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Las mujeres solo piden respeto; ejemplos de lucha en el deporte

Las mujeres tienen que luchar más que los hombres para ganarse un lugar en varios sectores de la sociedad, incluyendo el deporte, donde destacadas yucatecas exigen solo una cosa: respeto
Las mujeres tienen que luchar más que los hombres para ganarse un lugar en varios sectores de la sociedad, incluyendo el deporte, donde destacadas yucatecas exigen solo una cosa: respeto

No quieren que les construyan un pedestal ni que les colmen de elogios y llenen de flores. Las deportistas yucatecas solo quisieran que las respeten.

Siempre por ser mujeres tienen trabas en todo lo que se refiere a deportes. Pero también la sociedad costumbrista ha tardado en salir de su marasmo para dejar de agruparlas como el llamado sexo débil. Son iguales en derechos.

Reconocidas deportistas, como la karateca Lupita Quintal Catzín y la nadadora Mariana Ortega Gil, piden que el trato sea justo para ellas y para todas.

Y otras, como la fisiculturista Claudia Orozco Galán y la futbolista Aurora Margarita Mena Loría, consideran que deben abrirse más los espacios y las oportunidades en el deporte y más allá.

Piden un trato igualitario

Eso lo desean para todos los días, para todas las competencias, para todas las damas. No solo porque mañana es 8 de marzo y se celebra el “Día de la Mujer”. Y sobre el tema hablaron para nuestros “Domingos especiales en www.yucatan.com.mx”. En todo momento, lo que impera en las charlas es la palabra respeto, que se puede ver desde muchas aristas.

Y tampoco quieren que se les abran las puertas solo por ser mujeres, sino por sus méritos y cualidades. Que sus capacidades sean las que les permitan ir adelante.

Los ejemplos que dan son abundantes. De todo tipo.

En puntos generales, en México cada vez el deporte femenil está avanzando. La mayoría de las medallas olímpicas y mundiales que ha obtenido el país son aportación de las damas.

Disciplinas que antes eran consideradas aptas solo para hombres se están abriendo a las mujeres, incluso llegando al profesionalismo, como el boxeo y otros deportes de contacto.

Deportes como el fútbol, que alcanzó una liga profesional y varias jugadoras locales han ido a probar suerte en el extranjero, con mucho éxito.

Acoso y violencia contra la mujer

Pero, del otro lado, las mujeres siguen siendo objeto de miradas bajo el hombro, de morbo y generando acosos. Elevados y escandalosos son las cifras de acoso y violencia contra la mujer, así que la conducta es igual en el deporte y fuera de los escenarios.

De allí deriva más que nada el respeto por el que pugnan. Pero dentro del deporte hay discriminación. Y es palpable para quienes lo viven en carne propia.

Nuestras entrevistadas hablan claro de esos temas. Defenderse para poder resistir, prepararse, para poder competir. Y prepararse es en el deporte, en las aulas, en la casa, de forma especial, para tener una conducta que no dé lugar a dudas a la posición de la mujer.

Cada una con situaciones e historias especiales.

Se ha ganado terreno, pero…

Lupita, con una carrera prolífica iniciada desde niña y ahora en la antesala de los Juegos Olímpicos, no habla solamente de lo que pueda darse en materia deportiva, pues señala que tanto a varones como a mujeres la obtención de recursos les es complicada y siempre los han obtenido a la hora de luchar en competencias.

Lo difícil, señala, “es que a pesar de que tanto hombres como mujeres representamos un lugar en la sociedad, no logramos tener el equilibrio. Se han dado pasos grandes hacia igualdad de género, pero todavía no lo logramos en la sociedad”.

Llamado a levantar la voz

Y va más a fondo en lo que llama “falta de respeto y pérdida de respeto”:

“Sí es alarmante y preocupante que se siga presentando el acoso, el abuso. Es buen momento para hacer una invitación a todas aquellas personas, esas mujeres que de alguna manera se han visto afectadas, excluidas o han recibido algún tipo de discriminación a levantar la voz”.

Lupita, quien gracias a una beca de excelencia deportiva culminó su carrera en la Universidad Anáhuac Mayab, fue parte esencial en el desarrollo de su institución en los deportes de contacto.

Y la formación principal que se tiene en las artes marciales, la defensa, considera que debe ponerse en práctica de forma abierta en toda la sociedad, como una forma de que las mujeres puedan defenderse, siempre que sea verdaderamente necesario.

“Yo pido por ello. Tenemos que defendernos. Y aprender a defendernos en las artes marciales jugará un papel importante para el futuro de la mujer en la sociedad”.

Abusos a la condición de mujer

Claudia Orozco, fisiculturista yucateca ganadora del “Mr. México” en clase bikini wellness, expresa lo siguiente:

“Pues no trabas, pero muchas veces sí algunos ‘caballeros’ han minimizado mis logros, sugiriendo que han sido a base de otras cosas, menos de esfuerzo. ¡Por favor! ¿En qué sociedad vivimos? Gracias a Dios siempre he podido luchar por el respeto y me dan”.

Ella, antes de dedicarse al deporte del músculo, desempeñaba un trabajo en el que la mujer, por el concepto del puesto, es blanco fácil: edecán.

Difícil que los hombres no volteen a ver a las edecanes, generalmente vestidas con poca ropa, en los grandes eventos. Pero, afirma, “poco a poco te vas ganando tu respeto. Y si desde el principio no eres capaz de darte tu lugar, y pelear por él, fácilmente en el futuro tendrás problemas y te faltarán al respeto”.

Agrega: “Creo que el respeto y reconocimiento al esfuerzo de la mujer habla de una sociedad más avanzada. Y es nuestra tarea como personas exigir y dar ese respeto, no solo un día al año, siempre".

"Es un trabajo de equipo. Ya sea una por ser mujer o por las mujeres que son importantes para nosotros”.

Apoyo familiar, fundamental

Aurora Mena es seleccionada de fútbol de la Universidad Marista, a donde llegó por una beca deportiva. Es una apasionada del deporte que practica, pero encontró trabas desde sus inicios. Así lo describe:

“Cuando era niña era la única que jugaba fútbol en la primaria. Me decían machorra, me traumé. Pero gracias al fútbol, a mi esfuerzo, al gran apoyo de mi familia, seguí adelante”.

“No me importaba mucho lo que decían. Y hoy tengo una beca que no cualquiera puede conseguir en una de las mejores universidades del país, sin que me importe lo que los demás piensen de mí”, comenta la joven estudiante de octavo semestre de Administración de Recursos Naturales, y defensa central titular del equipo de soccer.

Aurora Margarita indica que “todo este movimiento en los últimos años en la defensa de la mujer ha ayudado muchísimo, pero se tiene que trabajar más”.

Ejemplifica, en la charla con el Diario, diciendo que en los temas deportivos “está hecho a un lado el crecimiento de la mujer”.

"No se hablan de los logros deportivos, se habla más de las cuestiones científicas, culturales, artísticas. De la mujer que lucha y se sacrifica en el deporte, muy poco. No escuchas que hablen de mujeres deportistas”.

¿Qué es lo que se debe de cambiar o mejorar?, preguntamos.

Que se trate a todos por igual, que su logro sea igual, que se tome con la misma importancia que la de un equipo varonil. Eso se ve mucho".

"El equipo femenil gana todo por lo que se vaya a luchar, lo hacen con menos recursos que los que dan a los hombres. Pero no se le da tanta importancia, al contrario, se minimiza: '¡Qué bueno que las mujeres ganaron..', Siempre se minimiza”.

“A los niños, todo lo que hacen, se les aplaude. El apoyo económico es muy marcado, creo que no están siendo justos con nosotras. Con los recursos que nos dan vemos cómo hacerle".

"En la parte varonil les dan muchísimo más apoyo, entrenadores, todo. Y el rendimiento no es el mismo. Aun así no es reconocido el desempeño de las mujeres”.

Da más puntos de referencia: “En deportes individuales, como el tenis, Serena (Williams) para mujeres y para hombres es un estandarte, juega a otra cosa. Ella pelea y la respetan. En el fútbol, al menos en México: ves el apoyo a los equipos femeniles… que les paguen 2 mil pesos al mes a las jugadoras? ¿Qué haces con 2 mil pesos?

"Llegará el reconocimiento"

“Llegará la hora de reconocimiento. Si vale la pena, pero hay que trabajarlo. Y va a ser importante, va a ser en todas las áreas”.

Aurora estudia Administración de Recursos Naturales, una carrera en la que, de forma inexplicable, hay pocas mujeres matriculadas.

“Es una carrera muy buena, no hay referencia de que sea propia para hombres o para mujeres, pero más del 90 por ciento son varones. No entiendo por qué, no me imagino la razón”.

Y del su papel como futbolista, relata que desde muy niña lo jugaba con sus hermanos, pero en forma, entrenando, comenzó a practicarlo desde los 12.

“Cuando era niña en primaria, me decían machorra, me traumé”, explica.

El respaldo familiar, importante

Pero, ya estudiando una carrera profesional, sigue pensando como antaño: “no me importa lo que digan o piensen”.

“No le veo diferencia por la apertura que ahora hay por la comunidad LGTB, no he perdido mi femineidad. Y en cuanto a eso puedo decir que ya hemos saltado la barrera”.

Pero aplaude que su familia haya sido gran aliada en esta lucha.

“No pude tener una mejor familia que la que tengo. Nosotros vivíamos en Flamboyanes (comisaría de Progreso), y nos invitan al Rogers. Tenía miedo de que me digan algo por ser niña y jugar con varones, y ellos me dijeron: ‘es una oportunidad’. Me respaldaron”.

“Y en caso de que no me hubiesen apoyado, no nos debemos dar por vencidas”.

Demostrar con hechos

Mariana Ortega, múltiple medallista yucateca en natación, a nivel nacional e internacional, comenta:

“Sí hace falta la presencia y opinión de las mujeres. Merecemos la misma oportunidad que los varones”.

Y recalca algo que va acorde con lo que señalamos al inicio: “El ser mujer y deportista no me impide lograr mis metas. Me permite demostrar que podemos hacerlo y somos capaces”.

No les regalen nada. Que compitan y luchen de acuerdo con sus cualidades. Y, simplemente, respétenlas.

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