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"Sin mamá no sería lo que soy": ser madre, un talento especial en el deporte

Rita Rosado Alcocer, campeona mexicana en saltos en los Nacionales de Atletismo
Rita Rosado Alcocer, campeona mexicana en saltos en los Nacionales de Atletismo

De muchas formas las mamás forman parte fundamental en la vida de los deportistas. Incluso, muchas deportistas son mamás y experimentan lo que sus progenitoras vivieron.

Así lo cuentan una madre que es medallista panamericana en pesas, una mamá excampeona nacional de salto triple, una que lucha a brazo partido por forjar a sus hijos en el cuadrilátero y una karateca que, dice, sin su madre no estaría cerca de los Juegos Olímpicos. Se dice fácil.

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Muchas mamás, miles, estamos seguros, llevan el mismo trajín de vida, de sacrificios y retos, en la casa, al volante, en las gradas. Otras integran el rol de mamás-deportistas, como Diana Chay Dzul, quien se embarazó siendo adolescente y, ahora madre de tres hijas y con 25 años de edad, acaba de regresar de República Dominicana, donde ganó tres medallas en el Campeonato Panamericano de Mayores de Halterofilia.

Mis niñas son mi más grande orgullo, ellas son todo para mí, y ahora me estoy enfocando en mí, en mis metas, sé que sí podré llegar”, cuenta Diana desde su modesto gimnasio de Dzibikak, en Umán.

Ahí vive con su esposo Félix Molina Tinal, entrenador, y sus retoños, Jimena Nicole, de ocho años; Diane Esperanza, de cuatro, y Ángela Sofía, de apenas uno.

¿Una hija de un año y con tres medallas panamericanas al pecho?

“Sí. Tan pronto pude (después) de este tercer embarazo volví a entrenar, subiendo de intensidad, y alcanzamos parte de los objetivos en el deporte. En la vida cotidiana seguimos: de entrenar, la casa, las niñas, todo el proceso de una madre”, comenta la joven pesista.

Rita Rosado Alcocer, quien fue campeona mexicana en saltos y ahora compite en triatlón, es madre de una niña de 7 años, y tiene las mismas observaciones que hace Diana: “Ser mamá no detiene tu crecimiento personal, se vuelve un impulso inconsciente para siempre querer ser un ejemplo para tus hijos”.

Los papeles, con el devenir constante de la vida, llegan a invertirse. Otroras receptoras del apoyo y los cuidados maternos, las deportistas llegan a ser las encargadas de vivir esos momentos, de pasar noches en vela por la salud de sus hijos, de pensar en la alimentación e incluso la generación de recursos para el hogar. De hijas a madres, la vida sigue.

Historias de éxito y lucha constante

Así, muchas historias más. Antes del éxito, está la lucha constante de quien carga en el vientre nueve meses, vigila el crecimiento, aprende y sufre sobre la marcha, y, al final, está en el otro lado mirando cuando se alcanza la meta. Así lo recordamos en cada 10 de mayo.

Por adelantado, celebramos el Día de la Madre en los “Domingos Especiales de www.yucatan.com.mx”.

Aquí les tenemos cuatro historias de éxito. Podríamos escribir miles y miles, pero las que leerán son como homenaje a todas.

Medallas, tres hijas y un sueño de Juegos Olímpicos

Diana Chay Dzul en el gimnasio de su casa en Dzibikak, Umán, con sus tres hijas
Diana Chay Dzul en el gimnasio de su casa en Dzibikak, Umán, con sus tres hijas

Diana Chay Dzul tiene una historia especial, por donde se le mire. Su vida en las pesas es digna de un libro.

Siendo una jovencita quedó embarazada por primera vez, estando en los procesos de Olimpíada Nacional. Y su vida de deportista no cambió, pese a que tuvo que enfrentar otra circunstancia distinta. Ni ahora, que tiene tres hijas y acaba de ganar tres preseas en el Panamericano de Halterofilia para Mayores en República Dominicana.

El cansancio diario me agota, pero mis sueños y metas son más grandes

La vida la toma con filosofía. “Mi primer pensamiento que tengo al ser mamá y ser atleta de alto rendimiento es muy emocionante porque es un desafío diario".

Diana posa con su medalla ganada en República Dominicana recientemente, en el Panamericano de mayores
Diana posa con su medalla ganada en República Dominicana recientemente, en el Panamericano de mayores

"Día a día doy todo de mí desde que amanece hasta que anochece, no hay descanso, pero aun así, hay motivación para seguir y mejorar diariamente…"

"Es muy difícil ser mamá y deportista a la vez, pero encuentro la manera de dividirme, y no es nada fácil. El cansancio diario me agota, pero mis sueños y metas son más grandes, nunca me he rendido y nunca lo haré. Tengo una meta que cumplir: buscaré sin rendirme ir a unos Juegos Olímpicos”.

Con las medallas que ganó en el Mundial Juvenil de Lima
Con las medallas que ganó en el Mundial Juvenil de Lima

Los embarazos siempre le han dejado enseñanzas. Y nunca, confiesa, se ha lamentado, pese a que al estar embarazada se truncan los procesos deportivos.

“No. Nunca pensé en eso. Cuando me enteraba que estaba embarazada dejaba de entrenar, me preparaba para ello y mentalmente estaba trabajando en volver pronto a los entrenamientos. Y pues un bebé es una bendición. Ahora veo a mis hijas y me siento feliz. La grande, incluso, ya está empezando a entrenar”.

“Lo que no haría por mis hijos”

Shirley Chuil, madre de cuatro hijos varones, dos de ellos dedicados al boxeo, ha sido directiva de este deporte y trata de abrir las puertas de su gimnasio a jóvenes en problemas de adicciones
Shirley Chuil, madre de cuatro hijos varones, dos de ellos dedicados al boxeo, ha sido directiva de este deporte y trata de abrir las puertas de su gimnasio a jóvenes en problemas de adicciones

Shirley Chuil de Chan ha ido del tingo al tango desde que se convirtió en madre. De forma especial, vinculada con las actividades extraescolares de sus hijos.

“Una lo sabe: haría todo por ellos”, destaca, al hacer referencia a muchos obstáculos que se tienen que sortear, incluso ahora que sus cuatro hijos están en edad adulta, pero siempre vinculados con las actividades deportivas.

Dos de ellos están involucrados en el boxeo, una disciplina a la que tuvo que adaptarse muy pronto, incluso siendo parte de asociaciones y dirigiéndolas, con el fin de fomentar esa disciplina para que sus hijos compitan.

Shirley Chuil, madre de cuatro hijos varones, dos de ellos dedicados al boxeo, ha sido directiva de este deporte y trata de abrir las puertas de su gimnasio a jóvenes en problemas de adicciones
Shirley Chuil, con sus dos hijos dedicados al boxeo

Uno, Diego, va camino a debutar en el profesionalismo; otro, Rafael, entrenó boxeo y ahora es preparador en el deporte de las orejas de coliflor.

De sus otros dos hijos, uno estudia medicina en el Colegio Militar y el otro cursa la preparatoria, también involucrado en deportes como sus hermanos.

Desde chicos: escuela… vamos… deportes… vamos. Y aprendiendo reglas, siguiendo horarios. Ahora, en esta etapa, incluso aplicando dietas y otros cuidados que deben de seguir los atletas en el alto rendimiento. Muchas mamás lo hacen. Eso es reconfortante”.

Se veía raro que una mujer estuviera haciéndolo, en un sector en el que siempre los varones han dominado.

Shirley Chuil de Chan, madre de boxeadores y directiva de boxeo
Shirley Chuil de Chan, madre de boxeadores y directiva de boxeo

Emprendedora en el fomento del boxeo

No se frenó cuando tuvo que tomar la decisión de involucrarse en las tareas organizativas del deporte, ni se detiene, ahora que con su familia levantaron el gimnasio de boxeo “Cuervo Team”, para abrir puertas a jóvenes que quieran probarse en la Fistiana.

“Había que tocar puertas y nos fuimos, dar vueltas, buscar ayuda. Se veía raro que una mujer estuviera haciéndolo, en un sector en el que siempre los varones han dominado. Pero había que hacerlo, hoy muchas mujeres practican boxeo. O sea, que valió la pena. Y estoy en el gimnasio viendo su trabajo, tratando de hacer algo por ayudarles”.

Incluso, llevando la opción a chicos con problemas de adicciones o problemas familiares que están en albergues o situación de calle.

“Lo hice primero por mis hijos, y al ver los resultados, lo hacemos todos en casa por aportar algo a la sociedad que nos ha dado tanto”.

Persiguiendo los sueños siempre

Rita Rosado Alcocer, campeona mexicana en saltos en los Nacionales de Atletismo
Rita Rosado Alcocer, campeona mexicana en saltos en los Nacionales de Atletismo

Rita Rosado Alcocer se convirtió en madre cuando aún estaba en edad competitiva. La que fuera campeona nacional de salto triple es una deportista empedernida y adora ver que su hija Ana Victoria Navarrete Rosado, por naturaleza, siga sus pasos. Pero quiere que sea a la medida de las posibilidades.

“Claro que me encantaría que rompa mis récords y que sea una gran atleta, pero la motivo a que pruebe diferentes deportes".

Rita Rosado con su hija Ana Victoria Navarrete Rosado, quien ya hace sus pininos como deportista
Rita Rosado con su hija Ana Victoria Navarrete Rosado, quien ya hace sus pininos como deportista

"Ahora hace triatlón y ajedrez y también le gusta mucho el canto y dibujo. Fomento que encuentre aquello que realmente le apasione. La vida y el camino que ella elija serán grandiosos”.

Conocedora de las dificultades de la vida de un atleta, Rita considera que a Ana Victoria, ahora con siete años, le debe inculcar la constancia, “que sea persistente y que no abandone las cosas cuando se complican".

"Siempre le digo que persiga lo que quiere, aún con obstáculos, porque los habrá, que no se desanime, que se fije una meta y vaya por ello”.

Rita Rosado Alcocer, campeona mexicana en saltos en los Nacionales de Atletismo
Rita Rosado Alcocer, campeona mexicana en saltos en los Nacionales de Atletismo

Y, fiel a su estilo de ser guerrera en el deporte y en la vida, remata: “Ser mamá no detiene tu crecimiento personal, se vuelve un impulso inconsciente para siempre querer ser un ejemplo para tus hijos. Feliz día de las madres!”

“Sin mamá no sería nada de lo que soy”

Lupita Quintal Catzín, con su madre Guadalupe Catzín
Lupita Quintal Catzín, con su madre Guadalupe Catzín

Desde Lisboa, Lupita Quintal Catzín no pierde la oportunidad de recordar lo que su madre, Guadalupe Catzín, ha hecho por ella. Y es que la seleccionada nacional de karate un mes está en Portugal, otro en Turquía y siempre preparando la siguiente parada, como ahora, que alista todo para viajar a París a los selectivos preolímpicos para los Juegos de Tokio.

Y las motivaciones de mamá llegan por mensajes de WhatsApp o por llamadas. “Pero siempre está conmigo”, dice la campeona nacional, quien, otra vez, estará un Día de la Madre a miles de kilómetros de distancia de su mamá. Y de recuerdo, nos compartió una imagen muy querida, del día de su primera comunión.

“Me siento orgullosa de que me haya tocado la mamá que me tocó”

“Mi mamá es el pilar, el soporte de todo esto. Si ella no hubiera hecho tanto por mí, no estaría aquí. Hoy volteo a ver un poquito hacia atrás y es increíble la cantidad de cosas que han llegado a mi camino gracias al apoyo familiar, especialmente por ella".

Lupita Quintal Catzín, con su madre Guadalupe Catzín
Lupita Quintal Catzín, con su madre Guadalupe Catzín

Parte de eso, no solo el apoyo, sino el aprendizaje, de no darme por vencida. Eso me tiene aquí. Me siento orgullosa de que me haya tocado la mamá que me tocó”, subraya.

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