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Día del corazón: latidos que irrigan vida y valor

Trabaja de día y noche, cuando el sol despierta en el firmamento y la luna acaricia el sueño.

No descansa nunca… sólo cuando su palpitar se apaga.

A lo largo de su activa existencia demuestra su fortaleza, en una ardua labor en la que con cada latido del músculo llena de brío y emociones a quien lo hospeda y cobija en el pecho.

El corazón, ese órgano impetuoso, no sólo es fuente de inspiración de poetas, escritores; motivo de estudios de médicos y científicos; baúl donde niños, jóvenes, adultos y ancianos por igual resguardan sentimientos, es sobre todo el responsable de irrigar, inundar de energía y vida al cuerpo.

Emblema universal del amor, a partir del año 2000, cada 29 de septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón.

El propósito es dar a conocer a los habitantes del globo terrestre el peligro de las enfermedades cardiovasculares, su prevención, control y tratamiento, más ahora en el entorno de la pandemia del coronavirus.

Salud y patrimonio

A pesar de la importancia de promover programas de cuidado y diagnóstico oportunos de quizás uno de los órganos más vitales del cuerpo, parece que aún no se toma conciencia del impacto que causan las dolencias del corazón al sistema de salud del país y del estado, pero sobre todo a la economía doméstica, a los bolsillos de los pacientes y las familias que sufren el oneroso calvario de un mal cardiovascular.

El doctor Rubén Omar Yza Villanueva y el maestro Gabriel Alejandro Rodríguez Cedillo, especialista en cardiología y posgraduado en Economía, respectivamente, desde sus propias trincheras analizan las diferentes aristas que encierra en sus entrañas, como dinero o joyas en una caja fuerte, ese vigoroso músculo que bombea 115,000 veces al día sangre rica en oxígeno y nutrientes que mantienen vivo al organismo.

Además, los expertos en ciencias que parecerían diametralmente opuestas, concuerdan en la importancia de que los habitantes de la Península, de Yucatán cobren mayor conciencia en tener y mantener un corazón sano, que no sólo les permite un estilo de vida óptimo sino que constituye, por los beneficios y réditos que otorga, un bien, un valor privado incalculable.

Causa mortal

Estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) de 2018 publicadas en octubre de 2019, indican que las tres principales causas de muerte en México, en hombres y mujeres son las enfermedades del corazón, la diabetes y los tumores malignos. Los homicidios representan la cuarta causa de muerte en hombres.

Durante 2018, el 88.4% (638,862 casos) de las defunciones se debieron a enfermedades y problemas relacionados con la salud y el 11.6% (83,749) a causas externas: accidentes (34,589), homicidios (36,685), suicidios (6,808), eventos de intención no determinada (5,556) y otras causas externas (112).

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Por problemas de salud, las tres principales causas de muerte en personas de ambos géneros son las enfermedades del corazón (149,368), lo que representa el 20.7% del total; diabetes (101,257) con 14%, y tumores malignos (85,754) con el 11.9%.

Del total de las muertes por padecimientos del corazón, 79,997 casos (53.56%) corresponden a hombres y 69,357 (46.43%) a mujeres, en 14 eventos no se especifica el sexo. El grupo de edad en el que se concentra el mayor número de fallecimientos es en el de 65 y más años (75.6%).

Factores de riesgo

Se estima que hasta 200 personas en México mueren cada día por infarto agudo al miocardio. En el país y a nivel mundial, la enfermedad cardiovascular constituye la principal causa de muerte en las tablas de mortalidad con un promedio de 12 fallecimientos diarios.

Las enfermedades cardiovasculares, según el American College of Cardiology son el principal factor de defunciones en el mundo, pese a ello, la población no sabe de ese riesgo, ya que los eventos se evidencian cuando las placas de las arterias del corazón se obstruyen debido a altos niveles de colesterol en la sangre.

De acuerdo al Inegi, la nación registra más de 141,000 decesos anuales por padecimientos cardiopulmonares, por encima de las muertes relacionadas con diabetes, cáncer y enfermedades del hígado. A nivel mundial se estima que fallecen alrededor de 17.9 millones de personas al año por esta causa, el 31% del total de defunciones en un año.

Se calcula que unas 200 personas en México mueren cada día por infarto agudo al miocardio.- Foto de Capacitación Integral en Seguridad

Los principales factores de riesgo cardiovascular son la hipertensión, el colesterol y tabaquismo, llevar una vida sedentaria, el exceso de peso u obesidad, y el estrés y la ansiedad.

El 19% de mujeres y hombres de 30 a 69 años muere de enfermedades cardiovasculares, y se estima que el 70.3% de la población adulta vive con al menos un factor de riesgo cardiovascular como hipertensión (17 millones), diabetes (6 millones), obesidad y sobrepeso (35 millones) y/o dislipidemia -aumento de colesterol y grasas en la sangre- (14 millones), entre otros.

Y las expectativas de los expertos no son prometedoras, ya que de seguir la misma tendencia sin modificar los factores de riesgo que causan los problemas al corazón, para 2030 la Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que más de 23 millones de personas morirían por alguna enfermedad cardiovascular, principalmente cardiopatías y accidentes cerebrovasculares.

Panorama peninsular

Siempre con datos del Inegi compiladas de 2009 a 2018, el promedio de la tasa de personas que mueren por males del corazón, principalmente por enfermedades isquémicas (cuando el flujo sanguíneo al corazón se reduce por alguna obstrucción de las arterias, lo que impide que el músculo cardíaco reciba suficiente oxígeno), por cada 10,000 habitantes se incrementó en esos nueve años, de 8.7 a 11.9.

La hipertensión arterial es uno de los factores que ocasionan enfermedades cardiovasculares.- Foto del Archivo Megamedia

Las tres mayores tasas por entidad federativa se presentan en Ciudad de México con 16.6, Veracruz, 14.2, y Sonora, 14.1. En contraste, las más bajas corresponden a Quintana Roo con 6.0, Aguascalientes, 7.7, y Chiapas con 8.4.

En la Península, Yucatán se ubica en la quinta posición de defunciones cardíacas con 13.3, Campeche, en el lugar 29 con 9.4, y Quintana Roo es el último de la relación de los 32 estados, y marca una importante distancia entre las otras dos entidades de la región.

Impacto cardiovascular

Para el doctor Yza Villanueva, reconocido cardiólogo clínico, director de la Unidad Cardiometabólica del Centro Médico de las Américas, la trascendencia de las enfermedades del corazón en la Península, en Yucatán, en comparación con otros padecimientos son relevantes y merecen mayor atención.

"Durante las últimas tres décadas, en la península de Yucatán hay un incremento importante en la incidencia de las enfermedades cardiovasculares, a grado tal que se considera la primera causa de muerte".

"En particular, la cardiopatía isquémica de origen ateroescleroso -cuando las arterias que suministran sangre al músculo del corazón se obstruyen de manera parcial o completa-, ocasionan síndromes coronarios agudos, que son el resultado de una oclusión acentuada de una arteria coronaria", explica el especialista

"Son múltiples las causas que interactúan en la génesis de esas dolencias, pero se podría resumir, que al igual que sucede con muchos otros males crónico degenativos, se debe a la interacción del genoma, es decir el conjunto de condiciones y capacidades heredadas genéticamente por una persona, con el ambioma, circunstancias, acciones y reacciones derivadas de la interacción con el medio ambiente, que dan como resultado epigenético o de puente entre los genes y el ambiente, la aparición de enfermedades del corazón, como la cardiopatía isquémica ateroesclerosa, añade el doctor.

El integrante de la Asociación Nacional de Cardiólogos de México indica que el genoma susceptible de mejorar o dañar depende en gran medida del estilo de vida que decidan llevar las personas.

"En resumen, las enfermades cardiovasculares tienen un considerable impacto en los pacientes, en sus familias y en el entorno laboral, ya que en muchas ocasiones los síntomas aparecen o se evidencian cuando las personas están en la etapa productiva de su vida", subraya.

Males yucatecos

Como expresidente nacional de la Asociación Mexicana para la Prevención de la Aterosclerosis y sus Complicaciones, el cardiólogo menciona los padecimentos cardiovasculares más frecuentes entre los yucatecos, de acuerdo con los reportes de la Secretaría de Salud y del Inegi.

"En los últimos años las principales causas de muerte en la población yucateca están ligadas a las enfermedades isquémicas del corazón, que pueden derivar en un infarto, relacionadas con una alta prevalencia de hipertensión arterial o presión elevada que sufre cerca del 30% de la población, y también con el síndrome metabólico o los trastornos que aumentan el riesgo de padecer males del corazón, derrame cerebral o diabetes, con una prevalencia de alrededor de 40%", precisa.

El doctor Yza Villanueva destaca que otros de los padecimientos propios de los yucatecos son la diabetes mellitus tipo 2 (cuando la persona no produce suficiente insulina), que juzga debe ser contemplada como una enfermedad cardiovascular de origen metabólico, acorde a los criterios de la Asociación Americana de Diabetes.

"Y sin duda, las enfermedades cerebrovasculares, como la trombosis en pacientes con arteroesclerosis, la hemorragia cerebral hipertensiva, el accidente isquémico transitorio, el embolismo (coágulo de sangre que obstruye el flujo sanguíneo) y la rotura de aneurismas (ensanchamiento anormal de las paredes de una arteria)".

"Aunque los males isquémicos del corazón, como por ejemplo las anginas de pecho o ataques al miocardio, son la causa número uno de muertes, los trastornos cerebrovasculares encabezan la lista de las consecuencias de dispacacidades", destaca.

La buena noticia, subraya el cardiólogo, es que todas las afecciones enumeradas, en su conjunto son prevenibles, y de ahí la importancia de que las personas con factores de riesgo adopten un estilo de vida saludable.

Edades y géneros

En relación con el rango de edad y el género al que más afectan las dolencias del corazón en las tierras del Mayab, el expresidente de la Sociedad Yucateca de Cardiología, refiere que en las dos recientes décadas, la enfermedad coronaria aparece en pacientes a edades más tempranas, en los rangos de 30 a 50 años.

"Por arriba de los 50 años de edad persiste una alta prevalencia entre los yucatecos, y los padecimientos son más frecuentes en los hombres que en las mujeres, aunque después de la menopausia y alrededor de los 65 años de edad, la incidencia es casi similar entre ambos géneros, aclara el doctor.

Doctor Rubén Omar Yza Villanueva, cardiólogo clínico, director de la Unidad Cardiometabólica del Centro Médico de las Américas.- Foto del Archivo Megamedia

Sin embargo, advierte el especialista certificado por el Consejo Mexicano de Cardiología, que hay un marcado incremento en el número de casos de pacientes femeninos con cardiopatías isquémicas antes del climaterio, sobre todo cuando hay antecedentes de tabaquismo, obesidad, hipertensión arterial, diabetes tipo 2 y sedentarismo.

"Hay un conjuto de factores de riesgo que por largo tiempo agreden al endotelio vascular, es decir la capa que reviste la parte interna de las arterias que al someterse a un proceso de inflamación crónica permite la aparición de placas de ateroma o 'abulatamientos' en las arterias, que al ser fácilmente vulnerables se fisuran o rompen y tienen como secuela la aparición de síndromes coronarios agudos con alto riesgo de muerte para los pacientes", recalca.

Corazón y Covid

El coronavirus causante del Covid-19 lo define como pandemia la Organización Mundial de la Salud. Ante el desolador panorama de la emergencia sanitaria que parece interminable, hay una justa preocupación creciente en la población, especialmente en los pacientes que sufren alguna enfermedad cardiovascular.

"La aparición de la pandemia originada por el virus Sars Cov2, conocido como Covid-19 nos debe hacer más humildes al comprender lo indefensos que somos los seres humanos. El gran problema es el mismo, la falta de una buena educación para la salud", destaca el experto.

El también expresidente del Colegio de Médicos de Yucatán externa su opinión de esa peligrosa relación, del riesgo que representa y cómo afecta el mortal virus a las personas con males cardíacos.

Las personas que padecen algún padecimiento cardiovascular son más susceptibles de resultar más afectados por el Covid-19, por lo que tienen que extremar cuidados.- Foto del Archivo Megamedia

"Las enfermedades cardiovasculares en su conjunto, no sólo hacen más vulnerables a quienes las padecen sino que su presencia aumenta las probabilidades de serias complicaciones debido a que en la evolución del Covid-19 hay un estado superlativo de inflamación generado por una tormenta de sustancias llamadas citoquinas, las proteínas que regulan la función de las células. Cualquier infección, como la que causa el coronavirus provoca una sobrecarga para el corazón y empeora su funcionamiento".

"El resultado es un estado protrombótico generalizado, es decir la formación de un coágulo en circunstancias anómalas o inapropiadas de los pacientes con enfermades cardiovasculares, lo que hace mucho más difícil la reacción y evolución si resultan contagiados por coronavirus".

"Las enfermedades cardiovasculares, en particular la hipertensión arterial, el síndrome metabólico y su componente principal, la obesidad abdominal, incrementan en más de 50 % las posibilidades de complicaciones vasculares serias en infectados con Covid-19", apunta el doctor Yza Villanueva.

Medicina y Economía

Aunque parezca extraño, hay una singular relación entre las ciencias médica, la que particularmente se ocupa del estudio y tratamiento de las enfermedades del corazón, y la economía.

El maestro Rodríguez Cedillo, catedrático de la Facultad de Economía de la Uady, establece de qué forma se vinculan ambas disciplinas, una relación que afirma siempre existe y en la mayoría de las ocasiones en circunstancias adversas por las que transita la humanidad, para que en coordinación aporten soluciones que sean en beneficio de la comunidad.

"En la situación que ahora vive el mundo, el país, Yucatán, por la pandemia del coronavirus, se habla mucho de la doble crisis: la sanitaria y la económica. Esa realidad obliga a los países a establecer protocolos y mecanismos, como consejos o grupos de trabajo en los que intervienen epidemiólogos y economistas para hacer frente a la emergencia. Es claro que en este ejemplo hay una intersección de la economía y la medicina para hallar resultados al agudo problema de salud pública", ilustra.

La doble pandemia que se vive, la de salud y la económica, según un experto, obliga a los órganos de gobierno a establecer nuevos protocolos para evitar la propagación del coronavirus.- Foto de Valerio Caamal Balam

Menor productividad

Con esos antecedentes, el coordinador de la Licenciatura en Comercio Internacional en la Facultad de Economía de la máxima casa de estudios de Yucatán, resalta el impacto de las enfermedades del corazón en la economía regional, local, en especial en el ámbito laboral donde un gran porcentaje de pacientes forman parte de la población en etapa productiva.

"Todo padecimiento que afecte a una población o conjunto de personas tendrá consecuencias en la dinámica económica de una comunidad. Y se trasmite directamente en el aparato productivo en forma de un menor rendimiento, y en costos para las empresas. La seguridad en la salud pública debe ser una acción prioritaria de un gobierno para mantener la competitividad económica de una región, pero sin perder el sentido social de la política de salud", considera el profesor universitario.

"Una sociedad enferma se convierte en un gasto en salud que podría ser insostenible, en la pérdida de competitividad para las empresas por la baja rentabilidad, y de manera laboral en escasez de mano de obra altamente productiva. Por lo general, las personas no están conscientes de lo que gastan en salud porque piensan que los empleadores pagan por ese servicio, pero si las empresas tienen menos ganancias, los salarios disminuyen e impacta el nivel de bienestar", afirma.

Carga monetaria

Cifras del Consejo Nacional de Población prevén que para 2030 en la población de 134 millones de habitantes aumente la esperanza de vida y el porcentaje de personas mayores y disminuya el número de nacimientos.

El especialista en Finanzas Públicas detalla que en una dimensión financiera, de todos los subsistemas de sanidad en el país, el gasto per cápita en salud se redujo en un 37%, y pasa de $39,383 a $24,597 a precios constantes (descontada la inflación), según el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria.

"Durante la última década el presupuesto para salud, medido como puntos del Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo. Alcanza su punto máximo en 2013 con 2.87 puntos del PIB y, desde entonces, comenzó a descender. En 2019 se ejerce el menor presupuesto de los últimos 10 años, es decir 624 mil 474 millones de pesos, equiparable a 2.55 puntos del PIB; este año se aprueba un presupuesto equivalente a 2.67 puntos del PIB", especifica.

La contracción del gasto per cápita en salud: 2010-2020 en México, de acuerdo con estadísticas del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria.- Gráfica de ciep-mx

"Si se infiere que en Yucatán hay una esperanza de vida de 75.6 años, con tasa de fecundidad en disminución que pasó de 2.8 en el 2000 a 1.9 en 2020, y en donde poco más del 70% de la población gana de uno a tres salarios minimos, los costos económicos de las enfermedades crónicodegenerativas se tornan elevados".

"Si le sumamos que el gasto per cápita en salud es de $7,000 en promedio y el de una persona ronda de 1,900 a $2,000 pesos, atender un estudio y consulta de un paciente con una enfermedad cardiovascular es de alrededor $3,752. En pocas palabras, un mal cardiovascular resulta caro, oneroso para un paciente o una institución de salud pública", enfatiza.

Pandemia y finanzas

Con la perspectiva de una contingencia económica como consecuencia de una emergencia sanitaria, el maestro Rodríguez Cedillo señala que la pandemia del coronavirus vino a desvelar los graves problemas de salud de las enfermedades crónicodegenerativas, como la diabetes, hipertensión, males cardiovasculares y obesidad.

Maestro Gabriel Alejandro Rodríguez Cedillo, catedrático de la Faculta de Economía de la Uady.- Foto Megamedia

"La epidemia influye en la economía de las instituciones de salud pública, pero sobre todo en la doméstica, ya que un porcentaje numeroso de personas que padecen problemas cardiovasculares son de estratos de bajo ingreso o no tienen seguridad social, con lo que tienen que erogar cantidades de dinero no previstas. Las dependencias de sanidad tampoco estaban preparadas financieramente para atender la demanda, que como avalancha ocasiona el Covid".

"El coronavirus influye de dos maneras: a corto plazo incide en la economía doméstica endeble y pone a prueba a las instituciones de salud públicas que evidenciaron su verdadera situación. En períodos mediano y largo, obliga a que la población en general, las familias tomen conciencia de la importancia de la prevención de los males crónicos y procuren cuidar su salud, y a los órganos públicos a que se enfoquen, ahora sí, a reforzar todo el sistema de salud del país", aconseja el experto.

Un bien privado

Desde su perspectiva de economista, Gabriel Alejandro propone que para evitar los padecimientos cardiovasculares que representan gravosas afectaciones de salud, y en las finanzas públicas, empresariales y familiares hay que darle una nueva interpretación al estilo de vida que incluya tener una alimentación sana complementada con actividades físicas.

Las enfermedades cardiovasculares, que representan un fuerte gasto para las instituciones de salud pública, evidenciaron sus carencias con la contingencia sanitaria del coronavirus.- Foto del Archivo Megamedia.

"Hay que dejar de pensar que el estilo de vida es costoso en términos de dinero, ya que la salud se incluye como un bien privado y público a la vez. Y si al bien privado se le cuida, por qué no hacerlo con el propio. La sociedad tiene que ver su salud como un bien privado, un capital que tiene que valorar, proteger y conservar", concluye el maestro Rodríguez Cedillo.

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