con el propósito de que añadan y, a veces, restan. Mal usados, como expresó el cuentista cubano Alejo Carpentier, “son las arrugas del estilo”.

Quince tips

Para terminar, te ofrecemos algunas nociones gramaticales que debes considerar a la hora de sentarte a redactar un texto:

1. Las mayúsculas solamente se deben utilizar al inicio de una frase u oración, después de un punto, con nombres propios, títulos de obras y cuando escribimos siglas.

2. Las estaciones del año, los meses y los días de la semana NO se escriben con mayúscula: verano, otoño, marzo, septiembre…

3. ¿Qué?, ¿cómo?, ¿quién?, ¿cuándo?, ¿dónde? y ¿por qué? deben de ir con acento siempre y cuando se utilicen como interrogativos o exclamativos, aunque no necesariamente se encuentren entre signos de exclamación o interrogación.

4. Los monosílabos no llevan tilde. Solamente se acentúan cuando hay un homónimo que presente confusiones o ambigüedades como en el caso del de bebida y te de pronombre personal. Ejemplo: Te voy a dar un de tila para que te tranquilices”.

5. Los prefijos, como norma general, se escriben unidos a la palabra que anteceden. Ejemplos: antidisturbios, interestatal, posguerra, sinnúmero, subcomité, vicepresidente, ultramar… Cuando anteceden a nombres propios, números o siglas, se escriben con guión: anti-Bush, pro-Obama, anti-OTAN.

6. No es lo mismo, aunque suenen igual, “halla”  y “haya”. Halla es la conjugación del verbo hallar: “Fui a ver a Rosa, pero no se hallaba en su casa”, “Eugenia no halla sus lentes”. Haya es el modo subjuntivo del verbo haber: “Ojalá haya un modo de solucionarlo”, “Espero que Messi haya podido jugar”.

7. ¿Por qué?, porque y porqué. ¿Por qué? se utiliza para preguntar: “¿Por qué no fuiste a la escuela?”.  Porque se usa para dar alguna explicación o respuesta: “Porque fui al doctor”. Porqué equivale a causa, motivo, razón: “No comprendo el porqué de tu actitud”, “Todo tiene su porqué”.

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8. “A ver” es distinto que “haber”. A ver es la secuencia constituida por la preposición a y el infinitivo verbal ver: “Pepe fue a ver qué calificación le pusieron”. Haber, como verbo, se usa como auxiliar, seguido de un participio: “Tiene que haber sucedido algo”.

9. ¿Sobre todo o sobretodo? El sustantivo sobretodo es una prenda de vestir, mientras que sobre todo quiere decir “principalmente”.

10. ¿Asimismo o Así mismo? Asimismo se emplea como sinónimo de “también” y “además”. En cambio, así mismo es equivalente a “así”.

11. Aún y aun. Aún lleva tilde solamente cuando se puede sustituir por todavía.

12. ¿Cómo es la forma correcta: en base a, con base a, con base en? La forma correcta es con base en y significa “con apoyo o fundamento en”. Ejemplos: “Este tratado sólo podría ser realizado con base en el Derecho internacional”; “La petición se hizo con base en investigaciones policiales”. Existen otras fórmulas que pueden emplearse con este mismo valor: sobre la base de, en función de, basándose en, a partir de, de acuerdo con, según, etc. Sin embargo, son incorrectas las formas en base a y con base a.

13. Los acrónimos y siglas NO necesitan punto, solamente los plurales como EE.UU. (Estados Unidos) o FF.CC. de México (Ferrocarriles de México).

14. Cuando te refieras a algo que ocurrió en décadas pasadas recuerda que lo correcto es decir “en los años setenta/ochenta/noventa” y NO “en los años setentas/ochentas/noventas”, “en los setentas ochentas/noventas” o en “los 70s/80s/90s”.

15. Formas válidas. Aunque a veces nos hagan dudar, estas expresiones sí son correctas. Los siguientes tres verbos son los únicos con dos participios:

Proveer: “Todavía no han proveído de alimentos a los niños”; “Se habían provisto víveres para la población”.

Imprimir: “No he imprimido los papeles”; “No olvides traer el documento impreso”.

Freír: “¿Dónde has freído las papas?”; “He frito un pollo”.

Por último, no olvides que lo más importante es escribir con claridad y sencillez.

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