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Nuevas palabras en la RAE, un reflejo de la epidemia y la situación actual

En el futuro, alguien que desee saber cómo era la vida en el año 2020 encontrará la respuesta revisando la actualización 23.4 del Diccionario de la Lengua Española. Descubrirá que se multiplicó el uso del barbijo (cubrebocas), el confinamiento adquirió un nuevo significado, surgieron el coronavirus y el COVID, se practicó el acto de cuarentenar y cuarentenear, hubo desconfinamiento y desescalada, apareció el estado de alarma, y se agregó un sentido más a la mascarilla.

También, que se reconoció la existencia del emoji y emoticón, que foro, hilo, perfil y publicar entraron al mundo digital; se podía trolear, y nacieron el videochat y la videollamada.

Huellas en el idioma

La pandemia, la tecnología de comunicación digital y la política de 2020 han dejado huella en el idioma español, cuyo diccionario realizó este año 2,557 modificaciones, de las cuales 529 consistieron en adiciones de artículos (palabras nuevas).

Fotos: Infografías Megamedia.
Fotos: Infografías Megamedia.
Fotos: Infografías Megamedia.
Fotos: Infografías Megamedia.

Los estilos particulares de gobernar llevaron a un mayor uso de vocablos como abstencionismo, activismo, anticapitalismo, candidatizar, democracia, fascistoide, izquierdoso, distópico y partidocracia, algunos de ellos de reciente ingreso en el diccionario y otros con nuevas o enmendadas acepciones.

La preocupación por el medio ambiente se reflejó en términos como animalismo, biofertilizante, bioseguridad, estevia y probiótico, y variedad de ámbitos de la vida cotidiana encontraron cabida por medio de términos como ayurvédico, exoplaneta, microcrédito, sánguche, provida, tex-mex, zumba y... el mexicanísimo nacho.

Un reflejo de la situación actual

La actualización del diccionario refleja el aumento del uso de palabras que describen la situación actual del mundo, en la cual coinciden la crisis sanitaria del Covid-19 y la popularidad de los medios de comunicación digitales, según explica Sara Poot Herrera, doctora en Literatura Hispánica y miembro correspondiente en Yucatán de la Academia Mexicana de la Lengua.

El Diccionario de la Lengua Española “recoge el uso” que la sociedad hace de las palabras y ese uso “impone variantes, maneras de decir”, recuerda al Diario.


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La catedrática del Departamento de Español y Portugués de la Universidad de California en Santa Bárbara añade que “las Academias de la Lengua en general han tenido una mayor apertura” a las tendencias de empleo de los vocablos, lo que hace eco del punto de vista del actual director de la Real Academia Española, Santiago Muñoz Machado.

“Es una apertura muy interesante: de qué manera el uso acopia palabras que vienen de otros idiomas y las castellaniza, las hace verbo o pronombre. La Academia empieza a considerar ‘él, ella, elle’; lo que antes era masculino y femenino ahora se abre a otros modos de referirnos al otro y la otra”.

Sara Poot indica que entre las palabras incluidas en la más reciente actualización hay algunas que figuraban en el diccionario pero que en estos momentos se están usando con sentidos diferentes. Un ejemplo: “Confinar era una palabra que ya existía y ahora cobra una acepción específica”.

Sin embargo, continúa, “no solamente el léxico ha variado, sino también la sintaxis: antes no hablábamos de ‘se aplanó la curva’ y en el contexto actual lo entendemos; hay siglas que tampoco se usaban y ahora las entendemos todos los que vivimos la situación actual”.

Van y vienen...

“En el contexto de la pandemia, hay palabras que responden al momento y posiblemente una vez que pase (la contingencia sanitaria) haya menos ocurrencia de algunas”, considera. “Con una nueva situación, esas mismas palabras a lo mejor tienen un uso distinto o menor uso o se van a inventar otras”.

Éste es un fenómeno común, como se vio en la década de 1960, cuando la especie humana llegó por primera ocasión al satélite natural de la Tierra y “alunizaje” se volvió un término de uso corriente en la lengua española. “En situaciones de carácter social, revoluciones, convulsiones políticas se han incorporado palabras: en la década de 1970, con los hippies, el rock en México... Cada momento histórico mete en circulación palabras que antes no se usaban o no de esa manera”.

Sara Poot, directora cofundadora de UC-Mexicanistas, reconoce que en los últimos tiempos ha habido mayor número de adiciones y enmiendas al Diccionario de la Lengua Española, un “fenómeno novedoso no solamente en cuanto a la pandemia”, porque “esas modificaciones surgen porque hay un mayor nivel de comunicación”.

“Los medios de comunicación son más inmediatos y la mayor parte de la gente está mandando mensajes con expresiones que de repente se quedan y de repente se van”, apunta.

Una dinámica lingüística que a Sara Poot le confirma que “el idioma es vivo, se enriquece permanentemente”.


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