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Juan Herrera: ''Le estaba ganando con una mano''

Con la derecha prácticamente inmovilizada, Juan Herrera conecta al rostro de Santos Laciar, el 1 de mayo de 1982 en el Parque Carta Clara (Megateca)

“Me derrotó el brazo, no Laciar”, recuerda el yucateco

Como si sus frases estuvieran grabadas y con un click las repitiera:

1 de mayo de 1982: “Me derrotó el brazo, no Laciar”. 22 de diciembre de 2020: “Esa noche, me derrotó el brazo, no Laciar”.

Así recuerda Juan Herrera Marrufo parte de lo acontecido en la considerada noche más triste del boxeo yucateco.

En el Día del Trabajo de 1982, en lo que aparentaba ser una velada de triunfo y fiesta, terminó convertida en tragedia, con un yucateco bajando del trono de los pesos moscas de la Asociación Mundial de Boxeo, al perder ante el argentino Santos Benigno Laciar en el raund 13, luego de no poder seguir por tener dislocado el hombro derecho.

Y también por la derrota por impresionante nócaut sufrido por otro barretero de casa, Miguel “Pulgarcito” Leal, a manos de otro pampero, Mario de Marco, que lo envió a la T1 para una operación milagrosa de “esos médicos magos que tenemos de doctores”, como recuerda el mismo Herrera Marrufo, 38 años después.

Peleadores de 15 raunds

Surge esta charla, a raíz de la pelea del sábado pasado entre Saúl “Canelo” Álvarez y el inglés Callum Smith, quien terminó con una seria lesión del bíceps derecho, que sufrió desde el quinto raund. Smith llegó a los 12 episodios pactados en la apabullante derrota sufrida ante el monarca supermedianos.

Juan Herrera terminó el duodécimo episodio y ya no salió para el siguiente. En esa época, las peleas de campeonato mundial se programaban a 15 vueltas, contra las 12 que llevan los combates actuales por cinturones.

Lesionado, Juan Herrera peleó 12 episodios con el argentino Santos Laciar, el 1 de mayo de 1982 en el Parque Carta Clara
José Camargo ayuda a “ajustar” el hombro dislocado a Juan Herrera, mientras observan su mánager Edilberto “Beto “Rivero y Jesús Basto Rodríguez, durante la pelea del 1 de mayo de 1982 en el desaparecido Parque Carta Clara (Megateca)

“Cuando nosotros, éramos peleadores de 15 (raunds). O sea, que si fuera como ahora… Sí, sí hubiera ganado”, relata Juan Herrera, hoy con 62 años recién cumplidos, recluido casi en su totalidad en su casa por sus cuidados ante la pandemia de coronavirus y más en estos días de cambios de temperatura que le han dejado afónico.

Revivimos muchas cosas de aquella noche en el Carta Clara. Por ser día inhábil, en ese entonces no había publicaciones en los medios impresos, lo que implicó que las crónicas se leyeran hasta el lunes 3. Era la principal forma de enterarse de las noticias. Por ello, rescatamos del archivo del Diario este valioso material.

Su tenue hablar, por la ronquera (“también he tomado mucho hielo y me quedo casi sin voz”) no evitan sus emociones cuando le abordamos vía telefónica.

“Mahh… Me estás haciendo recordar muchas cosas”. En el recuerdo de los yucatecos la jornada está grabada. Imposible olvidarlo.

La noche en referencia, de acuerdo con puntuaciones oficiales, publicadas por la impecable reseña de nuestro cronista Juan Brea, Herrera tenía ventaja, leve, pero ventaja al fin y al cabo.

El réferi fue el famoso panameño Carlos Berrocal, quien vio ganar al yucateco 118-116, mientras que el primer juez, el también canalero Marco Antonio Torres, tenía adelante al argentino 116-115, y el otro, el boricua Samuel Conde López, los llevaba empatados. La puntuación de Juan Brea para el Diario coincidía con la de Berrocal: 118-116.

Pero no se fueron a las tarjetas, sino que en la esquina de Herrera decidieron que era imposible e inhumano seguir peleando así, por tanto, el yucateco perdió todo: pelea y campeonato.

''Era lo que se tenía qué hacer''

Lo primero que dice Herrera es que “ni yo mismo me lo he creído. Pero era en aquel tiempo, ahora que me lo recuerdas te lo diré así, lo que se tenía que hacer en aquellos tiempos en el boxeo, era pelear donde sea y con quien sea. Había que llegar a ganarles a los principales. Para ser campeón tenías que ganarles a los buenos… había un sinfín de peleadores buenísimos. Había que darles en la ma... Eran otras cosas”.

El yucateco Juan Herrera Marrufo perdió el título mosca de la AMB el 1 de mayo de 1982
Las primeras declaraciones del destronado monarca Juan Herrera tras el combate con el argentino : “Me derrotó mi brazo, no Laciar”

Antes de entrar en materia sobre su lesión, nos relata otros detalles de la época que le tocó vivir como boxeador, que merecen la pena leer. Herrera Marrufo llegó al cenit coronándose el 26 de septiembre de 1981 en el Parque Carta Clara derrotando al panameño Luis Ibarra.

“Te vuelvo a repetir, ni yo me creía todo eso que me tocaba vivir. Luis Ibarra fue a Argentina y le ganó a Laciar, luego fue a Venezuela y le ganó a Betulio González, y me lo traen. Don William (Abraham Dager), que era el precursor, nos apoyaba, nos daba todo, nos quería mucho. Pero creo ni él creía que yo le pudiera ganar a Ibarra”.

Pero subió al ring y le ganó por nócaut en el undécimo episodio. “Era algo muy difícil, pero era una pelea que traía don William con mucho esfuerzo porque siempre buscó las mejores oportunidades. Y me pregunto: ¿Le ganas? Y le dije que sí… de como sea, le iba a ganar. Le gané en el onceavo, cuando el réferi detuvo la pelea”. El tercero sobre la superficie ese día fue Arthur Mercante, una de las luminarias entre los réferis históricos.

Vuelve a la carga: “Ni yo me lo creo”.

La del 1 de mayo de 1982 fue otra historia. Quizá esa no sólo él no se la cree, si no nadie. Difícil pensar que pudiera ocurrir algo de esa índole para hacer que un monarca mundial que baje del trono por un hombro dislocado. Así lo narra:

“Todos dijeron muchas cosas. Yo ni sabía qué me pasaba, ya sabes, uno está caliente por lo que está viviendo. El dolor casi ni lo sientes. Recuerdo que una vez terminó el raund y regresé a la esquina moviendo el brazo, como que se me iba. Y volví a moverlo hacia arriba, y lo dejé en su lugar. Así salí para el siguiente. Y al terminar, otra vez. Ni Beto (Rivero, su mánager) sabía cómo volver a su lugar el brazo, ni yo entendía qué me pasaba. Cuando veo la película (los vídeos), siempre digo: “Ch… su… ¿Cómo le hice para seguir?”.

Juan Herrera Marrufo, excampeón mundial mosca de la AMB
Juan Herrera Marrufo comparte con los lectores del Diario los detalles de esa noche triste para el boxeo yucateco

Agrega: “José Camargo subió al ring. Había visto la pelea y lo dijo: ‘Se luxó el brazo’. Y me lo compuso con una botella. Metió la botella en la axila y lo devolvió a su lugar. ¿Cómo le hizo? Pues lo metió a la axila y lo palanqueó. Fue un ruidito, prack… Y listo”.

“Camargo me decía: ‘no tires con la derecha, lo vas a volver a zafar y te vas a lastimar’. Al otro raund le preguntaba: ¿qué me pasó? Y fue entonces que lo entendí: ‘Se te zafó el brazo, así que tira solo con la izquierda’. Yo sabía entonces que, para terminar, tenía que seguir así, solo con la izquierda”.

Herrera Marrufo, según las imágenes tomadas para el Diario por Isidro Ávila Villacís y Fernando Acosta Yam, muestran al otrora monarca universal tirando con la izquierda al rostro de Laciar, con la derecha inmóvil prácticamente.

Y usted terminó con la cara limpia. Laciar con cortes e inflamaciones de párpados y cejas...

“Y fueron siete raunds así. Recuerdo que el réferi se acercaba y el doctor le dijo qué tenía. La gente se paró y gritaba porque pensaban que suspenderían la pelea. De verdad, no me estaba golpeando, no me pegaba Laciar. Esa noche, me derrotó el brazo, no Laciar”.

“(Laciar) estaba más bajo, y lo podía alcanzar. Yo creo que quedó aturdido de ver que hasta con una mano le estaba dominando”.

Si fuera como ahora, que son peleas a 12 asaltos…

“Claro... faltaban seis minutos (nueve en realidad, tres por cada asalto del 13 al 15), solo seis. Traté de aguantar hasta lo más que pude. El doctor Aurelio Pérez Teuffer (famoso ortopedista de la época) me dijo luego: ‘Muchacho, ¿no te dolía?’ No sé si me dolía o no, solo sabía que prometí que me iba a morir por defender ese campeonato. Se lo dije a la ‘Chaya’ Gómez (el entonces alcalde Gaspar Gómez Chacón), que iba a dar todo para defender esa corona”.

“Mira, igual hay algo que siempre he pensado, y hasta lo he reclamado a los jueces de la Comisión de Boxeo: los que deben contar son los golpes que entran por el arte del boxeo, no las pedradas. Esto del boxeo es un arte, es defensa personal. Yo le estaba dando de todo antes de la lesión. Laciar estaba tirando volados, tiraba y tiraba, a ver qué salía. Los golpes deben ser claros”.

¿Se frustró por lo acontecido esa noche?

Pelea de título mundial entre Juan Herrera y Santos Laciar
1 de mayo de 1982: Juan Herrera en la defensa de su título mosca de la AMB ante el argentino Santos Benigno Laciar

“Bueno, perdí el campeonato. ¿Qué más puedo sentir? A mí me operaron y seguí. Me recuperé, fui cuatro veces el número uno del mundo. Y volví a pelear contra él, tuvimos otra pelea por el campeonato, fuimos a Italia, y fue una gran pelea, a 15 raunds, decisión dividida”.

Era, entonces, el 28 de enero de 1984.

Tuvo actividad hasta que colgó los guantes en 1988, luego de 40 victorias y 11 derrotas, con un empate, tras una carrera profesional que se abrió en 1976.

¿Y qué pensó cuando el brazo estaba luxado?

“Que no iba a ser fácil. Como lo dije en la presentación en la Comisión de Boxeo, en el Palacio Municipal: iba a ser difícil, pero no pensaba que fuera por eso. Solo pensé en mi compromiso de defender el campeonato.

"Nunca me fui para atrás, nunca me rajé. Ya hasta me comentaron la otra vez que vino gente de la Conade al Polifórum Zamná que mi pelea sirve de ejemplo: ‘Este muchacho peleó con el brazo zafado, y tu pelea la usamos como ejemplo para los muchachos, para que se motiven, para que se esfuercen. Peleó cinco raunds con el hombro dislocado’”.

¿Sintió temor?

“¡Qué más me iba a pasar! Mira, yo ni entendía qué era luxar en ese momento. Hasta luego me explicaron que era lo mismo que dislocar”, precisó el exboxeador.

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