in ,

La pandemia revoluciona los servicios de salud: consultas ''a distancia''

La videoconsulta cobra relevancia para atender a pacientes

La pandemia de Covid-19 no sólo puso al descubierto las carencias de los sistemas de salud, sino que cambió, tal vez para siempre, los hábitos y conductas de doctores y pacientes en la prestación y el consumo de los servicios sanitarios.

La Dra. Lilia Rodríguez Castro, ginecóloga con más de 40 años de experiencia, considera que la crisis del coronavirus ha sido un elemento disruptivo de la forma “tradicional” de los servicios de salud y está acelerando su innovación.

Estas transformaciones, señala, están empujando hacia modelos de atención más eficaces y ágiles, algo que era necesario antes de la llegada de la pandemia y que ahora es imprescindible.

A través de una pantalla

Posiblemente las consultas vía remota estén en el primer lugar de los cambios. La prevención y el temor a posibles contagios han impulsado su práctica mediante videoconferencias o vía telefónica.

Sus resultados han sido muy positivos: permiten optimizar los tiempos de atención y mantener el distanciamiento social, por lo que brindan tranquilidad a los pacientes y protegen a los doctores. Además, posibilitan que sean presenciales sólo aquellas consultas que son estrictamente necesarias.

Te puede interesar: Una nueva educación, legado del Covid

La Dra. Lilia cuenta que con las primeras noticias sobre los trastornos que el coronavirus estaba provocando en otros países, los médicos yucatecos comenzaron prepararse.

Un primer paso fue dividir a los pacientes en dos grupos: en uno pusieron a los que era imprescindible atender cara a cara -porque estaban en control de alguna enfermedad crónica o por una urgencia, un dolor, una hemorragia- y en el otro, a los de “menor riesgo”.

“En mi caso, para las que no tenían una urgencia implementé un calendario de revisión presencial más espaciado y un programa de manejo a distancia, mediante videoconferencias por computadora o teléfono, algo que yo nunca había hecho”, comenta.

“Nunca había dado una consulta por vídeo porque teníamos muchas restricciones, que se borraron con la pandemia”.

El aumento en la atención a pacientes de Covid en los hospitales alejó a la gente que necesitaba consultar por otros padecimientos (Foto de El Universal)
El aumento en la atención a pacientes de Covid en los hospitales alejó a la gente que necesitaba consultar por otros padecimientos (Foto de El Universal)

La consulta a distancia se volvió una obligación en los días más críticos de la epidemia -vía Zoom, Face Time o mediante una simple llamada telefónica- porque había que hacer sentir a los pacientes que no estaban desprotegidos, abandonados, dice.

“Tuvimos que evaluar quiénes tenía que venir a consulta y quiénes no. Nunca dejamos de trabajar ni negamos atención a nadie”.

Camino sin retorno

Las consultas vía remota no son exclusivas de la medicina privada. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) las incluyó entre sus estrategias para mantener la atención médica a sus derechohabientes con enfermedades crónico degenerativas durante la pandemia.

El Dr. Juan Carlos Tomás López, coordinador de Programas Médicos de la División de Medicina Familiar, explica mediante un comunicado de la institución que las nuevas medidas han estado encaminadas a cuidar la salud principalmente de los pacientes que están en los considerados grupos de alto riesgo o grupos vulnerables, “específicamente pacientes con enfermedades crónico degenerativas, como diabetes e hipertensión arterial”.

Las consultas vía remota se hacen a través de llamadas telefónicas que hace el médico familiar a los pacientes, expone el médico. Cuando hay la sospecha o se confirma que el paciente se infectó de coronavirus, el contacto telefónico es diario.

Otra medida implementada con el objetivo de favorecer el aislamiento social y evitar que el paciente tenga que ir de forma mensual a la clínica es la expedición de recetas “resurtibles”.

Y a los pacientes que utilizan oxígeno domiciliario, se les proporciona una receta trimestral para la dotación del oxígeno en su casa.

Ver y tocar

La consulta vía remota ha comenzado un camino sin vuelta atrás, se volvió una necesidad y un servicio al paciente, detalla la Dra. Lilia.

Desde luego que no puede ser al 100% porque hay patologías en las que se necesita ver y tocar a los pacientes, pero en la mayoría de los casos la consulta hospitalaria puede irse flexibilizando en la medida en que se vayan superando los desafíos para asegurar el uso de la telemedicina.

Por ejemplo, continúa, una mujer en control prenatal que hace una visita mensual al ginecólogo, podría ahora espaciar ese chequeo presencial, explica. Es decir, un mes acude al consultorio, los dos siguientes el contacto puede ser vía remota y el cuarto toca de nuevo cara a cara.

Salud mental

Las consultas médicas por medio de videollamadas han sido especialmente importantes en las enfermedades que se han visto más afectadas por el impacto de la pandemia, como son la salud mental y los trastornos del sueño.

Antes de esta crisis, la telemedicina representaba solamente el 1% de las consultas del psiquiatra Manuel J. Ramos Mondragón, pero hoy esa cifra se incrementó hasta llegar al 90%.

“El papel de las nuevas tecnologías cobra protagonismo día tras día. Al mismo tiempo que permite realizar diagnósticos, evaluaciones, seguimientos y tratamientos, brinda ventajas como el aumento de la accesibilidad de la atención".

"Por ejemplo, mis pacientes de otros estados que tenían la necesidad de viajar para venir a consulta pueden ahora recibir atención sin salir de sus casas”.

Gran potencial en Yucatán

En Yucatán esta práctica es incipiente, pero tiene un gran potencial para hacer que la atención psiquiátrica sea viable para todos y llegue a todos lados, incluso a comunidades rurales alejadas, donde jamás han contado con especialistas en salud mental, comenta.

Su importancia durante la pandemia fue fundamental, pero la psicoterapia online aún afronta numerosos retos que superar para que se convierta en una opción factible, entre otros el control de calidad, la capacitación de los médicos que proveen el servicio, asegurar la privacidad y garantizar respuestas a las reclamaciones que pudieran surgir de los pacientes.

El principal reto, señala el psicoterapeuta, es ampliar el servicio a más personas, hacerlo accesible para los ancianos y discapacitados, que tienen limitaciones en el uso de las plataformas tecnológicas.

El aumento en la atención a pacientes de Covid en los hospitales alejó a la gente que necesitaba consultar por otros padecimientos (Foto de El Universal)
El aumento en la atención a pacientes de Covid en los hospitales alejó a la gente que necesitaba consultar por otros padecimientos (Foto de El Universal)

Temor al contagio

La iniciativa de los doctores no es lo único que detonó los cambios en la prestación de servicios de salud. La pandemia produjo también una drástica reducción de pacientes en los consultorios de los médicos que atienden patologías distintas al Covid, admite la Dra. Rodríguez Castro.

“Dejaron de ir al doctor por temor al contagio. La primera pregunta que nos hacían era ‘¿su consultorio está dentro de un hospital?, de ser así, no voy’”.

El confinamiento, los mensajes de no salir de casa, la angustia y el miedo los alejaron.

La fobia de acudir en persona al médico fue uno de los efectos colaterales de la pandemia, no querían ni acercarse al consultorio. Lo que meses antes era algo casi rutinario o habitual dejó de serlo porque nadie quería infectarse, nadie quería ser víctima de la pandemia.

“Los médicos estábamos aquí para esperarlos, pero dejaron de venir. Las consultas presenciales se redujeron al 50% e incluso más en ciertos casos".

Se convirtieron en clínicas "fantasma"

"Por ejemplo, todos los consultorios ubicados dentro de las clínicas privadas quedaron totalmente vacíos… caminabas por los pasillos y no te cruzabas con nadie, parecían hospitales fantasma”, señala.

La gente realmente sentía temor, por supuesto fundado, porque, como se sabe, en los centros de salud se infectaron de Covid muchos doctores, enfermeras, camilleros, choferes de ambulancia…

A Yucatán no le fue ajena la situación del resto de México, que se volvió el país más peligroso del mundo para el personal del sector salud durante la pandemia, al registrar más de 3,500 fallecidos por Covid, la cifra más alta para cualquier nación, recuerda.

“Y esto lo tenían muy en cuenta los pacientes, que consideraban a su médico como un vector de la enfermedad”.

Otro problema

Que muchos enfermos con patologías distintas al Covid hayan decidido no acudir al médico por temor al contagio se convirtió en otro “serio problema de salud pública”, afirma la doctora.

Los pacientes de cardiólogos, endocrinólogos, internistas, ginecólogos, urólogos… dejaron de presentarse a sus chequeos y siguieron con sus mismos tratamientos, se descompensaran o no.

“Y los que están regresando en estos días, luego de año y medio esperando en casa, presentan padecimientos que se agravaron por falta de atención”.

El mismo éxodo masivo ocurrió en el sector público, donde se han presentado casos de enfermos que suspendieron su hemodiálisis, el seguimiento de su hipertensión, incluso el tratamiento de su cáncer porque no quieren ir al hospital y cuando no les queda más remedio, acuden en estado crítico.

El aumento en la atención a pacientes de Covid en los hospitales alejó a la gente que necesitaba consultar por otros padecimientos
El aumento en la atención a pacientes de Covid en los hospitales alejó a la gente que necesitaba consultar por otros padecimientos

Deserción de pacientes de hasta 75%

Refiere la especialista que ciertos estudios en desarrollo han encontrado que en algunos hospitales públicos yucatecos la deserción de pacientes alcanzó hasta un 75%.

Al menos la mitad de los enfermos tuvo miedo y de plano se negó a consultar, en consecuencia, los especialistas están atendiendo esas patologías más tarde de lo que lo hacen habitualmente.

Esta situación causó una reducción en el número de diagnósticos y en el inicio de tratamientos.

“En nuestro caso, que pedimos a las pacientes una mamografía anual, muchas han dejado pasar estos últimos dos años porque no querían ni acercarse a un centro radiológico. Y en el caso de la prueba de Papanicolau, lo mismo. Desistieron también de acudir a las consultas”, añade.

“Este retraso puede suponer un serio empeoramiento de su salud, ya que impide un diagnóstico y tratamiento apropiados. Posponer la consulta empeora tanto su evolución como su pronóstico”.

Importancia de la atención temprana

La doctora recuerda que patologías cardiovasculares -anginas de pecho e infartos-, accidentes isquémicos transitorios, ictus… mejoran su pronóstico con atención temprana y disminuyen la mortalidad y las complicaciones asociadas.

“Los ginecólogos estamos viendo mujeres que llegan en etapas muy avanzadas de un cáncer de endometrio, cervicounterino o de mama, cuya detección a tiempo es cuestión de vida o muerte. Y están viniendo muchas mujeres de la tercera edad, que son más vulnerables y que se están presentado cuando la enfermedad ya rebasó las etapas curables”.

La Dra. Rodríguez aprovecha para alertar sobre informaciones falsas según las cuales a partir de los 60 años de edad ya no son necesarios los exámenes.

“Estas versiones mentirosas y el Covid provocaron que esta parte de la población dejara pasar el tiempo para atenderse. Y ahora estamos viendo las consecuencias, están sufriendo más, porque las lesiones están muy avanzadas”.

Mientras más años tenga la persona, más necesarios son los exámenes y la visita al médico.

“Y no solamente en casos de cáncer, las personas de edad avanzada padecen en mayor medida descompensaciones de enfermedades crónicas como obesidad, hipertensión arterial, diabetes, enfermedad pulmonar crónica o insuficiencia cardíaca, en las que llevar el control puede evitar ingresos y complicaciones”.

Las víctimas indirectas

La especialista insiste en la gravedad del impacto del Covid en la atención de otras enfermedades.

Esta situación es preocupante porque muchas personas que necesitan tratamiento para padecimientos como el cáncer, los males cardiovasculares y la diabetes no han recibido los servicios de salud y en algunos casos los medicamentos que necesitan desde que comenzó la pandemia.

De acuerdo con asociaciones civiles, muchas yucatecas con cáncer de mama suspendieron sus tratamientos por distintos motivos: miedo a salir, la reducción de los servicios en hospitales estatales y federales, el desabasto de medicamentos y porque algunas perdieron el trabajo y se quedaron sin Seguro Social.

Un estudio internacional reveló que en México los pacientes recién diagnosticados con VIH han experimentado retrasos de cuatro a cinco meses para recibir su tratamiento durante la pandemia, pese a que los estándares internacionales establecen un máximo de siete días, además de una escasez de medicamentos.

Médicos las 24 horas

La evolución del servicio sanitario de experiencias presenciales a la modalidad a distancia mediante tecnologías, plataformas y aplicaciones también alcanzó a los proveedores de servicios de salud.

Un ejemplo es Farmacias del Ahorro (una de las principales cadenas del sector), que a partir de la pandemia incorporó el servicio de teleconsulta médica, como complemento a su red existente de 1,500 consultorios en todo el país.

El servicio -al que se puede acceder sin cita previa las 24 horas de todos los días del año, incluso los festivos- cuenta con médicos de numerosas especialidades: pediatría, oncología, salud sexual, endocrinología, urología, medicina familiar…

El avance en telemedicina que presenciamos hoy en día es solo la punta del iceberg de la revolución tecnológica que se avecina en salud, asegura.

El siguiente paso es generar las condiciones para que las nuevas herramientas que están emergiendo puedan ser incorporadas con la misma velocidad y sean accesibles para todos los yucatecos.

Las enseñanzas que deja

Aunque la medicina a distancia sea la innovación más impactante y visible, para la Dra. Rodríguez Castro el cambio más importante en el ámbito de la salud propiciado por la pandemia “es que todos, médicos y pacientes, aprendimos a cuidarnos”.

“Muchas personas me comentan que en más de un año no han tenido catarro o que sus hijos no han tenido diarrea. Esto es producto del lavado constante de manos, del uso del cubrebocas, del distanciamiento social y de que ahora tenemos más conciencia de que es necesario cuidar nuestra salud”.

Se puede decir que, pese a lo negativo que ha resultado el Covid, una consecuencia positiva es que ha mejorado la salud en general de la población, con menos casos de ciertos padecimientos comunes, que eran frecuentes en niños y en adultos.

“Aprendimos a cuidarnos y hemos desarrollado un poco más la cultura de la salud. Veíamos antes que esto era común en otros países, pero nosotros no teníamos ese hábito incluso a nivel de médicos u hospitales. Ahora sí que estos cambios vinieron para quedarse”.

La vacunación contra Covid-19 recuperaría la confianza en acudir a consultar a las clínicas, pero algunas prácticas que llegaron con la pandemia podrían "quedarse" (Foto de EFE)
La vacunación contra Covid-19 recuperaría la confianza en acudir a consultar a las clínicas, pero algunas prácticas que llegaron con la pandemia podrían "quedarse" (Foto de EFE)

Importancia de la vacunación

La especialista espera que ya con el tema la vacunación en marcha la gente empiece a recobrar la confianza, pero cree que tanto médicos como pacientes seguirán observando las medidas de control, “creo que para el resto de nuestras vidas”.

No concibo volver a dar una consulta sin cubrebocas, sin desinfectarme las manos con jabón o con gel, sin guantes, sin careta, porque ya hemos visto la cantidad de complicaciones provocadas por la enfermedad, que deja secuelas de por vida".

"Hemos aprendido que cuidarnos es la mejor forma de conservar la salud y de cuidar a los demás, que es la principal responsabilidad social de todos”.

¡Vende en línea! Es más fácil de lo que crees

Policías y militares realizan una operación antidrogas en el fraccionamiento Vergel (Foto de Megamedia)

Policías y militares realizan operación antidrogas en Vergel 2