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Ivonne Ortega: ''Sí, soy la villana favorita''

La exgobernadora Ivonne Ortega Pacheco se sincera y dice estar arrepentida de haberse automarginado de la vida pública y la política del Estado, al punto que ahora debe sacrificarse y ser  “la villana favorita, a la que le peguen todos los días, pero yo aguanto; yo tengo dura la piel, no pasa nada”.

Sin embargo, el comentario, parte en broma,  es en realidad la revelación del rumbo que cursará ahora, con otra bandera política: “con esa experiencia, entiendo que debo estar física, política y públicamente en Yucatán”.

La primera, obligada pregunta, en una amplia entrevista que  la expriista y hoy integrante de Movimiento Ciudadano (MC) ofreció en sus oficinas particulares en la colonia México, es sobre el trabajo de su excorreligionario y exgobernador Rolando Zapata Bello: ¿cómo califica su administración?

 “Yo creo que el mejor juicio lo hacen los electores cuando terminas tu gobierno, el resultado electoral califica por mucho el resultado de actuación del gobernante y creo que él ya fue calificado, su partido perdió la elección de gobernador”.

En la amplia charla con Grupo Megamedia, Ivonne Ortega Pacheco respondió a varias preguntas, habló de su formación profesional, su familia, el empoderamiento de la mujer, su autoexilio, como ella misma dice, su decisión de renunciar al PRI y cambiar de partido, sus ex compañeros priistas y otros temas.


I.  OCHO AÑOS DE "SILENCIO"

Sentada bajo los cuadros con fotos e imágenes que dan constancia de los cargos públicos que ocupó cuando era priista, primero como alcaldesa de su natal Dzemul, luego diputada local, legisladora federal, senadora y finalmente gobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega relata que al concluir su administración estatal decidió tomarse un tiempo de reflexión:

“Cuando termine la gubernatura el  1 de octubre de 2012, consideré que mi compromiso con Yucatán fue por cinco años dos meses, y debía  marcar distancia, para que todos los cuadros que venían formándose y luchando tuvieran su oportunidad; intenté que lo que traté durante el gobierno, que no dividiera a Yucatán, que no se confrontara,  ¿para qué gastar la energía en confrontación?”.

La exmandataria  recuerda que  el año que se tomó de reflexión al final de su administración  le hizo ver que fue un error, “entre  las cosas que nunca debí haber hecho está que nunca debí dejar mis participaciones. Yo no participé durante ocho años en la vida pública y activa en Yucatán, para no generar encono, rivalidad, celos, algo que pudiera lastimar al Estado”.

“Hoy me arrepiento de no haberlo hecho, porque por lo que lo hice, al final de cuentas terminó dando ese resultado. Yo lo hacía  diciendo, pensando,  que quiero cuidar que Yucatán siga estando unido y también mi partido (en ese entonces el PRI), pero no se dio”, expresa, con un tono mezcla de tristeza y resignación.

Mas respira y de nuevo sonríe cuando añade:

“Si yo soy la villana favorita, a la que le peguen todos los días, pues yo aguanto;  tengo dura la piel, no pasa nada”.

La expriista manifestó que se marginó también en un intento de que el partido (el PRI) no se dividiera   “y  que todas las generaciones que venían construyendo su aspiración para poder crecer tuvieran  oportunidad de crecimiento, pero no se dio ni una ni otra”.

Retorno a la vida pública

“Si me dijeras algo que quisiera decir es que hoy sí ya regreso en lo político, en lo físico en lo activo, en lo público en Yucatán, porque pues de nada sirvieron  ocho años de silencio, porque al final de cuentas vemos hoy cómo se encuentra el partido donde milité y  también vemos lamentablemente una confrontación y encono que no le sirve de nada a Yucatán”, afirmó.

Al hablar de estas divisiones, enconos y confrontaciones que  ve en su ex partido y en el Estado, Ivonne Ortega reitera: “o sea, me volví como la villana favorita. Solo falta que me atribuyan la inundación de Las Américas, para todo lo que pasaba la culpable era Ivonne Ortega. Hace ocho años que salí del gobierno, que política físicamente y públicamente no estoy”.

La exlegisladora federal insiste en que ella creía que le tocaba callarse y aguantar.

“Lo hago, no tengo  problema por eso, siempre y cuando Yucatán prospere, despegue, avance y en ese momento militando en el partido, también para que el partido se mantuviera unido, que estuvieran trabajando, que no sintieran peligro por  mi participación, pero nada  sirvió”.

Entonces ahora –continúa—, ya con esa experiencia entiendo que tengo que estar, física política y públicamente en Yucatán, de hecho tengo autorización de estar por lo menos dos días a la semana aquí, en mi nuevo partido, porque tengo mucha tarea en otros estados.

La expriista puntualiza: “me marginé absolutamente, recuerdo muchas solicitudes de entrevistas de radio, de televisión, de medios impresos y siempre ponía una justificación para no darlas, no porque no tuviera con qué contestar o elementos suficientes para responder, sino para no generar esa condición de confrontación, de encono, más porque decían que o eres ivonnista o de otro ‘ismo’, cuando no deben haber ‘ismos’”.

 “El yucatequismo  es el que debe existir, y nos debe de unir y ayudar, más en estas condiciones en las que nos encontramos actualmente con pandemia, crisis económica, sanitaria, etcétera. Deberíamos estar  unidos para salir adelante;  además, ya no milito en ese partido, lo que pase ahí, no es que no me importe, pero bueno ya no soy militante, procuraré no mencionar de los ismos no se generen y el único que sea es el del ciudadanismo, que queremos que se empodere”, dijo.

Su hijo, dos meses sin calzado  

Al preguntarle sobre su familia, mostrándose orgullosa y con alegría, entre bromas al referirse a su hijo, expresó: “El bebé que ya no es bebé, está más alto que Yetel (una de sus colaboradoras de confianza) , calza más que ella, literal, calza del cuatro”.

La exgobernadora recordó que  hasta el pasado mes de abril radicaban en Ciudad de México, pero con el “puente” en marzo retornaron a Mérida, donde actualmente viven. Fue cuando se desató la pandemia  y cerraron los comercios, y no se le olvida “porque Alvaro cambia de calzar el tres al cuatro, y no había dónde comprarle un par de zapatos o un par de huaraches y estuvo  durante dos meses sin zapatos”.

“Pero bueno para Ivonne, la mujer y su familia, por supuesto que el  centro de su vida es Alvaro, mi hijo que tiene siete años de edad, pero mide 1.40, pesa 40 kilos. Es un niño grande, calza del cuatro, dicen que se parece a mi abuelo de parte de mi papá, que era un hombre fuerte, grueso, porque si está gordito, pero más que gordito parece una molecita, juega rudo, bueno es niño”, comenta.

Es precisamente la formación de su hijo un ejemplo de la búsqueda de equilibrio que aspira a inculcarle.

“Si eres hombre y    jugamos a la  lucha libre, porque le gusta jugar a las  luchas, ahí voy luchando con él, pero jugamos también a lavar los trastes, a hacer la habitación, a limpiar la casa, para que vaya creciendo con el chip de que  el ser hombre no lo limita, ni lo restringe en nada”.

“La mejor forma  de cambiar esta condición en la que vivimos del mayor término machista, por decirlo de alguna manera, es que a quienes nos toque tener un hijo varón, pues que sepa que también puede lavar los trastes, cocinar, que por cierto le gusta cocinar, le gusta comer y en consecuencia le gusta cocinar, entonces él de repente hace la cena, lava los trastes, también jugamos a carritos, lucha libre y hacerle ver que estas condiciones no están peleadas”, señala.

Ahora Alvaro Humberto está en Mérida de tiempo completo, mientras ella aumentó los viajes a partir de su incorporación a Movimiento Ciudadano.

“Me comprometí a estar por lo menos cinco o cuatro días de la semana en Ciudad de México, o en los estados que nos corresponda atender, y él  se quedará aquí durante el tiempo que dure  la pandemia, porque la verdad no me aviento a subirlo a un avión, y está tomando clases en línea, hay complicaciones  en esa parte, pero me ayuda mi hermana”.

Y brinda en este momento de la charla  nueva muestra del cariño que en ella despierta Alvaro Humberto.

“Hasta aquí me llega mi hijo, a esta altura”, al tiempo que pone una mano al nivel de sus hombros.

“Me llega aquí, no, no, no, es en serio, está muy grande nació chiquito pesó  dos kilos y medio, chiquitito se le caían los calcetines que le ponía, pero dijo de aquí soy y tomaba dos pechos, dos onzas, dos pechos tres onzas, dos pechos cuatro onzas y de ahí para el real, porque lo amamanté durante seis meses, fue lo que me dio de leche la vida, porque el día que cumplió seis meses se acabó, fue seis meses conmigo se la placeó  toda la elección de 2013”.

Ivonne Ortega Pacheco, exgobernadora de Yucatán, con algunos de los cuadros que dan testimonio de su trayectoria política y en el servicio público (Foto de Carlos de la Cruz)

“Alvaro es el centro de mi vida. Mi familia, mis hermanas, mis sobrinos, somos una familia muy unida, y ahora que fue el tiempo de convivencia por los Fieles Difuntos, en mi casa es una tradición que se conserva muy fuerte, dadas las condiciones de la pandemia, pues hicimos la parte que se tiene que hacer con el altar, el rezo, pero solo en familia pequeña, antes era con los primos, los tíos, ahora solo la familia estrictamente mis hermanas, sobrinos y nada más”, relata.


II. “NI ALIADA, NI CONTRARIA”

Por su llegada a Movimiento Ciudadano, Ivonne Ortega Pacheco dice que no se considera “ni aliada, ni contraria” en  su relación con el gobernador Mauricio Vila Dosal, quien alcanzó la gubernatura por la alianza del PAN con MC en 2018.

Mas  la exgobernadora advierte:  “no porque esté bien evaluado, el partido del actual jefe del Ejecutivo tenga una respuesta positiva de la gente en las elecciones de 2021”, y recuerda el caso de su antecesor, Rolando Zapata  Bello, quien igual estaba bien evaluado y el PRI perdió en  los comicios.

La nueva casa

La expriista llama a Movimiento Ciudadano “mi nueva casa, pero con las mismas causas y las mismas luchas”… aunque admite que nunca se vio fuera del PRI. Hasta que llegó el momento de tomar una crucial decisión.

Se dice que le  ofrecieron una diputación federal plurinominal, ser la  primera de la lista de candidatos de MC en la tercera circunscripción, para sumarte a ese partido, ¿es cierto?, pregunta el reportero a la exmandataria quien, sonriente, responde de manera evasiva.

“Lo han comentado, pero la verdad es que mi decisión de incorporarme a Movimiento Ciudadano va más allá de un cargo o posición, o de estar en una lista o competir. La decisión de estar en Movimiento Ciudadano es una decisión de vida.  Yo nunca me vi fuera del PRI, es la realidad,  pero cuando me di cuenta de que ya no solo no les era cómoda, sino les era incómoda y era muy difícil que pudiera seguir encabezando mis luchas, ya fue otra cosa”.

Ivonne Ortega subraya que en el PRI seguía sus luchas, aun en contra de las políticas del entonces presidente Enrique Peña Nieto. 

Organizó el movimiento “Firma por tu bolsillo” cuando se iniciaron los “gasolinazos”: “fue cuando dije, pues aquí ya no veo más condiciones para seguir luchando por las causas que tengo”.

“Y decidí renunciar a mi militancia, estuve un año, un año tres o cuatro meses reflexionando respecto a mi reincorporación a la vida política, porque no me veía fuera de la vida política, yo creo que tengo, si la vida me da vida y la vida me da salud, pues no sé, tendré 20, 25 ó  30 años más para seguir haciendo política”, afirma.

Y dibuja las condiciones que encaminaron su decisión.

“Donde  me veo reflejada poniendo mis mismas  causas –de hecho, he comentado nueva casa, mismas causas, misma lucha—  y recibí invitación de casi todos los partidos a los cuales agradezco, pero donde me siento reflejada con las causas que incluso tienen en sus estatutos, yo soy prolibertad, lo he manifestado en muchas ocasiones, fue en Movimiento Ciudadano”.

¿Le ofrecieron una candidatura?, insiste el reportero.

Sin perder la compostura, pero con la seriedad reflejada en el semblante, contesta: “Más que si voy o no voy a un cargo de elección, porque eso ni siquiera lo hemos platicado,  lo más importante en este momento es que mi casa, mi nueva casa, crezca, para que entonces todos los que seamos parte y todos los que quieran ser parte de Movimiento Ciudadano podamos crecer. Si ese trabajo da una condición y el partido quiere que yo esté  en algún cargo de competencia   estaré, y si no, pues no fue esa la razón de mi incorporación”.

“No hemos platicado respecto de esas condiciones –agrega  la entrevistada—, platicamos básicamente de la incorporación, de cuál sería mi trabajo, mi responsabilidad, que por cierto me encanta esta comisión del empoderamiento ciudadano, porque permite trabajar con los ciudadanos que no tienen partido, pero que quieren ser parte, que quieren tener la puertas abiertas, pero también con los ciudadanos que tienen partido y quieren seguir haciendo política.

“Entonces es una parte que me gusta mucho, y además estoy trabajando en proyectos nuevos, en cosas de incorporación a cuadros diferentes que puedan venir a aportar, por ejemplo, al México que no entendemos los que no somos millennials o de la generación Zeta, que estos chavos vengan a participar y nos cuenten su México real, el que ellos viven y nosotros no entendemos”,  refiere, ya con la sonrisa recuperada.

¿Sumará a su proyecto con Movimiento Ciudadano a algunos de sus excolaboradores priistas?

“Se los comenté  cuando decidí renunciar  a mi militancia,  pero creo que eso es una decisión personal, personalísima diría yo, y ahí todos tienen la invitación, no solo de mi equipo, y no solo del partido, sino de otros partidos.

“Tendrán la invitación de mi parte, pero serán decisiones personales en su incorporación al MC, tanto al momento de mi renuncia al PRI hubo quienes me dijeron ‘renuncio  junto contigo’, o ‘yo quiero renunciar’, y les dije que es una decisión personal, y cada quien debe tomarla”, precisa.

Sin embargo, algunos de quienes estuvieron en la administración estatal de Ivonne Ortega Pacheco ya están trabajando con ella en Movimiento Ciudadano.  Es el caso de Jesús Rivero Covarrubias, su   director de Comunicación Social, ejerciendo las mismas funciones con algunos de sus colaboradores, y también se vio en sus oficinas a Ulises Cabrera Rivero, quien fuera su procurador estatal de Justicia.

Sobre Luis Hevia Jiménez, de quien se sabe fue  de sus principales colaboradores y ocupó el cargo de Oficial Mayor en su gobierno,  la exmandataria indica que no ha platicado con él, “ni con él, ni con varios… tendrá que ser  una decisión de él, me he dado a la tarea básicamente de enfocarme en el programa de acción en los planes, en la familiarización del nuevo partido, con nuevas formas, nuevos tipos de operación y me han encomendado mucho trabajo a nivel nacional, he estado fuera, básicamente”.

Su equipo en Yucatán

Ante la insistencia, Ivonne Ortega Pacheco admite que hasta ahora no se ha dado a la tarea de esbozar a su equipo a nivel Yucatán.

“Mi cargo en Movimiento Ciudadano  es nacional, y debo ser  respetuosa   de la dirigencia estatal, tratar de involucrarnos  en el trabajo estatal, aunque por  supuesto estar en la dirigencia nacional es para mí algo muy diferente: todas las decisiones se toman en mesas de acuerdos, no como estaba acostumbrada; apenas estoy adaptándome a esta nueva condición”.

Sobre este punto revela la entrevistada que  ha platicado con algunas gentes que por  interés propio la buscaron con la posibilidad de sumarse a Movimiento Ciudadano,   y “como que le he dado prioridad   a los que me han buscado de manera espontánea para decirme ‘yo quiero incorporarme’, luego a lo mejor un poco más adelante podre platicar con cada uno de los amigos”.

¿Cuáles serían algunos nombres?

“Los van a ver en poco tiempo”, responde entre risas. 

¿Entonces sí  habrá quienes la sigan, que dejen el PRI y se sumen a MC?

“Son decisiones personales.

“Amigos dentro del PRI   tengo y muchos, pero también en otros partidos, en el PAN, Morena y otros. Creo que el tema de la amistad traspasa el tema político, el de un proceso electoral, pasa por mucho el tema de la amistad, espero de mi parte que este tema político no lastime ningún tipo de amistad. Soy amiga de muchos militantes priistas, pero también de otros partidos”, enfatiza.

Ecuaciones y objetivos

No obstante, recuerda que trabaja para que MC sea un partido que crezca:  “me importa mucho, solo  matemáticamente con las ecuaciones que ya hice, en todo el país tiene 68,436 secciones electorales, de ellas en 1,116 MC tuvo cero votos, si dice cero votos en una sección electoral tiene dos casillas, solo para contestar la pregunta, debió tener al menos cuatro votos”.

Ivonne Ortega Pacheco
Entrevista Diario de Yucatán
Una de las responsabilidades del cargo nacional de la yucateca Ivonne Ortega Pacheco en Movimiento Ciudadano es hacer que el partido crezca en el país (Foto de Carlos de la Cruz Montes de Oca)

“Si nos enfocamos estrictamente a lo matemático, volvemos a lo nacional, cinco puntos nacional solo en lo matemático puede ser un partido de 7.4 o 7.8, hablando solo de la ecuación, cumpliendo con cuatro representantes electorales que debieron tener esas 1,116 casillas con cero votos. Si les convences y le pones cuatro más su crecimiento sería del 800%, en esas secciones electorales”, calcula.

Ivonne Ortega considera que  una simple ecuación matemática le puede  dar un impulso interesante a MC, y si a esa ecuación se añade la operación política que la vida y la trayectoria personal le han enseñado a hacer  “entonces irán cambiando todavía un poco más las ecuaciones para MC, por ejemplo en Sonora se acaba de incorporar, acaban de destapar a Ricardo Bursh, que era un cuadro distinguido del PRI y ya renunció, ahora es candidato con grandes posibilidades de ganar”.

“Regresando al territorio yucateco, al nuestro si esa ecuación política la logramos ir completando en cada una de las aspiraciones de las presidencias municipales, a las diputaciones locales y federales, pues seguramente le daremos un incremento importante en MC y no solo en los que puedan renunciar o salirse del PRI, también de otras fuerzas políticas”.

Entonces, ¿si habría una desbandada en el PRI, por usted?

“Eso espero”.

La relación con Vila

Respecto a su postura con respecto al gobernador panista Mauricio Vila Dosal, considerando que la alianza MC-PAN lo catapultó a la gubernatura, la exgobernadora evade de nuevo fijar un posicionamiento concreto.

“Cada proceso es diferente; en 2018 fue candidato del PAN-MC en ese momento ellos apostaron por ese proyecto y fue una alianza total en el caso de Yucatán y todo el país. Pero en estos momentos,  MC valora su participación en posibles alianzas o no, tenemos para el tema de candidaturas federales hasta el 22 de diciembre, por eso la semana pasada se tocó el tema de  qué sería más rentable si ir en alianza o no, y ahora no te puedo decir si vamos o no en alianza con el PAN”.

Pero, ¿en qué tono va su relación personal  con el gobernador, ahora que es expriista?

“Ni aliada ni contraria, digamos. Si bien (Mauricio Vila Dosal) ganó por la alianza PAN-MC, podemos ver el comportamiento de las diputadas actuales que han ido en algunos casos con él, en otros han marcado una postura diferente y, en mi caso, tengo una relación de conocimiento con el gobernador. Tenemos  amigos en común, hemos coincidido en algunas reuniones, no hemos hablado de política, pero sí  hemos platicado de algunos temas cuando coincidimos en algunos eventos”, indica, en tono serio.

“¿Cuál será el destino? La verdad es ahora  es  muy temprano, en la (elección) federal lo sabremos  (el 22 de diciembre, es la fecha límite para la definición)  y en las locales creo que hasta el 21 de enero. Entonces decidiremos si vamos o no en alianzas”.

¿Cuáles son sus vaticinios en el terreno Legislativo? ¿Podría ganar el PAN el Congreso del Estado y también la mayoría en la Cámara de Diputados?

 “Es   anticipado hacer un cálculo; he visto publicaciones, por ejemplo ,de que el gobernador Mauricio Vila Dosal está bien evaluado, eso pudiera significar que a lo mejor pueda tener una respuesta positiva de la gente, no lo sabemos…  también el gobierno anterior estaba bien evaluado y perdió la elección, entonces eso ya no es una garantía”, contesta, prudente.

Con base en su experiencia política, ve complejo que el PAN  logre la mayoría del Congreso, “primero porque la ley no lo permite, necesitas 17 diputados para tener la mayoría absoluta y solo se permite cuando mucho 15, si ganara todos los distritos”.

“Pero haciendo un análisis del histórico electoral, por ejemplo en mi caso (cuando gobernó Yucatán), el mejor momento del gobierno fue ganar las elecciones intermedias en 14 distritos. Difícilmente un solo partido pueda tener la mayoría completa, en este momento la propia conformación del Congreso te da 10 diputados del PRI,   creo que hay cosas que se tienen que ver un poco más al futuro y tiene que ver mucho lo que se vive hoy en el país”.

Pesará más el candidato

En su opinión, para las  elecciones de  2021 influirá mucho, va a tener mucho más peso, el nombre de los candidatos  más que el partido al cual represente.

“Va a salir mucho ‘lo conozco, sé quién es, hasta sé que es un hijo de tal por cual, pero sé quién es, sé que si tengo un problema le puedo tocar la puerta y me va a atender’. En esta elección en particular –reitera  la ex gobernadora-, creo que va a pesar por mucho, más el nombre de los candidatos o las candidatas, que los partidos, y no solo en Yucatán, a nivel nacional”.

¿Qué opina del anuncio del senador Jorge Carlos Ramírez Marín (PRI), quien buscaría la alcaldía de Mérida? ¿Lo dejarán pasar los priistas?

“Mira ya no estoy en el PRI, conozco cómo  se toman las decisiones en el PRI, mejor esperaremos al resultado.  Es de pronósticos reservados, por decirlo de alguna manera, pero tampoco creo que hayan muchas opciones que puedan participar”.

Y sobre las proyecciones en su nuevo partido, Ivonne Ortega comenta que “ya me di una vueltecita por el país,  y más que un contrapeso lo que la gente está buscando es un equilibrio, quien pueda hacer esa  parte de decir  ‘hoy me siento agraviado, por ejemplo, con la desaparición de los fideicomisos para deportistas de alto rendimiento, la ciencia, la investigación todo lo que se ha afectado, y no vemos quien pueda abanderar nuestra voz o nos podamos sentir representados’”.

Ante esa situación la expriista agrega:  “me parece que más que oposición, porque hemos escuchado en muchos momentos de diferentes medios, periodistas, que dónde está la oposición, creo que hoy la gente más bien busca un contrapeso, un equilibrio es lo que puede ser MC, y no una confrontación, terminar de dividir a la sociedad mexicana, creo que es lo peor que le pudiera pasar”.

“MC es un partido que ha manifestado ser contrapeso, no va a ir definitivamente con el partido en el gobierno  y trabaja  para tener candidatos, porque hay quienes se concentran por ejemplo en la Cámara, que no estoy diciendo no nos concentremos en eso, en las 300 diputaciones federales”, indica.

Un instante de la amplia entrevista de la exgobernadora Ivonne Ortega con el reportero David Domínguez Massa (Foto de Carlos de la Cruz Montes de Oca)

Para dar una idea de la importancia del Poder Legislativo como contrapeso del presidente Andrés Manuel López Obrador y su partido Morena, la exgobernadora recuerda  que  las reformas constitucionales pasan por tres tamices: uno es la cámara de origen o sea la de Diputados, está el Senado, y el tercero lo forman  los congresos locales.

“Hoy Morena tiene 19 congresos locales, o sea las reformas constitucionales pasan sin ningún problema ya que para eso se necesitan solo 17, pero se pone interesante, porque en 2021 se compiten 20 congresos locales, y con solo cinco que pudieran ganar partidos diferentes podría ser el choque por la reforma constitucional, independientemente de ganarles la mayoría absoluta en la Cámara baja”, anticipa.


III. EMPODERAMIENTO DE LA MUJER

“Si la mujer no se empodera, difícilmente vamos a poder combatir todo lo demás”, afirma Ivonne Ortega Pacheco, quien cita su formación académica, la cual inició en la primaria “Benito Juárez” de su natal Dzemul y hoy día continúa con un doctorado  en la Universidad Complutense de Madrid, España (estudios que podría poner en pausa).

Avanzar en los estudios no fue fácil para la polémica política.

“Lo único que me dio la oportunidad en la vida fue hacer la primaria en la ‘Benito Juárez’, en Dzemul, una primaria pública. Luego  empecé a  estudiar la secundaria en la Eulogio Parra Palma de Motul, pero a los siete meses de haber iniciado tuve que dejar la escuela por la crisis del 82, mis papás ya no tenían dinero para mis pasajes”.

Ivonne Ortega terminó la secundaria a través del sistema Conafe, lo cual “me recuerda que hoy, en el contexto de la pandemia, no es lo mismo ir a clases que tomarlas a distancia. Podemos ver la diferencia de resultados cuando puedes asistir físicamente a la escuela y cuando no, yo cuando fui a la primaria terminé con un promedio de 9”.

“Pero ya en la secundaria  mi promedio final fue de 6.4, con el sistema del Conafe, porque estudiaba sola y por las noches en mi casa. La prepa también la terminé con el sistema abierto,  casi siendo diputada federal, en ese tiempo se  incrementó un poco mi calificación:  terminé con 7.4, porque ya me acostumbraba a estudiar sola, sin ir a las aulas”, comenta.

Inició la licenciatura en Derecho en formato semipresencial cuando era candidata a gobernadora. Tenía por meta concluir la carrera siendo mandataria estatal, pero no le alcanzó el tiempo y concluyó cuatro meses después de haber finalizado su período al frente del Ejecutivo; obtuvo su título seis meses más tarde.

Decidió Ivonne Ortega Pacheco continuar su formación profesional. Se inscribió en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, a la cual calificó como una escuela muy dura, donde estudió una Maestría en Política  Pública,  basada  particularmente en  la equidad de género, en cómo se puede cambiar la condición socioeconómica en Yucatán con el empoderamiento de las mujeres.

“Y los resultados de la maestría son dramáticos, por cierto la  logré con mención honorifica, estuve de jueves a domingo en clases presenciales cada dos meses y lo demás en línea. Pensé que me llevaría 30 meses y me llevó  36 meses, termine casi cuatro años después de iniciarla”.

Rezago femenil

La exgobernadora se toma una pausa para recordar las enseñanzas de la Maestría, las que no venían en los textos, sino eran fruto de cotejar la teoría y las propuestas con la realidad.

“Me quedó una espinita clavada por la poca oportunidad que tienen las mujeres para generar condiciones que la ayuden a empoderarse.  Hablamos , por ejemplo, de violencia intrafamiliar:  se legisla mucho en violencia intrafamiliar, pero realmente eso se puede combatir más, si logramos que la mujer esté  empoderada, si es fuerte y puede mantenerse ella sola, entonces decide si se queda o no, y no decir ‘no lo puedo dejar porque no puedo mantener a mis hijos, y como es la única manera de seguir, pues me toca aguantar esta condición’”, manifiesta.

Durante la Maestría se encontró con que casi no se legisla sobre el empoderamiento de la mujer en México. De todas las iniciativas legislativas presentadas de 2009 a 2015, “solo se logró discutir el 1.85% de ellas, se aprobó el 1.2% y fueron publicadas el 0.7%, , ni siquiera un punto porcentual de las leyes está destinado para que las mujeres puedan empoderarse en México”.

Si la mujer no se empodera, difícilmente vamos a poder combatir todo lo demás”

Ivonne Ortega Pacheco, exgobernadora de Yucatán

La ahora militante de Movimiento Ciudadano lamenta que las legislaciones en nuestro país tienen mucho que ver con la protección. Es decir, primero se busca proteger a la esposa y madre y luego a la jefa de familia “porque los programas sociales son encaminados a la jefa de familia, pero para que reciba, no para que genere, cree y desarrolle”.

“Y muy poco, por no decir nada, respecto al empoderamiento. Cómo hacer una microempresa, cómo hacerla rentable, que sea capacitada para llevar  la contabilidad, la administración aunque sea muy pequeña, los temas fiscales… nada de eso está contemplado, no está en los programas”, abunda.

Para la expriista, esta situación va más allá de un tema de género, tiene que ver con la repartición de recursos.

Vocación productiva no determinada

“Al tener la oportunidad de recorrer el país, el estado que menos he visitado en los últimos tres años ha sido 16 veces, pero no era de ir solo a hacer el mitin o el evento, sino que me metí a las alcantarillas de Tijuana, al toque de queda de Arizona, Sonora, donde traen a nuestros repatriados, a la montaña de Chiapas, a la de Veracruz, el Pico de Orizaba a tratar de conocer el México real”, señala.

En estos recorridos, comenta la exmandataria estatal,  liga su doctorado con el empoderamiento no solo el de las mujeres, sino el de las clases bajas, a fin de que tengan condiciones de convertirse en clase media, y señala “el recurso que se asigna a los estados se basa en una serie de fórmulas   que pasan significativamente por  dos factores, la población y la pobreza”.

“Hay estados como Chiapas, Oaxaca, Guerrero donde tal pareciera que  lo que están haciendo es crear  más pobres y más habitantes, porque viene más dinero, cuando tendría que cambiarse la fórmula fiscal, y ahora están en la discusión de las entidades que quieren salirse del pacto federalista etcétera,  pero es que no tenemos determinada la vocación productiva de México, en consecuencia no tenemos la vocación productiva de las regiones de México, menos de los estados y mucho menos de las regiones de los estados”, apunta.

Ante eso –continúa la entrevistada—, por ejemplo en el anterior gobierno de Enrique Peña se le dio  a un yucateco un crédito importante para sembrar maíz, y dices que bueno fue para Yucatán, pero sembrar aquí una hectárea con riego da seis toneladas, cuando en Sinaloa, Michoacán, en Nayarit, Colima, o en el Estado de México,  una sin riego te da 20 toneladas; es mucha la diferencia, tres veces más.

Por eso insiste la exgobernadora que el apoyo se debe aplicar con base en la vocación productiva de cada entidad.


IV. GOBIERNO DE PRIMERAS PIEDRAS

“El gobierno de las primeras piedras… ese fue el sello particular por el inicio de obras en el Parque Científico de Mérida”, reconoce la exgobernadora Ivonne Ortega Pacheco, quien del balance de su administración de cinco años y dos meses dice que le duele “no que me traten de culpar de cosas que no hice, sino de posibles  enfermos o heridos que pudieron ser atendidos en hospitales que no se terminaron, y de muertes que se pudieron evitar”.

“Pero no me arrepiento de las decisiones que tomé cuando fui gobernadora . ¿Qué me duele?, no me duele que me traten de echar la culpa de algo, que no la tengo, lo que me duele es que al no tener un hospital funcionando en su totalidad hayan posiblemente muertos o  gente que sufrió cuando no debió ser porque tenía un hospital a la mano”, señala  en alusión de los hospitales que recibió en construcción y tampoco se acabaron en su administración.

Asumí la responsabilidad que me tocaba, había buscado ser gobernadora y  pues si la vaca es tuya, es tuyo el becerro: así lo peleaste, así lo ganaste, así gobiernas”

“Cada una de las decisiones que se tomaron en el gobierno, me voy un poco hacia atrás, que también tuve una decisión en lo personal ahora y no me arrepiento, cuando compites por un cargo, tienes que hacer el análisis de que es lo que tiene y en qué condiciones vas a recibir ese cargo, y así lo hice”, argumenta en la defensa de la Ivonne gobernadora.

“Lo que no se vale es que llegues al cargo y digas ‘ay, no sabía que habían patrullas con 800 mil kilómetros’, o ‘no sabía que  el Hospital de Alta Especialidad  no estaba terminado’ o el de Tekax, que por cierto me echan la culpa, el de Valladolid  o la Torre de Seguridad que tampoco estaba concluida, el Ministerio Público… una serie de obras inconclusas que recibí”, menciona.

“Podrán revisar y verán que nunca salí a decir ‘ay, es que recibí un estado con obras inconclusas’. Asumí la responsabilidad que me tocaba, había buscado ser gobernadora y  pues si la vaca es tuya, es tuyo el becerro: así lo peleaste, así lo ganaste, así gobiernas”, afirma.

En el recuento que hace de las obras que le tocó trabajar en su gobierno, menciona que le tocó terminar el Hospital de  Alta Especialidad “donde por cierto no entraban camillas en los elevadores:  se tuvo que cambiar básicamente, fue un hospital nuevo  en el que se invirtieron  1,800 millones de pesos y  casi se invirtieron mil millones más”.

En el caso de Valladolid,  la exmandataria señala que  también casi tuvo que ser otro nuevo, “en gran parte tuvo que ver el diseño del proyecto, que era de un hospital como una escuela”.

El nosocomio de la Sultana de Oriente y el de Alta Especialidad se diseñaron en la administración del  panista Patricio Patrón Laviada.

Hospitales ostentosos, pero no funcionales

“Lo que hicieron en esos diseños es que eran muy ostentosos con muchos jardines, estuviera padre si se pudiera sostener y se diseñó en la administración de Patricio, un hospital que tenían clasificada su categoría tanto Valladolid como Tekax, y en los que se gastaron más o menos

80 millones de pesos, que cuando llegamos a la Secretaría de Salud dijeron ya está pagado.

“Pero  se pagaron los 80 millones, pero no estaba terminado y se les dijo. Se les invirtieron  10,  12 hasta 15 millones de pesos cada año, está en la cuenta pública y en los presupuestos que se asignaron y en dos momentos consiguió apoyo, en lo particular del hospital de Tekax en 2011 y 2012, hay dinero asignado para ese, pero la Secretaría de Hacienda decidió no entregarlo, porque se acercaba la elección, y por eso tampoco se acabó.

“En el de Ticul  también es muy cuestionado: Lo  ven como elefante blanco, pero recuerden que es un PPS, un Pago Por Servicios. Cuando tú haces un contrato de PPS empiezas a pagar  al momento que se empieza a dar el servicio, por eso el convenio es de largo plazo de 20, 25 ó 30 años según el acuerdo que se haga con la empresa”, abunda.

En este caso Ivonne Ortega resalta que todo lo que se ve construido en Ticul “no le ha costado a Yucatán un solo centavo, porque aún no se daba el servicio, no hay afectación económica alguna para Yucatán, no era un capricho como el ponerlos en Tekax o Ticul como se puso el de Valladolid, era por desconcentrar lo que estaba saturado, los hospitales O’Horán y del Seguro Social y generar condiciones de segundo nivel en su región”.

“En esas zonas hay mujeres que se mueren porque no llegan para parir, cuando eso ya no debe   estar pasando”, precisa.

“Pero llega el gobierno anterior y decide no continuar con el PPS, se van a litigio, gana la empresa y al final se tiene que pagar ese servicio, solo que tiene ocho años en esa zona sin servicio, y de todas formas el Estado va a tener que hacer ese pago. Creo el gobierno federal llegó a un acuerdo para el uso del edificio, pero  esa es la parte que me duele, que no se atendió a la gente”, lamenta.

Gastos de promoción

La  expriista comenta que la promoción turística fue un gran reto para su administración.

“Yucatán es un tesoro escondido que hoy afortunadamente es un tesoro público, gracias en parte a los conciertos que fueron muy criticados, el de Plácido Domingo, el Elthon Jhon…  las novelas, por ejemplo, ahorita está vendido Sortilegio de Amor en más de 80 países, en 87 se sigue transmitiendo, siguen conociendo al Estado por la novela”.

Admite la exgobernadora que “sí nos costó en esos momentos boletos de avión, hospedaje para las artistas, etcétera, pero  le da una promoción a Yucatán, lo haces ya el tesoro no descubierto, que descubran ese tesoro, por eso hay ese boom de turismo, de alto turismo y de inversión, y los conciertos también pusieron a Yucatán en la vista del mundo, los cubrieron revistas del mundo, ¿cuánto costó? Nada, solo traerlos a que hagan su  espectáculo en Chichén Itzá”.

La exgobernadora y expriista Ivonne Ortega Pacheco defiende varios de los cuestionados proyectos de su administración, y señala que las decisiones estuvieron orientadas al desarrollo económico del Estado (Foto de Carlos de la Cruz Montes de Oca)

“Y hago esa referencia porque también está el Museo del Mundo Maya  de Mérida. Recibíamos 52 cruceros por año, cada uno trae cinco mil turistas, y a los que entraban al museo les dábamos una pequeña probadita de lo que es Yucatán, para que dijeran ‘tengo que regresar a Yucatán de vacaciones, venir a hospedarme’, agrega la hoy  dirigente de Movimiento Ciudadano.

Ivonne Ortega señala que el reto para Yucatán” siempre ha sido ‘una noche más’. Si lo logramos, el desarrollo económico será importante. Por eso la creación del Gran Museo del Mundo Maya, que está a 20 minutos del puerto de Progreso. Teníamos incluso acuerdos para promoverlo desde el barco”.

Sobre otro cuestionado museo, el Palacio de la Civilización Maya de Yaxcabá  –que aún no se termina—  “se planeó porque entran en promedio en temporada alta ocho mil turistas a Chichén, que vienen de Quintana Roo, los traen en un camión, los dejan dos o tres horas a tomarse fotos en Chichén, les dan comida y se van.  ¿Qué nos dejaron?, una o dos botellas de agua que   compraron aquí,  a lo mejor alguna artesanía que adquirieron,  y basura”.

A ese Palacio –para cuya conclusión faltaban 200 millones de pesos,  en ese entonces— se pretendía llevar a quienes visitaran Chichén Itzá y quisieran conocer más de la cultura maya, “que casi se sientan obligados a visitarlo. Ahí se expondría lo grandioso que tiene en sus bodegas el INAH, todo lo rescatado en Chichén”.

“Por ejemplo, hay una colección en miniatura que pocas personas hemos visto y es espectacular.  Está en una bodega bien resguardada, pero no está a la exposición y  no genera riqueza a los verdaderos herederos de la cultura maya, los que están alrededor de Chichén que, lamentable y paradójicamente, viven en la parte más pobre de Yucatán”, agrega.

Fortalecimiento de la economía

La entrevistada insiste que por eso la idea fue hacer el Palacio de la Civilización Maya en ese municipio, donde cruzaría el Tren Transpeninsular –que ahora es el Tren Maya, y parece llevará un trazo similar— “y conecte a Chichén con Yaxcabá, Valladolid, Izamal…   para que el turista ya no duerma en Quintana Roo, que lo haga aquí donde tiene mucho que ver, mucho que visitar”.

“Al final era el fortalecimiento de la economía y pasar de esa clase pobre a una media que permita vender su propia artesanía, comida hacer su pequeño cuarto de habitación que está de moda entre  el turismo europeo, es decir, no hospedarse en hoteles boutique sino buscar la convivencia con la comunidad. Ese era el objetivo del muy cuestionado proyecto del  Palacio”, remarca.

De vuelta al concepto rector de este apartado –el gobierno de las primeras piedras—, la exgobernadora de Yucatán defiende que el arranque del Parque Científico significaba el inicio de varias obras.

“La primera piedra del CICY, la primera piedra del Cinvestav, la primera piedra de todos los que se fueron instalando ahí y hoy ya no son primeras piedras, hoy son el primer lugar en investigaciones”, indica.

En su opinión, ahí se logró que pudieran ponerse de acuerdo los científicos, los investigadores, la parte empresarial de Yucatán, de muchas partes del país y del mundo sobre importantes, necesarios estudios.

“Por ejemplo, yo les decía a los investigadores ‘el henequén no puede desaparecer de Yucatán, no puede desaparecer porque está en nuestro escudo dl Estado… aunque no vuelva a ser el oro verde, tiene que ser un producto mínimamente rentable para que se siga cosechando’”.

“Y por fin –continúa la dzemuleña–  ya descubrieron lo menos dos o tres cosas que permiten que crezca más rápido el henequén, ya son clonados, se acredita que la mejor alfombra para la ecualización del sonido para cines  es la hecha de henequén, la planta de Motul, de los Ponce…  es básicamente para las alfombras de los cines del mundo, eso significaba que volvieran otra vez a sembrar el henequén.

“Ver estos proyectos a  largo plazo es algo que yo asumí, donde no te toca verlo. Hay quienes quieren sembrar y cosechar en su gobierno y no se puede, tú tienes que sembrar y dejar que el tiempo permita  que puedan cosechar y que sea la historia la que te juzgue. Pasó con el puerto de altura con don Víctor (Cervera Pacheco, su tío),  el agua potable, drenaje, todas esas cosas que cambian drásticamente la vida no son fáciles”, expresa.

Recursos del BID

También recuerda que el rescate del Centro Histórico de Mérida  fue muy cuestionado junto con los estudios técnicos para el Tren Transpeninsular, proyectos que se echaron a andar con  recursos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), no del gobierno.

“El endeudamiento es que el BID autorizó una línea de crédito de 2,700 millones de pesos,   pero remarco ‘autorizó  esa cifra’, y por cierto ahorita si fueran necesarios esos recursos para la pandemia, no están etiquetados para eso, pero creo que el gobernador podría negociarlos, porque solo se usaron 740 millones de pesos  para el rescate del transporte público, el Centro Histórico y el malecón de Progreso”, puntualiza.

Con  recursos del BID también se hizo el Malecón Internacional de Progreso, “y hoy el gobierno del Estado tiene  una cuenta abierta con el BID”.

“Decían  que esa no es una deuda, pero en realidad es como la tarjeta de crédito: tú tienes un límite de 100 mil pesos, y solo usas 15 mil, pero tienes esa línea y ojalá no la tengas que usar, pero si te sale una urgencia tienes abierta esa línea de crédito”, concluye la entrevistada

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