in ,

Nuevas masculinidades, desafío a los roles de mujeres y hombres

El trato igualitario entre ambos géneros, la clave para romper el pacto patriarcal

Es ciudadana, libre, responsable. Mayoría en las matrículas de carreras universitarias, emprendedora y brillante.

Tiene una gran fortaleza, es valiosa e inteligente pero sobre todo posee voz propia.

Empecinada, incansable, con una férrea voluntad que contrasta con su espíritu amoroso… Es en síntesis, mujer.

La mujer de hoy, además de gran fortaleza, por encima de todo posee voz propia.- Foto Instagram hispanarealizada

Reflejo o espejismo

Ante el espejo se distingue, en los albores de la segunda década del siglo XXI, como un pilar indiscutible en cualquier ámbito de la vida en el que incursiona.

Y aunque el Diccionario de la Lengua Española la define en teoría, según tres acepciones, como la "persona del sexo femenino; la que ha llegado a la edad de la pubertad, y la casada, con relación al marido", en la praxis la mujer es mucho más que tres conceptos escritos en un documento de papel o en un formato digital.

Sin embargo, ese fulgor que refleja hoy implica desafíos, abismos oscuros y profundos en un mundo, un país, una entidad, una ciudad, una sociedad todavía machista que normaliza conductas y estigmas psicológicos y físicos que violentan su dignidad.

Entregas especiales

En ocasión del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora cada 8 de marzo, a partir de 1975, para evocar la lucha de las mujeres por su participación en la sociedad y su desarrollo íntegro como persona, en pie de igualdad con el hombre, hoy se ofrece la última de cuatro entregas sobre el tema.

Los especiales, que comenzaron el sábado 6 pasado, son las aportaciones "8 de marzo y 25 de noviembre: ¿Por qué hay dos días dedicados a la mujer?", "¿El lenguaje tiene el poder de erradicar la discriminación por género?" y "Cuidar a niños me hace olvidar los problemas", trabajos de las licenciadas Noemí Domínguez Montañez, Valentina Boeta Madera y Alejandra Paulino Cuxín, respectivamente.

El Día Internacional de la Mujer, es una conmemoración que no debe limitarse a una simple efeméride.- Foto Instagram
hilaturaslm

Ser mujer hoy

Aunque por décadas persevera, se motiva una y otra vez a luchar por el reconocimiento justo ante los ojos de la comunidad, la mujer de hoy avanza y escribe su propia historia.

Maestro Erick Monterrosas Castrejón, cofundador de una agrupación donde se aborda y aboga por la igualdad entre hombres y mujeres en todos los aspectos de la vida.- Foto cortesía

A diferencia de algunos hombres que optan por permanecer estáticos o pareciera que, incluso involucionando, ante los nuevos retos que las coyunturas sociológicas, culturales e incluso jurídicas para aceptar los méritos de una plena igualdad, sin necesidad de géneros.

Ante ese panorama del camino andado en la nueva era del feminismo, ¿cómo deber ser el hombre ante la mujer del siglo XXI?

El maestro Erick Monterrosas Castrejón, cofundador de una agrupación donde se aborda y aboga por la igualdad entre hombres y mujeres en todos los aspectos de la vida, responde a esa y otras interrogantes sobre el comportamiento entre ambos géneros, y según su criterio experto, aporta propuestas para reconfigurar la idea de una nueva masculinidad que se despoje de los roles de género adquiridos durante la vida y perpetuados a lo largo de siglos en el mundo.

Qué son nuevas masculinidades

Erick, posgraduado en Teoría y práctica en Derechos Humanos por la Universidad de Essex, Inglaterra, indica que las nuevas masculinidades o masculinidades alternativas proponen replantear la idea de hombría y desaprender los roles de género adquiridos durante toda la vida y perpetuados a lo largo de siglos.

Según Víctor Sánchez López, técnico de igualdad experto en género y masculinidades y coautor de “Diálogos masculinos: La masculinidad tarada”, la idea tradicional de hombre es añeja.

Igualdad para el mundo

"Es una construcción de carácter histórico y social que no encaja en los albores del primer cuarto de la nueva centuria, en el que se busca aplicar en los hechos un concepto que se relaciona con la superación del machismo, la reflexión crítica de los hombres con respecto a su género y las nuevas voces que plantean formas distintas de resolver la pregunta ¿qué es ser un hombre?".

En términos del sociólogo argentino Jorge Elbaum, profesor de la Universidad de Nuevos Aires, las nuevas masculinidades "representan la búsqueda de muchos hombres de la igualdad para el mundo".

Tema complejo

El maestro Monterrosas Castrejón considera que se transita por una época en donde "ya tenemos mucho el deber ser del hombre, lo asociado a la masculinidad tradicional, el honor y la valentía, incluso los varones violentos y posesivos".

"Ya hay muchos discursos que se transmiten de una generación a otra en relación con lo que debe ser un hombre, por lo que ante un tema tan complejo tiene que ser precavido a la hora, al momento de prescribir una forma de ser", agrega Erick.

Y aún más, refiere que ser hombre es una construcción social muchas veces invadida por ciertas formas, perfiles en los que se privilegian unos sobre otros, o bien se descalifican algunos más.

Nuevos patrones

Colaborador en instituciones académicas y organizaciones de la sociedad civil en Estados Unidos, México y Centroamérica en temas de género, derechos sexuales, organización de víctimas, libertad de expresión, migración y participación política, Monterrosas Castrejón señala que ser hombre en la era del feminismo y el afincamiento de la mujer contemporánea e incluso ante los mismos cambios de reposicionamiento de los valores que eso implica, le obliga a pensar en nuevos modelos y pautas a seguir.

"Hay que tener en cuenta los valores estándares que se inculcaron al hombre, especialmente los perniciosos, los que son nocivos, violentos, los que no permiten tener empatía con las mujeres, ya sea por misoginia o también con otros congéneres varones por situaciones de competencia y muchas veces de sólo saber relacionarse en torno a la inferioridad o aparente carencia entre uno u otro cuando en realidad lo que demuestra es una profunda inseguridad", explica el especialista.

Retos y comportamientos

El hombre de hoy, abunda el asesor independiente en Derechos Humanos, tiene muchos desafíos en términos de todos los avances que posicionar al feminismo, entre ellos el que va más allá de lo biológico, de los argumentos en torno a la testosterona, a lo hormonal, a lo evolutivo.

"Lo que más pesa sobre cómo se comporta el hombre es la cultura y el proceso de aculturación, el de socialización y de presión social".

Romper ataduras

"Tiene que ver con la estigmatización o temor a ser rechazo. Los hombres de este siglo tienen que enajenarse de muchos atavismos, modos de comportamiento simplemente enraizados por décadas, porque así pasaron de los bisabuelos a los abuelos, de los abuelos a los padres, y los replicamos en nuestros hijos… ahí hay una gran tarea de qué y cómo hacer lo correcto".

"El hombre actual tiene que ser mucho más sensible, más crítico, cuestionar, más allá de decir debo ser así o asado, tiene que comenzar a hacerse algunas preguntas cruciales y seguir con más cautela, y sobre todo aprender mucho de las grandes lecciones que da el feminismo", destaca Erick.

Ante el avance del feminismo, el hombre de hoy se enfrenta a varios retos que debe enfrentar ante sí mismos y las mujeres.- Foto de EFE

Silencio cómplice

El licenciado en Relaciones Internacionales por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM afirma que el hombre, históricamente, es cómplice, con su mutismo e inacción, para que el machismo, la misoginia perduren en la sociedad de la segunda década del siglo XXI.

"Sí, es difícil pensar en un hombre que no sea, por exclusión, por acción o silencio partícipe no sólo de machismos explícitos, sino también de micromachismos, es decir que por naturaleza es superior a la mujer", amplía el maestro Monterrosas.

"A partir de mi propia experiencia, mientras más pienso en esa situación me doy cuenta de los machismos que ejercí cuando niño, cuando alguien gritaba en algún juego '¡Vieja el último!. O cuando de adolescente tenía patrones de relaciones con base en la posesión hacia las mujeres, con mis ideas del amor romántico propietario que me inculcaron".

Cientos de mujeres de todas las edades marcharon en Ciudad de México y en otras urbes del mundo el lunes 8 de marzo pasado para conmemorar el Día Internacional de la Mujer.- Foto de El Universal

Sin reconocimiento

Pero también, añade, se es encubridor cuando no se sabe reconocer las condiciones en las que laboran compañeras o los contextos de cuidado en las que participan que son tan importantes para generar un excedente de producción, un sinnúmero de situaciones en las que el hombre es colaborador, encubridor.

"Se es cómplice en los preceptos sociales que por años estipularon los roles de género a veces por falta de conciencia, porque no se tienen las herramientas para desmantelar ese sistema, alzar la voz o convertir ese orden de reglas que da pie a situaciones de rechazo a las mujeres, lo que hace que perdure y sea complicado desarraigar esas conductas de complicidad", juzga.

Además, interpreta el excolaborador de Article 19, hay lo que el feminismo desarrolla, lo que se denomina pacto patriarcal, un acuerdo no escrito basado en la identificación masculina con otros hombres por ser hombres, que a los varones "les cuesta dar ese paso y romper, y señalar a otros congéneres porque son amigos, hermanos, porque es una situación incómoda…

¿Un buen hombre?

Ante el panorama que cataloga a un buen hombre al que es capaz de proveer, de ser pilar, cabeza de familia, ¿cómo debería ser en la actualidad conforme a las nuevas masculinidades?, el maestro Monterrosas Castrejón responde con nueva pregunta: ¿quién establece los estándares para considerar a un buen hombre?

"Hay una ordenanza, una red, el sistema patriarcal que está íntimamente vinculado con la presión de ser, en efectivo, un proveedor económico, una supuesta cabeza de familia pero que es muy ausente en otras".

"Eso explica por qué muchos hombres se sienten con apremio en entrar en una estructura de competencia económica que está sumamente entreverada con el capitalismo, con lo que se inculca de ser el más, el mejor, el más fregón, el que pasa por encima de los demás".

Fantasía y realidad

Para el asesor en derechos humanos, el concepto que perdura del hombre en un sistema de producir en el que actúa como aparente jefe de la unidad familiar se desconecta, porque termina sacrificando una conexión emotiva, un acercamiento emocional que al final lo convierten en un padre, un esposo o una pareja ausente.

"Hay muchos casos en los que el hombre por el simple hecho de su papel de proveedor, con ese pretexto comienzan a descuidar esa parte de acercarse, de colaborar, de ya no participar, por ejemplo en las labores domésticas, porque trae el cheque, el dinero, el 'gasto' a la casa", ilustra Erick.

"Esa idea de proveeduría también es un espejismo, una fantasía que oculta la doble jornada de las mujeres que trabajan en casa con los hijos, que además de los cuidados de la familia y el hogar tienen que cumplir un horario laboral formal o informal dentro de un esquema económico y social que es mal remunerado en todos los términos", reitera.

A pesar del trabajo formal o informal que muchas mujeres desempeñan, no hay reconocimiento a las mujeres que también contribuyen a la economía familiar.- Foto de Valerio Caamal Balam

Discurso y aceptación

"Creo que hay una buena narrativa de considerar buen hombre al que es proveedor, pero es también una forma de esconder otras dinámicas de despojo económico o de sustraer el crédito, de nada más reconocer como importante el trabajo formal, el que aparentemente genera un ingreso", insiste el maestro Monterrosas Castrejón.

Y también en ese ámbito, el analista social, considera que hay una cuestión de asimetría en el ingreso, ya que es repetido, usual, una situación que enfrentan las mujeres, otro parámetro, que por el mismo trabajo que hacen los hombres no son reconocidas ni ganan lo mismo o más, a pesar de sus capacidades y formación.

"Es como una pequeña capa oscura de lo que está detrás de esa mitología en torno al hombre proveedor y los patrones de presión que implican además muchas inseguridades que, en grados extremos, llevan a casos de suicidios de hombres que no son capaces de satisfacer el rol de suministrar lo que una sociedad y un patriarcado todavía vigente les exige", apunta Erick.

Conclusiones y reflexiones

El maestro Monterrosas Castrejón sintetiza que ante los canones del patriarcado, un sistema de dominio institucionalizado que mantiene la subordinación e invisibilización de las mujeres, las nuevas masculinidades deben contribuir a ser un llamado de atención para que los hombres se vean a sí mismos y tomen acciones en los que les corresponde para convivir en una realidad que comparten con las mujeres, con los que tienen a su alrededor.

"De lo que se trata es de evolucionar como hombres, reconfigurar lo que se entiende como masculinidad y adaptarla a las exigencias contemporáneas, para promover y concretar en los hechos y no en las palabras el trato igualitario entre los hombres y las mujeres", concluye.

También puedes leer: Colectivos piden en Mérida proteger a la mujer en todas las etapas de la vida

La aplicación de la vacuna contra Covid-19 en Yucatán

De AstraZeneca, las vacunas contra el Covid-19 para Mérida

Error humano o técnico, causa de que encallara barco en el Canal de Suez