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Progreso se ''inunda''... de basura

En contra de su promesa de sanear el lugar, el alcalde Julián Zacarías Curi, ha decidido mantener en operación el basurero de Progreso, ubicado en un terreno a cielo abierto, sin las mínimas medidas de control ambiental y acumulando grandes montañas de desperdicios.

Este sitio se encuentra a cien metros del antiguo relleno sanitario, cerca de la comisaría de Paraíso, en una superficie recién desmontada y que en algunos puntos invade predios particulares aledaños.

En este basurero se depositan diariamente más de 80 toneladas de desperdicios y el doble los fines de semana y periodos vacacionales, según reportes oficiales, lo que pone en riesgo el manto freático y el equilibrio ecológico de la  zona, sin que alguna autoridad intervenga para impedirlo.

Sin protección del manto freático

Reporteros del Diario recorrieron ese lugar y constataron que en donde se deposita la basura, cerca de los terrenos de lo que iba a ser la Zona Económica Especial (ZEE), no existe la geomembrana necesaria para proteger el manto freático y hay una visible contaminación ambiental.

La basura no solo se encuentra en esos terrenos recién abiertos con maquinaria pesada, sino también tirada a la vera de los caminos de acceso a ese lugar y al antiguo relleno sanitario, a unos cinco kilómetros al poniente del puente de Paraíso de la carretera Progreso-Mérida.

Imágenes de los accesos y terrenos del relleno sanitario de Progreso, área convertida en un tiradero a cielo abierto (Foto Megamedia)
Imágenes de los accesos y terrenos del relleno sanitario de Progreso, área convertida en un tiradero a cielo abierto (Foto Megamedia)
Imágenes de los accesos y terrenos del relleno sanitario de Progreso, área convertida en un tiradero a cielo abierto (Foto Megamedia)
Imágenes de los accesos y terrenos del relleno sanitario de Progreso, área convertida en un tiradero a cielo abierto (Foto Megamedia)
En los terrenos del basurero no hay ninguna geomembrana, necesaria para proteger el manto freático (Foto Megamedia)
Montañas de basura de hasta seis metros, en los terrenos del relleno sanitario de Progreso (Foto Megamedia)
Imágenes de los accesos y terrenos del relleno sanitario de Progreso, área convertida en un tiradero a cielo abierto (Foto Megamedia)
Imágenes de los accesos y terrenos del relleno sanitario de Progreso, área convertida en un tiradero a cielo abierto (Foto Megamedia)

En esa zona se observa el tráfico de camiones de tres toneladas arrojando desperdicios recogidos en el puerto.

Compromiso del alcalde

Antes de que se cancelara el proyecto de la ZEE, el actual Ayuntamiento se había comprometido a clausurar ese relleno sanitario, abierto desde 2008, y construir otro nuevo con un presupuesto de 22 millones de pesos.

De acuerdo con datos obtenidos por Central 9, la Unidad de Investigación Periodística de Grupo Megamedia, este relleno "rebosó" a los pocos años de iniciar operaciones.

En mayo de 2015, el entonces secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, Eduardo Batllori Sampedro, recomendó clausurar el basurero de Progreso y reubicarlo lejos del puerto.

Tiradero a cielo abierto

Para entonces el relleno sanitario ya estaba convertido en un tiradero al aire libre y no funcionaba como relleno sanitario, ya que la basura no se aplastaba, ni se cubría con polvo, sino se acumula al aire libre e incluso se quemaba, a pesar de que en Yucatán está prohibido hacerlo.

Sin embargo, ninguna autoridad municipal intervino.

Por el contrario, en 2016 la basura recolectada por el Ayuntamiento de Progreso y la empresa particular de Manuel Contreras Alcalá, se depositaba en las inmediaciones del relleno sanitario, convertido entonces en un tiradero a cielo abierto.

(En una entrevista concedida al Diario en 2019, el doctor Batllori Sampedro reconoció que por cuestiones políticas la inversión millonaria para crear   rellenos sanitarios tipo C en diez  municipios se fue, literalmente, a la basura).

“Toda la basura fuera de Progreso”

Al tomar posesión como alcalde, en septiembre de 2018, Zacarías Curi ofreció clausurar el relleno sanitario y "en conjunto con Mérida, trasladar toda la basura fuera de Progreso, en lo que modernizamos el basurero local", dijo al presentar su plan de trabajo.

El funcionario cumplió con cerrar el relleno y convertirlo en áreas verdes. En la cima de  ese lugar ordenó sembrar algunos árboles.

Sin embargo, no dio detalles del plan para modernizar el basurero de Progreso. Mientras éste se concretaba, decidió trasladar la basura que se recolectaba en la ciudad y comisarías a un terreno ubicado en la comisaría Paraíso, sede de la empresa Ocean Green, propiedad del ex alcalde Manuel Contreras Alcalá.

Traslado a Mérida

De este lugar la basura se colocaba en contenedores de la empresa Servilimpia, del Ayuntamiento de Mérida, que los trasladaba al relleno sanitario de la ciudad capital.

Por este concepto, de septiembre de 2018 a septiembre de 2019, la Comuna pagó a esta compañía $5.250,000.

Al relleno sanitario de Mérida, concesionado a Setasa, le pagaba $270 por tonelada de basura.

Pero de acuerdo con Carlos Sáenz Sánchez, titular de la Dirección Municipal de Recolecta de Residuos Sólidos Urbanos, una entidad creada por el ayuntamiento progreseño en noviembre de 2019 para recolectar la basura del municipio, ésta, desde esa fecha, ya no se lleva a Mérida, sino al tiradero en Paraíso.

El II Informe consigna el “saneamiento”

Esta zona, al parecer, no experimentó ningún saneamiento, como prometió el alcalde progreseño.

No obstante, en su Segundo Informe de Gobierno  dijo que “con la finalidad de reactivar la infraestructura del basurero municipal, se invirtieron $4.610,049.26 provenientes de recursos propios, en el saneamiento de celda de basura existente y construcción de una nueva celda, beneficiando así a más de 10,000 familias del municipio”.

Se desconoce si esta reactivación del basurero de Progreso tiene los permisos ambientales necesarios.

El basurero, como el antiguo relleno sanitario, se ubican en once hectáreas adquiridas por el Ayuntamiento en 2008.

Según datos obtenidos por Central 9, desde ese año la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) multó al Ayuntamiento por contaminación ambiental y violación a la ley forestal, ya que para construir el relleno desmontó 23,926 metros de selva sin permiso.

En total, las multas impuestas por la Profepa a la Comuna ascendieron ese año a $1.850,000.

Irregularidades en el basurero de Progreso

En marzo de 2013, esta dependencia impuso otra multa al ayuntamiento progreseño de $1.619,000 por más irregularidades en el basurero municipal.

La sanción fue, entre otras cosas, por carecer de documentación y sobrepasar su capacidad para almacenar basura, con montañas de más de seis metros de alto.

Esta situación dijo entonces la Profepa, afecta al acuífero del lugar, "que presenta gran permeabilidad”.

Ahora esas montañas de desperdicios no solo son más altas, sino que se han multiplicado por todo el terreno.

Edificio del relleno sanitario de Progreso, en cuyos terrenos hay montañas de basura, desde los caminos
Edificio del relleno sanitario de Progreso (Megamedia)

"El compromiso se cumplió"

Sobre esta situación, el alcalde Julián Zacarías Curi señaló que su compromiso de campaña de atender y solucionar el problema de la basura, se cumplió y en cuanto al destino final de los desperdicios se trasladan al relleno sanitario donde se abrió una nueva celda.

También dijo  que se están terminando los trabajos de saneamiento del anterior relleno sanitario. Antiguamente, agregó, la basura se quemaba a cielo abierto.

Al primer edil se le contactó por este  problema que en campaña se comprometió a atender y solucionar.  La recolecta actualmente se realiza en el municipio con rutas y horarios del servicio que se presta con camiones compactadores y volquetes.

Al principio de la administración municipal, la basura que se recolectaba en la ciudad y comisarias se trasladaba al relleno sanitario de Mérida, pero de acuerdo con el alcalde, desde hace más de un año que no se lleva a la ciudad capital.

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