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''Suaviza'' tu talento para alcanzar el éxito profesional

Más allá de los conocimientos técnicos de tu profesión, si quieres ampliar tus opciones en el mercado laboral debes dominar también otro tipo de habilidades y competencias que son muy valoradas por las empresas y que no las enseña la universidad.

Creatividad, trabajo en equipo, pensamiento crítico, inteligencia emocional... las destrezas sociales y la adaptabilidad se han convertido en la llave del empleo, por encima de currículums y títulos.

Y esto es porque ninguna empresa puede privarse de personas con estas cualidades, las llamadas “soft skills” o habilidades blandas.

¿Qué son exactamente las “soft skills”?

Las habilidades blandas son competencias asociadas con la personalidad y naturaleza del individuo, como: capacidad de liderazgo, relaciones interpersonales y actitud positiva. Las empresas reconocen que estas habilidades facilitan la interacción con otras personas, generando un ambiente de trabajo más grato y un clima organizacional de entendimiento y cooperación.

Aprender y desarrollar habilidades suaves ya no sólo es una cuestión de mejora sino de supervivencia. Según un estudio del Banco de México, las innovaciones tecnológicas de los próximos años podrían automatizar muchas de las tareas productivas, lo cual impactará en la composición, niveles de empleo y remuneración de los mismos”, apunta Rubén Yza Sandoval, consultor especializado en el desarrollo de “soft skills” en cinco áreas principales: emprendimiento, liderazgo, comunicación, ventas y servicio al cliente.

Una investigación de McKinsey Global Institute estima que la automatización podría afectar hasta un 10% de la población ocupada en México para el año 2030, continúa. Además, dos terceras partes de la población en el país se emplean en ocupaciones con alta probabilidad de automatización.

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Y esto era antes de la epidemia de Covid-19. Ahora, con la situación que está dejando la crisis de salud, el proceso de automatización se está acelerando, comenta.

“Aunque la automatización trae muchos beneficios, también tiene algunas desventajas, como el aumento del desempleo, ya  que muchas personas serán reemplazadas por una máquina en su puesto de trabajo”.

En México y el mundo es un hecho que está en marcha este proceso. En la búsqueda de soluciones para conservar el distanciamiento social, herramienta fundamental para evitar contagios, la tecnología ofrece una excelente respuesta.

“No será extraño ver varias ocupaciones anteriormente realizadas por personas ahora ejecutadas por una máquina, computadora o robot”.

 Tabla de salvación

¿Cómo sobrevivir en un mundo laboral ya fuertemente sacudido por el Covid-19 y además amenazado por la inminente automatización?

Como persona, ¿qué puedo hacer para conservar mi empleo o evolucionar a otro?

Como empresa, ¿cómo asegurar que mi plantilla laboral esté preparada para los retos de la era post-Covid-19 y para la exitosa integración con las nuevas tecnologías?

Y como gobierno, ¿cómo responder al reto del desempleo y a la creación de empleos no sólo en cantidad sino en calidad?

Una respuesta se encuentra en la educación y el entrenamiento de las ‘soft skills’ o habilidades suaves”, señala

A diferencia de las habilidades duras (“hard skills”) asociadas al conocimiento técnico adquirido durante una formación, digamos una ingeniería, las habilidades suaves, o también conocidas como habilidades interpersonales, definen la manera en cómo trabajamos y nos relacionamos con los demás, indica el experto.

Contrario a las habilidades duras, las blandas son difíciles y hasta cierto punto imposible, por lo menos en la actualidad, de copiar por las máquinas, señala. “Comunicarse efectivamente, la capacidad para resolver problemas, negociar, adaptarse o colaborar exitosamente en equipo son algunos ejemplos”.

“De esa manera, un ingeniero civil con habilidades suaves no solamente tendrá la habilidad de analizar los planos de una casa, sino de manejar un equipo de trabajo y de comunicarse exitosamente con sus clientes y proveedores para llevar a buen puerto el proyecto”, explica.   

Si bien las habilidades suaves se han visto tradicionalmente como un complemento “bonito” y opcional a la formación de un profesionista, hoy sin duda son indispensables.

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Para un trabajador, contar con ellas representa una oportunidad para destacarse para una promoción o hasta una herramienta para poder conservar su empleo ante el competido mercado laboral y la amenazante llegada de la tecnología con la cual habrá que adaptarse o partir.  

Para una empresa, que su plantilla laboral cuente con dichas capacidades puede ayudarle a ganarle a la competencia en la captación de nuevos clientes o en las calificaciones que sus clientes existentes le dan a su servicio.

Y para el gobierno, asegurarse de que los ciudadanos tengan acceso a una formación más completa le permitirá ofrecerles más oportunidades para integrarse a un mercado laboral de calidad.

¿Por dónde empezar?

Aunque hoy se acepta más la importancia de las “soft skills” es una realidad que dichas habilidades no se incluyen en los programas de estudio de ninguna carrera profesional.

Tal vez el único nivel de la escuela donde se enseñan estos valores es en preescolar, comenta. Pero con el paso del tiempo se nos van olvidando, las dejamos de practicar por considerarlas menos importante que la adquisición de conocimiento.

“Y llegan los jóvenes al mercado laboral y no saben cómo hacer para alcanzar metas colectivas.  Todo lo que es comunicación efectiva, trabajo en equipo, solución de problemas, análisis crítico de situaciones, les cuesta mucho”.

Y lo que están buscando las empresas, si revisamos los estudios, es gente que posea esas habilidades, porque son una cuestión de productividad en cualquier industria. Agilizan el trabajo, refuerzan la pertenencia y otorgan mayores satisfacciones para todos. “En definitiva, las empresas que cultiven este tipo de aptitudes tendrán una ventaja sobre la competencia para contribuir al crecimiento del negocio”.         

¿Qué hacer, para fomentarlas?

Rubén Yza Sandoval, consultor yucateco especializado en soft skills
Rubén Yza Sandoval, consultor empresarial

“Como individuo, empresa u organización, el primer paso es asignarles el verdadero valor que merecen en nuestra formación. El segundo es hacer una evaluación de qué habilidades suaves necesitamos trabajar y son relevantes para lograr nuestros objetivos. Y el tercero, encontrar un coach o mentor que nos entrene, guíe y aconseje para lograrlos”, destaca Rubén.

Obviamente las habilidades técnicas siguen siendo muy buscadas, no hace falta decirlo, pero trabajar más en las habilidades suaves amplía el horizonte de oportunidades. Se dice que las “hard skills” abren las puertas de una empresa y las “soft skills” permiten crecer, progresar.

A continuación, Rubén comparte una lista de seis habilidades blandas indispensables, de acuerdo con el reporte del Foro Económico Mundial sobre lo que buscarán las empresas en 2022:

1. Pensamiento analítico, crítico

Una las destrezas de que le dan a una persona mayor ventaja es su capacidad de analizar situaciones y generar soluciones. Todo trabajo plantea tareas que requieren de un análisis crítico para saber qué conviene hacer (plantear escenarios), anticipar los posibles impactos y determinar en cuánto tiempo el asunto quedará resuelto. Esto puede ir desde una pregunta hasta cuando te piden una opinión sobre algo o cuando sucede algo inesperado en tu rutina laboral.

2. Inteligencia emocional

Este tema amerita un capítulo aparte, porque es muy extenso, dice. La inteligencia emocional a menudo se conoce como la capacidad de reconocer y manejar tus emociones y las emociones de los demás. Puede que no parezca una habilidad importante para el crecimiento y el éxito laboral, pero lo es. Muchos de los trabajadores que no son capaces de cumplir con las expectativas de su puesto fracasan debido a la baja inteligencia emocional.

3. Resolución de problemas complejos

Cuando te enfrentas a una dificultad, necesitas tener la capacidad de detenerte a pensar antes de actuar, señala Rubén. “Creo que es algo en lo que fallamos a menudo. Tratamos de resolver de inmediato el problema, nos ponemos en acción cuando todavía no sabemos bien de lo que se trata”, señala. Esta habilidad requiere de una mente capaz de ver el panorama con calma. Sin precipitarse y con firmeza, evaluar riesgos, diseñar una estrategia y actuar en consecuencia. Un problema complejo puede dividirse en varias partes para buscar una solución por pasos.

4. Saber hacer las preguntas adecuadas

 Esto es crítico, indispensable. Cuando te encargan una tarea, muchas veces pones manos a la obra aunque no tengas toda la información y sin entender las instrucciones. La solución a esto es hacer las preguntas adecuadas. Adaptarnos a un entorno cambiante exige la capacidad de aprender nuevas habilidades y nuevos conceptos y esto sólo será posible si somos personas curiosas y somos capaces de preguntar a los demás aquello que desconocemos.

5. Creatividad

La innovación, el desarrollo creativo es la capacidad de generar ideas que escapen de los terrenos convencionales o ya explorados y que aporten valor para la persona, empresa o sector para el que se creó. Ahora bien, la creatividad e innovación, además de ser estrategias claves para el desarrollo de nuevos proyectos, requieren de un entrenamiento previo, para poder dar a luz las nuevas ideas que tanto se buscan.

6. Liderazgo e influencia social

 Liderar no es tarea fácil, no sólo implica dar una instrucción, va más allá. Es saber motivar al equipo y lograr potenciar sus habilidades al máximo. Ser un líder no se trata simplemente de hacer que la gente haga lo que quieres,  significa inspirar y ayudar a otros en el desarrollo de sus cualidades. “Ser líder es un compromiso”, concluye.

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