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La vacuna contra el Covid ''revive'' en los adultos el miedo a las inyecciones

El miedo a las inyecciones no es exclusivo de los niños. Semanas atrás, en redes sociales se difundió el vídeo de un médico de edad madura que durante varios minutos intentó evadir a la enfermera que se le acercaba, jeringa en mano, para vacunarlo contra el Covid-19.

Aunque no es tan común como en los menores de edad, el temor a los “pinchazos” se da también en adultos jóvenes y mayores a los que mortifica la idea de sentir dolor. En tiempos de pandemia el miedo a ser vacunado obstaculizaría los esfuerzos por preservar la salud y regresar al estilo de vida anterior a la crisis.

En el caso de las dosis contra el Covid-19, el temor no viene solo del rechazo a las agujas, sino también de noticias falsas sobre los efectos de la inmunización, como explica la licenciada en Enfermería Cilvia Pool Baas, presidenta del Colegio de Profesionales en Enfermería de Yucatán, A.C.

“Si bien hay el temor natural a una reacción, la mayoría (de la gente) está aceptando la vacuna, porque sabe que es la esperanza ante esta enfermedad”, indica.

“El miedo que se tiene es por todo lo que se ha escuchado, hay información que dice ‘te va a pasar tal cosa...’. Pero en general hay esperanza de que con la vacuna estén protegidos”.

"Oiga... ¿y la aguja es muy grande?"

La licenciada Pool Baas, jefa de Enseñanza de Enfermería en el Hospital Regional del Issste “Elvia Carrillo Puerto”, admite que “‘¿duele?’, es lo primero que preguntan” los adultos a los que se va a inyectar, al igual que “¿la aguja es muy grande?”.

“Pero la mayoría percibe que la vacuna es para protegerse y vale la pena sentir ese piquetito. Muchas veces ni lo sienten; cuando viven la experiencia dicen: ‘Ni me dolió, tiene manos de ángel la enfermera que me vacunó’”.

Imágenes de la tercera jornada de vacunación contra el Covid en Mérida. Este sábado 10 toca a los nacidos en abril (Foto de Valerio Caamal)
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Imágenes de la tercera jornada de vacunación contra el Covid en Mérida. Este sábado 10 toca a los nacidos en abril (Foto de Valerio Caamal)
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Imágenes de la tercera jornada de vacunación contra el Covid en Mérida. Este sábado 10 toca a los nacidos en abril (Foto de Valerio Caamal)
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Imágenes de la tercera jornada de vacunación contra el Covid en Mérida. Este sábado 10 toca a los nacidos en abril (Foto de Valerio Caamal)
Imágenes de la tercera jornada de vacunación contra el Covid en Mérida. Este sábado 10 toca a los nacidos en abril (Foto de Valerio Caamal)

Varios factores intervienen para que haya molestia al recibir una inyección.

“Las vacunas están elaboradas con componentes químicos que pueden hacer que se tenga una sensación de ardor”, afirma. “En el piquete mismo la sensibilidad de la persona tiene mucho que ver: en el adulto mayor el músculo pierde firmeza, hay cierta flacidez y eso le produce la sensación de dolor”.

Las dosis contra el Covid-19 se aplican en el músculo deltoides, en el brazo, donde “hay muchos vasos sanguíneos; eso hace que la vacuna tenga el efecto que se busca, pero, al mismo tiempo, por esa vascularización hay más sensación de dolor”.

Zonas donde se aplican inyecciones

Además del brazo son los glúteos y, en el caso de los niños, la pierna (el músculo del vasto externo) las zonas del cuerpo donde en general se aplica una inyección. La región se elige en función de las características de la vacuna (lo que indica el propio laboratorio fabricante) y la edad del paciente.

“Se buscan sitios donde haya buena absorción del biológico”, afirma Pool Baas.

En ese sentido, recuerda que las inyecciones, en Medicina llamadas vías parenterales, son las más recomendadas para la administración de un biológico porque producen efecto más rápidamente que si se ingiriera la sustancia por la boca.

La inyección puede ser subcutánea, que “no llega al músculo de manera profunda, pero sí a un espacio donde se hace la absorción y da resultado la vacuna”; intradérmica, que “es más superficial, apenas debajo de la piel”, e intramuscular, en que “la administración llega hasta la última capa del músculo”.

Las circunstancias del paciente pueden llevar a optar también por la vía intravenosa, en que “se coloca un catéter en la vena y el medicamento va directo al torrente sanguíneo”.

Las diferentes vacunas contra el Covid —de tipo intramuscular— se administran en el deltoides porque, siendo una zona con mucha irrigación sanguínea, “hay muchas células que van a permitir que el componente genere adecuadamente inmunidad”, indica.

La licenciada Pool Baas cita al epidemiólogo René Nájera, del Departamento de Salud del Condado de Fairfax, Virginia, Estados Unidos, al señalar que en esa área “hay muchas células inmunes y eso favorece que, después de administrar el biológico, los anticuerpos se produzcan de manera rápida”.

Explicación para perder el miedo

Para ayudar a los adultos a perder el miedo a las nuevas vacunas que ya se aplican, la profesional recomienda explicar en un lenguaje comprensible la forma en que se aplica la inyección.

En el caso de la población de la tercera edad, “hay que hacer un pliegue en el hombro para formar más músculo para que penetre adecuadamente la aguja y el líquido sea absorbido adecuadamente”.

No se puede engañar diciendo que no va a doler; va a doler un poquito, pero es un momento nada más”

Cilvia Pool Baas, presidenta del Colegio de Profesionales en Enfermería de Yucatán

Advierte que tampoco hay que afirmar que las dosis impedirán la infección con el SARS-CoV-2, cuando lo que previenen en realidad es el desarrollo de la forma grave de la enfermedad. “Con la vacuna se prepara al organismo para que, si en un momento llega a contagiarse, sea leve, porque ya estará listo para recibir al ‘enemigo’”, puntualiza.

“A los niños les digo: (con la vacuna) en tu cuerpo se están formando muchos soldaditos para que, cuando llegue el enemigo, estén listos para luchar. En algún momento con los adultos hemos utilizado ese lenguaje”.

Asimismo, considera que a los adultos mayores se les puede convencer de inmunizarse con el argumento de que, protegidos con la vacuna y otras medidas —la sana distancia, el uso del cubrebocas, la desinfección de las manos—, pueden ir dejando atrás el aislamiento en que han vivido durante un año.

Las vacunas se aplican en distintos lugares, según su composición y vía recomendada

La vacuna ''se lleva'' con medicamentos

Sobre el temor de algunos adultos mayores por las consecuencias de recibir la vacuna contra el Covid-19 mientras se medican por otros problemas de salud, la licenciada Pool Baas dice que pueden consultar primero esta duda con su médico, “pero no hay nada hasta ahora que diga que no se pueden vacunar porque están tomando medicamentos”.

“Cuando asistan al proceso de vacunación que guarden su distancia, que se pongan el cubrebocas y no lleguen dos horas antes, porque está programado de tal manera que el adulto no tarde mucho” en el lugar.

Vacunas para adultos

 No solo los niños necesitan inyecciones; también las requieren los adultos.

Los adultos deben vacunarse contra el neumococo (a los 65 años de edad), el tétanos (cuando se rebasa la edad pediátrica) y la influenza estacional, entre otros males.

 La vacuna contra la influenza se aplica cada año.

“Al inicio hubo resistencia”, reconoce la licenciada en Enfermería Cilvia Pool Baas; “pero se dieron cuenta que era necesaria y cada año los adultos asisten a las campañas de vacunación”.

Consejos para no sufrir con las inyecciones

El miedo a las inyecciones haría a algunos adultos rehuir de la atención médica que requieren, algo particularmente problemático en medio de una pandemia.

A sabiendas de que “el miedo a las agujas no se limita a la infancia”, el Hospital Cedars Sinai de Estados Unidos compartió en su sitio web algunas estrategias para ayudar a adultos a superar su recelo a las vacunas:

No veas

 “Siempre les digo: ‘No mires’”, dice Imee Dia, enfermera en los Servicios de Salud a Empleados del Cedars-Sinai. “En dos segundos ya terminamos”.

Relájate

Técnicas como la respiración profunda, la visualización y otros métodos de relajación podrían ayudar. “Piensa que estás en la playa”, recomienda Gemma Reantaso, también enfermera en los Servicios de Salud a Empleados. “Entonces inyecto el medicamento y terminamos”.

Encuentra un ejemplo a seguir

Si te es posible, agenda tu cita de vacunación con alguien en quien confías y no le tenga miedo a las agujas. Pídele a esa persona que reciba primero la vacuna y observa su reacción. “¿Ves cómo maneja la situación y no entra en pánico? Di a ti mismo: Yo también puedo hacerlo’”, sugiere el doctor Robert A. Chernoff, psicólogo clínico y director de Salud Psicológica en el Departamento de Psiquiatría y Neurociencias Conductuales del Cedars-Sinai.

Adormece el área

Si el dolor asociado a las inyecciones causa ansiedad, usar hielo o lidocaína en crema podría disminuir la molestia o relajar la mente.

Acércate a las agujas

Exponerse deliberadamente a los miedos los hace menos intimidantes. Este método podría comenzar con ver fotos o vídeos de agujas hasta llegar a observar a alguien que recibe una inyección.

Modifica tus pensamientos

En lugar de enfocarte en el momento de la molestia, admite que el dolor de la inyección desaparece rápidamente y los efectos positivos duran mucho más. “La gente tiene pensamientos catastróficos en el sentido de que la aguja es algo horrible que la amenaza, y ésa es una creencia equivocada”, advierte el doctor Chernoff.

“Tal vez sus creencias se deban a experiencias poco placenteras en el pasado”, agrega. “Cuando se les enseña que su pensamiento original en la infancia está fundado en miedos más que en hechos, eso elimina mucho del temor.

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