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Nexos de un traficante de tierras ejidales con sonado atraco en Mérida

Asalto a Residencia de Mérida
Fachada de la residencia de Dzityá-Polígono Chuburná, escenario de violento asalto el 5 de agosto pasado

Un conocido comerciante de tierras ejidales ha detonado lo que se considera la más grave y escandalosa crisis registrada en esa actividad en el Estado en los últimos años.

Se trata de Gabriel Guzmán Millet, señalado por su presunta vinculación con un violento asalto a una residencia del norte de Mérida a principios de agosto, hecho que a su vez, al parecer, tendría relación con sus propios apuros financieros.

Según fuentes consultadas cercanas al caso, Guzmán Millet atravesaría por serias dificultades para cumplir los compromisos que hizo con numerosos inversionistas locales que le entregaron dinero para comprar terrenos ejidales.

Agentes de la Policía Estatal de Investigación, dependiente de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP),  detuvieron a dos personas  relacionadas con el asalto, una de ellas, según muchos indicios, vinculada con Guzmán Millet.

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La presunta insolvencia financiera de éste ha ocasionado,  por otro lado, una gran incertidumbre entre sus muchos clientes, así como una avalancha de demandas mercantiles y de embargos de varios de  los cientos de predios que están a su nombre.

Para enfrentar esta situación,  Guzmán  Millet  empezó a cambiar muchos de los terrenos de su propiedad  a nombre de su hijo,  de acuerdo con información recabada por Central 9, la Unidad de Investigación Periodística de Grupo  Megamedia.

Al mismo tiempo, uno de los principales socios de Guzmán Millet en la compra de terrenos, el empresario José Palomeque Roche, ha encabezado reuniones con representantes de algunos inversionistas afectados, sobre todo de los más grandes, para intentar llegar a un acuerdo.

El fiscal estuvo presente

Según testimonios de uno de los asistentes —la última junta se habría celebrado hace apenas  unos días—, el fiscal general del Estado, Wílbert Cetina Arjona, habría estado presente en varias de ellas, aunque no se sabe en calidad de qué.

Pese a sus vínculos con alguno de los participantes en el asalto en el norte de la ciudad, Guzmán Millet no está detenido y permanece en esta ciudad.

Wilbert Antonio Cetina Arjona, fiscal general de Yucatán.- (Megateca)

El empresario, de 49 años y conocido por su apodo de “Gabino”, inició sus actividades en la compra y venta de tierras ejidales a fines de la década de los noventa, recibiendo dinero de muchas personas interesadas en inversiones con altos rendimientos.

Guzmán Millet se encarga de todo el proceso, desde pagarle  a los ejidatarios hasta tramitar la asignación y titulación de esas tierras que en un principio pone a su nombre, pero luego las transfiere a quienes le dieron dinero para comprarlas.

En otras ocasiones, él mismo adquiere los predios como socio de un grupo de inversionistas, algunos de ellos, políticos del PRI.

Enredos financieros

Según las fuentes consultadas por Central 9, Guzmán Millet se “enredó” financieramente en los últimos años y dejó de cumplirle  a sus clientes.

Añaden que “compró más tierras ejidales de las que podía pagar, ‘jineteando’ el dinero de sus inversionistas, a quienes empezó a dejar mal. Esto se tradujo, a su vez, en la imposibilidad de Guzmán Millet para atraer nuevos inversores”.

Esta falta de liquidez   le dificultó terminar de regularizar muchos terrenos o devolverles el efectivo a sus clientes inconformes, de modo que acumuló una deuda que ahora se estima entre 800 y mil millones de pesos con inversionistas y ejidatarios, dicen las fuentes.

La crisis financiera de Guzmán Millet empezó desde el año pasado, pero tuvo pocas consecuencias jurídicas por la paralización de los juzgados debido a la epidemia del Covid-19.

Residencia de Dzityá-Polígono Chuburná, donde hubo violento asalto el 5 de agosto de 2020
Fachada de la casa de Dzityá-Polígono Chuburná, donde se registró violento asalto. Seis delincuentes ingresaron con armas de grueso calibre y sometieron a los ocupantes de la residencia

La parte más aguda de la crisis sobrevino en el segundo semestre de este año, que coincidió con el violento robo cometido en el norte de Mérida.

La banda que perpetró el asalto la encabezó una persona vinculada con  Guzmán Millet, que obtuvo joyas y mucho dinero en efectivo.

Asalta a su propia familia

De acuerdo con la carpeta de investigación del caso, una persona identificada como Heriberto Arcila González contrató a seis pistoleros de Escárcega, Campeche, para asaltar la casa de su propio padre,  en la calle 73 número 553, entre avenida Maquiladoras y la calle 68-A, en la colonia Dzityá-Polígono Chuburná.

Los ladrones, quienes portaban armas de uso exclusivo del Ejército y Marina, entraron en ese domicilio cerca de la medianoche del miércoles 5 de agosto y permanecieron allí hasta la madrugada del día siguiente.

Durante su estancia en la casa, los delincuentes sometieron y golpearon a los habitantes —incluyendo a la madre y a las dos hermanas de González Arcila—, a quienes obligaron a abrir la caja fuerte, de donde extrajeron un lote de joyas, decenas de centenarios y varios millones de pesos en efectivo.

También se llevaron relojes, celulares, equipo de cómputo y otros artículos valiosos.

Ruta de huida

A los policías que investigaron el hecho les llamó la atención que, además de robar, los delincuentes destruyeron aparatos de aire acondicionado y varios muebles —“como si fuese un tema de odio”— y pusieron azúcar en los tanques de gasolina de dos camionetas de lujo estacionadas en la casa.

Los asaltantes esperaron en el domicilio de Dzityá hasta las 5  de la mañana, ya que no podían salir antes por el “toque de  queda” que restringe la movilidad de los vehículos.

Luego de esa hora, los integrantes de la banda salieron del lugar, lo que aprovecharon los ocupantes de la casa para reportar el hecho al 9-1-1.

La Policía siguió el derrotero de los vehículos en los que viajaron los asaltantes, por medio de las cámaras del C-4, y descubrieron que éstos se dirigieron a una casa de la calle 23, esquina con 34, de la colonia Buenavista, donde funcionan las oficinas de Guzmán Millet.

Uno de los asaltantes, detenido después, declaró a la Policía que mientras huían se comunicaron con el empresario,  conocido comprador de tierras ejidales, para avisarle que iban a su oficina, por lo que éste habría llamado a su chofer —que se encontraba en ese lugar— para que les abriera el portón.

Dos vistas del predio de la calle 23 con 34, en la colonia Buenavista, donde se habrían refugiado los asaltantes
Dos vistas del predio de la calle 23 con 34, en la colonia Buenavista, donde se habrían refugiado los asaltantes
Agentes policíacos vestidos de civil y en vehículos sin distintivos oficiales realizaron durante tres días recorridos por las colonias Buenavista, México y Emiliano Zapata Norte en busca de los delincuentes

Las oficinas de Guzmán Millet están bardeadas, de modo que es imposible ver desde la calle lo que ocurre adentro. Del lado de la 34, el local tiene un portón que permite la entrada de por lo menos tres vehículos grandes.

Sobrevuelo en helicóptero

Cuando los agentes policíacos llegaron a las oficinas de la colonia Buenavista, no pudieron entrar porque carecían de una orden de cateo. Aunque la solicitaron a la Fiscalía, esta dependencia habría dicho, según las fuentes consultadas, que el trámite tardaría varios días.

De acuerdo con otras fuentes, esta situación habría ocasionado un diferendo entre  funcionarios de la SSP y el fiscal Cetina Arjona. Un comandante de la Policía intentó entonces hablar por teléfono con Guzmán Millet, pero éste no le  respondió  la llamada.

Al mediodía del jueves 6 de agosto, el helicóptero Bell 429 de la SSP sobrevoló la zona a baja altura por casi una hora para intentar localizar a los asaltantes, pero sin éxito. Lo mismo  ocurrió con los agentes vestidos de civil que revisaron las calles de esa colonia y de las aledañas.

Incluso, mediante el oficio número SSP/DAI/PEI/144/2020, firmado por el comandante Carlos Eduardo Flores Moo, se pidió a los vecinos de las colonias Buenavista, México y Emiliano Zapata Norte entregar las grabaciones de sus cámara de vigilancia privadas, para intentar seguir a los delincuentes.

Jueves 6 de agosto de 2020: sobrevuelo del helicóptero de la SSP en colonias del norte de Mérida en busca de los responsables de violento atraco.- (Megateca)

Autor intelectual detenido

En cuanto a Guzmán Millet, la Policía no pudo detenerlo porque sus abogados alegaron que no había flagrancia. No obstante estas dificultades, la Policía logró impedir la fuga del cabecilla de la banda, Arcila González, debido al reporte de sus familiares que lo identificaron plenamente.

Para no esperar la presentación de la denuncia en el Ministerio Público y la tramitación de una orden de aprehensión a través de la Fiscalía, la Policía de Investigación detuvo a Arcila González aprovechando que éste tenía una orden de aprehensión por otro delito, emitida desde julio y que no había sido ejecutada, según confirmaron  fuentes extraoficiales de la SSP a Central 9.

Con este movimiento, las autoridades lograron asegurar al delincuente, detenido pocos días después del asalto, hasta que la Fiscalía solicitara la orden de aprehensión respectiva. Ésta fue emitida por el juez segundo de control de Mérida, Luis Armando Mendoza Casanova, por los delitos de robo con violencia y daño en propiedad ajena.

Leer: Sigue el cerco de policías vestidos de civil en colonias del Norte

La detención de Arcila González se dio a conocer el 2 de septiembre. De acuerdo con las fuentes consultadas, que conocen bien el asunto, esta persona funge como operador de confianza de Guzmán Millet en la compra de tierras ejidales, participando en la celebración de asambleas y en el pago a los ejidatarios.

Al parecer Arcila González tendría, en lo personal, varios terrenos a su nombre y también deudas por pagar.

Fue vinculado a proceso en audiencia celebrada el 7 de septiembre pasado.

Armas y tráfico de tierras ejidales

La relación con Guzmán Millet es tan estrecha que éste le permitía vivir en una casa —que está a nombre de la hermana del empresario y que antes ocupó su  madre— ubicada en la calle 56-A (avenida Campo Deportivo) número 311.

Además de Arcila González, la Policía detuvo  a  otro integrante  de la banda: Víctor Ramón M.G., oriundo  de Tamaulipas. Las autoridades yucatecas, en colaboración con las de Campeche, lo arrestaron  en Candelaria, donde se escondía. El resto de los delincuentes estaría identificado por la Policía.

Detenido por violento asalto en residencia de Mérida en agosto de 2020
Víctor Ramón M.G., integrante de la banda de asaltantes que cometió violento atraco en una residencia de Mérida el 5 de agosto pasado.

Entre las autoridades yucatecas hay mucha preocupación por este caso, debido al alto  nivel de violencia visto en el robo en el norte y, sobre todo, por el empleo de armas de grueso calibre.

No es fácil  introducir este tipo de armamento a territorio yucateco,  porque son   detectables  en los retenes y arcos de seguridad, dicen policías consultados.

 La única explicación es que alguien se las entregó aquí, “lo que es un signo de alarma”.

También hay preocupación por la conexión de ese violento asalto con participantes en el tráfico de tierras ejidales, como Guzmán Millet, quien además estaría ocasionado otro tipo de problemas, como el presunto desfalco a numerosos inversionistas. (CONTINUARÁ).

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