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¿Quieres empezar un negocio? Te presentamos un buen aliado

Comenzar un nuevo negocio es siempre una aventura que implica muchos riesgos. Si esto es así incluso en tiempos de prosperidad o de calma, se comprende que hay que ser muy valiente para dar ese paso en un escenario económico como el actual, en el que la pandemia de coronavirus ha puesto patas arriba al mundo entero.

En este contexto, podría pensarse que son pocos los que se atreven a emprender nuevos proyectos, sin embargo, la realidad demuestra lo contrario. Parafraseando a Goethe, “la epidemia de Covid-19 puede ser poderosa, pero más poderosa es la necesidad”.

El terrible virus ha causado una crisis sanitaria, económica y social de efectos incalculables, pero algunos han desplegado la creatividad para encontrar en medio de esta crítica situación un campo de oportunidades para la innovación y muchos otros han sido empujados por la adversidad a crear un negocio tras haberse quedado sin empleo.

Esto es, el emprendimiento como vía laboral se encuentra en auge pese a la pandemia.

Inercia positiva

Yucatán es una tierra propicia para el emprendimiento. Desde hace algunos años es el estado del país que ofrecía la mayor oportunidad de supervivencia a las empresas recién creadas, de acuerdo con el estudio del Inegi “Esperanza de vida de los negocios a nivel federal y por entidad federativa”.

La supervivencia promedio de un negocio en Yucatán, tomando en cuenta los tres sectores – primario, secundario y terciario-, es el más alto de todo el país, 9.1 años, muy por encima de la media nacional, de 7.9 años.

Y en el sector terciario –servicios, comercio y turismo-, que como todos sabemos es el que tiene el mayor peso en la economía estatal, el promedio se eleva hasta los 9.7 años.

Antonio González Blanco, director general del Instituto Yucateco de Emprendedores (IYEM)
Antonio González Blanco, director general del Instituto Yucateco de Emprendedores (IYEM)

Hasta antes del coronavirus se traía una inercia positiva, dice el Lic. Antonio González Blanco, director general del Instituto Yucateco de Emprendedores (IYEM).

Refiere que en el Censo Económico de 2019, que el Inegi presentó a inicios de este año, la entidad aparece con 7% de crecimiento anual en el número de unidades económicas, definidas por el organismo como “cualquier establecimiento (desde una pequeña tienda hasta una gran fábrica) asentado en un lugar de manera permanente y delimitado por construcciones e instalaciones fijas, en el que se realiza la producción o comercialización de bienes o servicios”.

Además, en 2018 la revista “Entrepenuer”, como se informó en su oportunidad, incluyó a la Mérida en la lista de las mejores ciudades del país para emprender y hacer negocios, recuerda.

“O sea, Yucatán ha sido en los últimos años una capital de emprendimiento, un sitio propicio para abrir un negocio. Hemos tenido la fortuna de estar junto con los estados que siempre han estado en los primeros sitios de esta lista, Nuevo León, Jalisco y la Ciudad de México”.

El año empezó bien, pero...

El año comenzó con un panorama muy positivo… hasta que lo torció todo la expansión mundial de la epidemia.

Sin embargo, antes de que se presentara el primer caso en el Estado, el IVEY analizó qué estaba pasando en otras partes del mundo para identificar dónde estaba la problemática y así saber que podía hacerse para mitigar el impacto.

“Estaba claro para todos que iba a haber efectos negativos muy fuertes en el aparato productivo de la entidad y que había que tratar de asegurar que se perdiera la menor de cantidad empresas y empleos”, detalla el funcionario.

Se decidió entonces darle prioridad a dos programas que, aunque no fueron implementados especialmente para la contingencia económica derivada del Covid, se consideraron estratégicos en este contexto: Microyuc emprendedores y Apoyos para la activación empresarial y artesanal.

Impulso para arrancar

El tema del financiamiento es uno de los primeros grandes escollos que debe superar todo aquel que quiere abrir su propio negocio. En este sentido, el director del IYEM subraya la importancia de seguir apoyando al colectivo de emprendedores, ya que “son la base del empleo y los que mueven la economía del Estado”.

Hay emprendedores por vocación, esto es, crean nuevos negocios porque se sienten entusiasmados con nuevos proyectos y quieren ponerlos en marcha por afinidad.

Otros lo hacen por oportunidad, es decir, encuentran un nicho de mercado donde invertir y comenzar su pequeña empresa con base en una oportunidad laboral.

Y algunos más, el Covid-19 ha incrementado este grupo, se lanzan a la aventura del emprendimiento por obligación, porque perdieron su empleo y su forma de sustento.

Independientemente del grupo en que te ubiques, si tienes un plan en mente para crear tu negocio, pero pocos recursos en los bolsillos, voltea a ver las oportunidades que te ofrece el IYEM.

Créditos accesibles

Las principales características de los dos programas de los que habla González Blanco son la accesibilidad y la flexibilidad.

Son mecanismos que buscan acompañar a las personas que han decidido emprender, independientemente del giro al que piensan dedicarse porque, dice, “sería muy positivo que cada vez más personas se animen a emprender para fomentar una sociedad económicamente sana”.

El primero de los dos, Microyuc, es un programa de crédito de fácil acceso. Está dirigido a los emprendedores y a las micro y pequeñas empresas del Estado que necesitan recursos económicos para mitigar el impacto en sus operaciones y la disminución de sus actividades ocasionados por la contingencia del Covid-19, aunque el mecanismo existía desde antes de la epidemia.

Imagen de una entrega de apoyos del programa Microyuc
Imagen de una entrega de apoyos del programa Microyuc

Es una réplica de Micromer, una política pública exitosa que se implementó en Mérida cuando era alcalde el hoy gobernador Mauricio Vila y que se mejoró para darle alcance estatal, explica Antonio González.

“Queríamos que así como los habitantes de Mérida tenían la oportunidad de tramitar un financiamiento poco costoso de manera sencilla y ágil, lo pudiera hacer la gente de todo el Estado”.

Desde el principio, hace dos años, el fondo ha operado con buenos resultados. Sin embargo, cuando asomó la pandemia, el IVEY le hizo algunas modificaciones para optimizarlo y ampliar sus alcances, siguiendo el ejemplo de lo que se hacía ya otras partes del mundo.

El director del IYEM comparte cinco cosas que debes saber sobre este programa de crédito y financiamiento:

1.Montos. Los créditos que se otorgan por acreditado van de $25,000 hasta $100,000, a tasas de interés preferenciales. El plazo para cubrir la totalidad del adeudo puede ser hasta de 24 meses.

2.En línea. Una de las modificaciones sustanciales realizadas por la contingencia es que el trámite puede hacerse, de principio a fin, por medio de las redes digitales: correo electrónico, whatsApp y otras redes sociales.

“Excepto la firma, que requiere ser autógrafa, todo lo demás, incluso el pago, puede hacerse vía remota”.

Plazo para el pago

3.Período de gracia. Otra adaptación importante fue el período de gracia. Cuando el beneficiario recibe el dinero, tiene 120 días (cuatro meses) para comenzar a pagarlo.

“Puede empezar a sacarle provecho al apoyo sin que tenga que desembolsar los pagos de inmediato, de tal forma que no se descapitaliza".

"Como se dice coloquialmente, tiene cuatro meses para ir haciendo un guardadito para que cuando llegue el momento de abonar la primera mensualidad no tenga ningún problema”.

4.Objeto del financiamiento. Originalmente, Microyuc no se podía utilizar para el pago de sueldos, ni para la renta, luz, agua, teléfono o internet. Pero debido a que todos estos conceptos impactan directamente en los costos de operación de un negocio, que se han visto afectados por la epidemia, se decidió permitir desahogarlos con el crédito.

5.Informes. Si tienes alguna duda, quieres que te aclaren algo o necesitas más información sobre este fondo de apoyo para emprendedores, puedes hablar al teléfono del IVEY: (999) 9-30-30-03.

Activación empresarial

El segundo programa implementado para atender los impactos del Covid-19 se llama Apoyos para la activación empresarial y artesanal, por medio del cual se brindan recursos en especie para obtener materia prima, herramientas y equipo para la producción y apoyo económico para impulsar la comercialización de un producto terminado.

Algunos beneficiarios del programa  Apoyos para la activación empresarial y artesanal
Algunos beneficiarios del programa Apoyos para la activación empresarial y artesanal

Este programa tiene dos modalidades. La ayuda está enfocada a personas con perfil artesanal en microproducción de autoempleo y emprendedores que a partir de insumos locales elaboran un producto terminado a través de un proceso que, al menos en parte, es manual, explica.

Tres ejemplos son los emprendedores que fabrican calzado, los que confeccionan guayaberas o blusas y los que elaboran salsa de habanero.

"Normalmente estos productos son realizados en negocios familiares que operan en la misma casa donde viven todos, por lo que al proporcionarles la materia prima, las herramientas y el equipamiento para producir, no solamente les damos oportunidad de ser productivos, sino de permanecer en casa durante la contingencia”.

Contra la violencia intrafamiliar

Gracias a este programa, continúa, se ha podido reducir la incidencia de violencia intrafamiliar.

“Muchas de las situaciones de violencia en la casa contra la mujer y los hijos son ocasionadas por la falta de actividades y el consumo de sustancias. El ocio y el vicio desembocan lamentablemente en esta violencia”.

O sea, al brindarles este tipo de apoyos no solamente se abona para que sean productivos, sino además, se reduce la posibilidad de que haya violencia en esa casa.

El funcionario señala cinco características del programa que debes conocer:

1.Montos de los apoyos. Hasta $36,000, máximo.

2.Población objetivo. Emprendedores –hombres y mujeres- mayores de 18 años, micro y pequeñas empresas con domicilio fiscal en el estado de Yucatán y de los siguientes giros: artesanal, textil, cultural, agroalimentario, alimentario, de bebidas, cosméticos, industria del papel y madera.

3.Modalidades. En la modalidad 1, al beneficiario o a la familia se le entregan insumos, herramientas y equipo.

Por ejemplo, si el negocio se dedica a la confección de vestidos, se le brindan telas, hilos, la máquina de coser, etc.

En la modalidad 2, se le compra el producto terminado a quienes lo tienen en inventario o lo acaban de producir con lo que se les entregó en la modalidad 1.

4.Apoyo para la comercialización. Al adquirir los productos elaborados por los beneficiarios del programa, el IVEY busca que obtengan un ingreso económico de libre disposición para seguir produciendo, explica González Blanco.

“Lo que nosotros hacemos con esos productos es ofertarlos en nichos de mercado a los que los productores no tienen acceso. Los recursos que obtenemos de retorno nos sirven para seguir operando este programa”.

5.Información. Para más datos sobre este y otros programas, dirigirse al IYEM: Avenida Principal Industrias No Contaminantes 13613, Sodzil Norte, CP 97110, Mérida. Teléfono: 9-41-21-70, extensión 29203. Correo: iyem@yucatan.gob.mx
Una buena noticia

Buenos frutos de los programas

Los dos programas de impulso al emprendimiento y apoyo a la reactivación económica de la entidad han dado abundantes frutos, señala González Blanco.

En el caso de Microyuc, se han otorgado más de 503 créditos por un monto total superior a los 20 millones de pesos.

Y el programa de apoyos a la activación empresarial y artesanal beneficia ya a 2,681 hombres y mujeres pertenecientes a 87 municipios del Estado.

Además, más del 60% de los negocios son dirigidos por mujeres, “por lo que de esta forma se beneficia a los productores y a sus comunidades”.

Esas son excelentes noticias. Sin embargo, es lo que ya se hizo, el pasado.

“Mucha gente que no se enteró de estos apoyos o que no los necesitaba porque hace unos meses tenía trabajo pero hoy está desempleada, pregunta si van a seguir estos programas. Y la respuesta es sí”, informa el funcionario.

Continúan operando

Pese a los recortes presupuestales, la administración estatal no está mermando los recursos dedicados a apoyar a los sectores productivos, detalla.

“Dicho de otra forma, al menos todo lo que resta del año los emprendedores podrán seguir accediendo a este tipo de financiamientos y programas de apoyo porque el gobierno mantiene la apuesta por el emprendimiento para sacar adelante al Estado”.

No hay que olvidar, dice, que en situaciones de crisis como la que padecemos actualmente el emprendimiento puede ser la llave para obtener un ingreso adicional, sustituir la percepción principal que se perdió e incluso para crear un negocio que pueda crecer con el tiempo.

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