in ,

Una batalla más: mujer, madre en tiempos de Covid-19

Mujeres, madres prosiguen una lucha, otra más, que parece interminable.

En Yucatán, en los últimos 14 meses ahora es contra la ansiedad, el desempleo, la crisis económica, la enfermedad, la soledad y la incertidumbre.

También es por la crianza y educación, a distancia, de las y los hijos, en apoyar o ser pilar de la pareja… en resolver cada día los desafíos que surgen en medio de la pandemia por el coronavirus y sus devastadoras secuelas.

Mayo, mes de la madre

En la última de cuatro entregas en el quinto mes del año, el de la conmemoración del Día de la Madre, la psicóloga Regina Carrillo Ramírez-Valenzuela, catedrática en las universidades Autónoma de Yucatán y Marista, aporta sus puntos de vista sobre el papel que juega la mujer, la madre en tiempos de emergencia sanitaria por el Covid-19.

La profesional habla del impacto psicosocial que las mujeres enfrentan, las excesivas y variadas dificultades que surgen a cada momento en el panorama pandémico vigente, en el que además de las ocupaciones u "obligaciones" comunes también encaran otros conflictos económicos y hasta de luto que reafirman su relevancia como pilares y sostén de la familia, de una comunidad.

Entregas alusivas

Los tres trabajos que antecedieron al actual, por la efeméride de mayo son: Ser madre adolescente: del ''obstáculo'' al empoderamiento, Tipos de madres en la literatura y su evolución a través del tiempo e Internet, un aliado más de las mamás, que a cargo de las licenciadas Noemí Domínguez Montañez, Valentina Boeta Madera y Alejandra Paulino Cuxin, respectivamente, se publicaron en el portal de Diario de Yucatán, yucatan.com.mx, los sábados 8, 15 y 22 de mayo pasados.

Cometido habitual

Para la psicóloga Carrillo Ramírez-Valenzuela, la mujer, la madre como cimiento de la célula de la sociedad tuvo y tiene una actuación esencial en el período de cuarenta y durante los diferentes episodios de la pandemia.

"El rol tradicional de las mujeres y en específico de la madre en nuestra sociedad es el de ser las proveedoras de cuidados, de la contención emocional de la familia y las encargadas de la gestión doméstica".

"Esta representación no es en sí mismo negativa, sino que es sumamente cansada cuando no hay una repartición equitativa de las tareas cotidianas relacionadas con la casa, el empleo o las dinámica de padres o parejas".

Multitareas de las madres

En la actualidad, y a pesar de los riesgos que todavía implica la emergencia sanitaria (en la que Yucatán permanece en semáforo amarillo), la también terapeuta recuerda que "muchas mujeres tienen otros trabajos además de las tareas maternales, que ocasionan ansiedad, fatiga y hasta impactos emocionales más profundos, como por ejemplo llevar el luto de despedir a un a ser querido sin tener la oportunidad siquiera de verlo antes de su partida".

"La pandemia por el coronavirus complicó aún más las multitareas de las mujeres. Por supuesto que todo se volvió más difícil para las madres, ya que a todo lo que regularmente o habitualmente 'les correspondía hacer' se sumaron los quehaceres derivados de la cuarenta, primero, y posteriormente de la pandemia que todavía se siguen preservando", agrega.

Regina indica que a todo lo que antes realizaban las madres ahora se adiciona a que ya no cuentan con el tiempo en el que las hijas y los hijos estaban presencialmente en la escuela o si recibían ayuda de terceras personas para sus cuidados, como el apoyo de las y los abuelos, niñeras u otras personas.

Limitaciones

Para la catedrática, el actuar de la mujer, de la madre en tiempos de Covid-19 se limita por la cuarentena, pero en contradicción se amplia y diversifica al mismo tiempo.

"El hecho de que la casa, el hogar se convirtiera para muchas madres en el centro de trabajo, de su empleo remunerado, pero al mismo tiempo en el de descanso y esparcimiento durante las 24 horas los siete días de la semana, todo en un mismo escenario, contribuye a que la concentración y poner límites a las labores sea muy complicado y desgastante en lo físico y emocional".

Te interesa: Las mamás, con sobrecarga de trabajo por el Covid-19

Estudios comparativos

Y las observaciones de la psicóloga Carrillo Ramírez-Valenzuela concuerdan con algunas de las reflexiones de la investigación "Maternidad y trabajo no remunerado en el contexto del Covid-19" de Nathaly Llanes Díaz y Edith Pacheco Gómez Muñoz, doctoras en Ciencias Sociales con Especialidad en Estudios Regionales por el Colegio de la Frontera Norte y en Estudios de Población por El Colegio de México, respectivamente.

El análisis de las especialistas, que se publica en la edición 83 de la Revista Mexicana de Sociología, subraya que la crisis sanitaria debido a la pandemia por Covid-19 puso en el centro del debate al trabajo doméstico y de cuidado no remunerado.

Y tanto en los países donde estas actividades se producen de manera más equitativa al interior de los hogares, como en aquellos en los que aún persisten fuertes desigualdades de género en la distribución y el tiempo que les dedican quienes integran una pareja, un matrimonio o protagonistas de un hogar.

Impacto en la familia

"La evidencia empírica hasta el momento sobre las implicaciones en el bienestar, la satisfacción por la vida y la salud mental durante el confinamiento social, como medida para mitigar los contagios por Covid-19, sugiere un incremento sustancial en la ansiedad y la depresión, la violencia doméstica y el estrés".

"No obstante, para quienes trabajan de manera remunerada, sea virtual o presencialmente, y además son responsables del cuidado de hijos (as) dependientes, el estrés se exacerba ante las incapacidades de conciliar los tiempos laborales y familiares", recalcan las investigadoras universitarias.

Como bien destaca la psicóloga yucateca, cuidar a las y los hijos, atender el hogar y las actividades laborales es visto como algo común por una sociedad donde el sistema patriarcal domina, pero ahora que todos deben permanecer la mayor parte de las 24 horas de un día en casa impide que no existan redes de apoyo y las funciones, que deberían ser compartidas entre los demás integrantes de una familia, se exceden y terminan siendo una pesada carga, una más para las mujeres, para las madres.

Visiones compartidas

En otro análisis, las licenciadas Iliana Noemí Palafox Luévano y Guadalupe Cañongo León, académicas de la Escuela Nacional de Trabajo Social de la UNAM, insisten en que la situación compleja que denotó el confinamiento por el coronavirus en las madres, llega al extremo de una condición y una sensación de saturación física y psicológica.

Las especialistas refieren que, de acuerdo con estudios de El Colegio de México, en circunstancias normales (no de confinamiento) las mujeres desempeñan en el hogar 39 horas de trabajo no remunerado a la semana, y los hombres 13 horas.

Además, precisan, según datos de 2018 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el trabajo no remunerado que realiza el 75% de las mujeres en sus casas representa el 23.5% del producto interno bruto (PIB) del país, equivalente a 5.5 billones de pesos.

Condición de género

Las aportaciones de las expertas en Trabajo Social demuestran la situación de las mujeres, de las madres en una sociedad, que como la de México, la de Yucatán se rige por confinar por su condición de género al sector femenino, y más aún a las que asumen el compromiso de integrar una familia o ser parte de una sociedad parental vigente en el entramado social.

"La condición de género de las mujeres, de las madres las coloca en una posición de triple jornada, pues deben estar pendientes del plano laboral sin dejar de lado tareas que socialmente se les atribuyen, como las domésticas y el cuidado de los hijos, incluso de la pareja y los padres".

"Esta situación es común, pero en la cotidianidad, en el panorama anterior a la pandemia se tenían redes de ayuda: madres, suegras, hermanas o amigas que apoyaban, y ahora que un buen porcentaje de mujeres permanecer en casa las funciones se sobrecargan, generando mayor estrés", abundaron las profesoras de la UNAM.

Madre, baluarte de la familia

Con esa amplia perspectiva que ilustran las doctas en la materia, la pregunta es obligada para la psicóloga Carrillo Ramírez-Valenzuela: ¿Es la mujer, la madre el pilar de la familia en tiempos de Covid-19, pese a un sistema patriarcal que todo intenta controlar?

La psicóloga Regina Carillo Ramírez-Valenzuela, académica de las universidades Autónoma de Yucatán y Marista, con sus dos hijas.- Foto cortesía

"Las mujeres siempre han sido la columna de la familia, antes y durante la pandemia. Esto no es una posición de privilegio, sino un mandato rígido cultural que ha costado mucho trabajo modificar".

"En muchas familias, las mujeres, las madres son el sostén económico y afectivo de sus familias, y todo conlleva costos físicos y psicoemocionales altos", resalta Regina.

Protectora

Por naturaleza, vigilante de la fortaleza y unión de los hijos, de la familia; siempre protectora, la mujer, la madre también carga con la preocupación de cómo proteger la salud física y mental de los suyos en el entorno pandémico.

La docente universitaria en temas de género y derechos humanos considera que "no hay una fórmula precisa, y cada familia según su contexto y posibilidades halla formas de cuidar su salud mental".

Definir espacios

"Es fundamental señalar que en nuestra sociedad la salud mental es un privilegio, y sobre todo las clases más marginadas tienen mayores dificultades para acceder a ella y cuidarla que los estratos más privilegiados".

"De cualquier forma, creo que se debe procurar siempre la comunicación, los cuidados mutuos y propios, e intentar delimitar los espacios de trabajo de los de esparcimiento, equilibrándolos, y en ello, las mujeres, las madres desempeñan un factor fundamental", afirma.

Las consecuencias emocionales del miedo al contagio de coronavirus y a las multitareas que desempeña la madre, la mujer en el hogar pueden ser devastadoras.- Foto Instagram Ciudado de los hijos

Secuelas emocionales

A modo de colofón, la psicoterapeuta yucateca admite que el miedo al contagio por coronavirus sin duda transforma la naturaleza, idiosincrasia y hasta la personalidad, a veces para bien y otras para mal.

"El miedo a una atmósfera totalmente radical a la que se vivió antes de la pandemia se expresa de formas distintas en cada persona. Cada uno de las y los actores sociales hallaron a lo largo del año pasado y los dos meses del actual diferentes estrategias para sobrevivir y sobrellevar estas circunstancias… Así seguirá siendo", concluye la
licenciada Carrillo Ramírez-Valenzuela.

También puedes leer:
*Ser mujer, madre y doctora frente al Equipo de Respuesta Covid-19
*Doble carga de trabajo en el hogar

pfizer

Analiza Cofepris vacuna antiCovid de Pfizer para niños mexicanos

Nueva York registra un desplome en la tasa de contagios de Covid