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Yucatán, en su peor crisis económica en medio siglo

Yucatán sufrió en 2020 la peor crisis económica de los últimos 50 años, al caer su Producto Interno Bruto 9.1 por ciento, respecto al año anterior, como consecuencia de la pandemia por el Covid-19.

Esta debacle no se vio ni en la crisis de 1995, la del “error de diciembre”, cuando el PIB del estado descendió 6.1 por ciento, provocando la quiebra masiva de empresas y el despido de miles de trabajadores.

Tampoco se observó después de los huracanes “Gilberto”, en 1988, e “Isidoro”, en 2002, o del colapso hipotecario en Estados Unidos que arrastró a México en 2009, cuyos efectos, en los tres eventos, no fueron más graves que la actual tragedia que vive la economía yucateca.

Un indicador del desastre es la pérdida de 19 mil 846 empleos formales en 2020, "lo que representó un decremento de 301.2% respecto de los 9 mil  863 empleos generados en el mismo periodo de 2019", reconoce el gobierno del Estado en el IV Informe Trimestral sobre las Finanzas Públicas, publicado recientemente.

Otra dato de la tragedia es la disminución de los trabajadores del sector informal, que no pasaron a la formalidad y se quedaron sin empleo.

El número de éstos, al 31 de marzo de 2020, ascendía a 336,000. Al último día de septiembre, los trabajadores informales ya eran 291,826, una baja de 44,174 personas que dejaron de percibir ingresos, de acuerdo con la última Encuesta Trimestral de Ocupación y Empleo del Inegi.

En total, en menos de un año, se perdieron 64,020  puestos de trabajo, entre formales e informales.

También menos empleadores

El número de empleadores también disminuyó de manera drástica en el mismo periodo del 31 de marzo al 30 de septiembre, al pasar 56,220 a 44,678, una disminución de 11,542 yucatecos que cerraron sus negocios y dejaron de dar empleo a otros.

Asimismo, los negocios no constituidos -es decir, las unidades económicas del sector privado de carácter formal, a cargo de un solo dueño- también se desplomaron por la pandemia y 52,199 de ellos, el 19.5% del total, cerraron sus puertas el año pasado, según la misma encuesta.

Otro dato que ilustra la crisis económica es la disminución en el número de empresas creadas en Yucatán en 2020: mil 181, un decremento de 10.8% respecto al mismo periodo de 2019, cuando se registró la apertura de mil 324 empresas.

Las cifras preliminares de la caída del Producto Interno Bruto en Yucatán aparecen en el Informe Trimestral de las Finanzas Públicas de octubre a diciembre de 2020.

Según ese informe, entre enero y septiembre del año pasado la economía yucateca bajó 9.1%, debido principalmente al desplome de los sectores terciario y secundario, los más representativos de la economía estatal.

El sector terciario -significa el 69.67% del PIB- cayó ocho por ciento en ese periodo y el secundario -aporta el 26.56% del PIB-, 13.4%.

En contraste, el sector primario -3.77% del PIB- creció 2.5%, pero en el subsector agrícola la caída fue desastrosa: 13.6% en los primeros nueve meses del año (contra una disminución de 0.9% en todo el país), lo que colocó a Yucatán en el antepenúltimo lugar nacional en crecimiento de la producción agrícola.

La fuerte caída del sector terciario se debe principalmente al descenso en el subsector comercio, el cual registró un decrecimiento de 15.7%, dice el Informe Trimestral.

El comercio al por mayor y el comercio al menudeo representan, respectivamente, el 9.70% y el 13.30% de todo el PIB.

Dramática caída en turismo

Otro indicador del desplome de la actividad comercial en el periodo enero-noviembre de 2020, es el índice de los ingresos por suministros de bienes y servicios al por menor, que en Yucatán presentó un promedio de 122.1 puntos, un decremento de 8% con respecto al mismo periodo de 2019, con base en cifras de la Encuesta Mensual sobre Empresas Comerciales, que realiza el Inegi

En el mismo periodo, el índice de los ingresos por suministros de bienes y servicios al por mayor presentó un promedio de 104.5 puntos, lo que también significó un decremento de 8%.

La caída del PIB de Yucatán en 2020 sería la más grave en los últimos 50 años

Otro subsector del sector terciario gravemente afectado por la contingencia sanitaria es el del turismo.

 Aquí la caída ha sido dramática.

 Durante el periodo enero-noviembre, los cruceros a Progreso trajeron 116 mil 176 visitantes, un decrecimiento de 75.4% respecto a 2019.

Leer: Se "reactiva" Progreso para el cierre de año

El aeropuerto de Mérida, por su parte, registró la afluencia de un millón 297 mil 308 pasajeros, lo que representa una disminución de 53.3%.

En el mismo periodo los visitantes nacionales e internacionales a las zonas arqueológicas fueron 928 mil 827, una disminución de 65.8% respecto a 2019.

Lo anterior condicionó el número de turistas con pernocta, que fue de 696 mil 191 visitantes, una caída de 62.6% respecto al mismo periodo de 2019. Esta cifra es superior al desplome registrado a nivel nacional, que fue de 56.3%.

Como consecuencia, el porcentaje de ocupación hotelera de enero a noviembre de 2020 fue de 19.7%, contra 25.4% del resto del país.

Esto significó un decremento de 35.7 puntos porcentuales respecto al año pasado.

Mazazo al sector construcción

Otro sector muy afectado es el de la construcción. Durante el periodo enero-septiembre de 2020, de acuerdo con el Indicador Mensual de la Actividad Industrial por Entidad Federativa, del Inegi, la construcción en Yucatán presentó una variación acumulada a la baja de 22.2%.

Algo parecido se registró en el rubro de la Inversión Extranjera Directa, donde en 2020, de acuerdo con la Secretaría de Economía, Yucatán tuvo un flujo de 123.6 millones de dólares, lo que representó un decremento de 23.6%.

En cuarto a las exportaciones, durante los primeros nueve meses de 2020 éstas registraron un valor de 571.1 millones de dólares, una caída de 28.3% respecto al mismo periodo de 2019, cuando se registró un valor de 797 millones de dólares.

Según el Informe Trimestral, debido al desplome de la economía en Yucatán, el salario de la población en general, es decir, el de los trabajadores formales e informales, se deterioró y al tercer trimestre de 2020 el porcentaje de población con ingreso laboral inferior al costo de la canasta alimentaria fue de 41%, valor superior a la cifra nacional de 44.5%.

A esto se le añade que, según el IMSS, en diciembre el salario base de cotización de los trabajadores formales fue de $346.58, una cifra menor a la nacional de $408.01.

Esto ubica a Yucatán en el noveno lugar con menor salario base de cotización.

¿Cuál es el panorama para la economía yucateca en 2021?

El Informe Trimestral responde con las conclusiones del banco BBVA y del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre el tema.

El banco pronostica un crecimiento del PIB en todo el país de 3.2%, debido al poco dinamismo económico por el cierre de actividades por el nuevo brote de Covid y a un lento proceso de vacunación que afectaría la reactivación económica.

El FMI, por su parte, es un poco más optimista: prevé un crecimiento para México de 3.5% a 4.3%, en 2021, por el aumento de la demanda externa y las exportaciones a Estados Unidos.

En este sentido, el IV Informe Trimestral sobre las Finanzas Públicas abona algunos indicios de optimismo. Uno de ellos son los "avances importantes" en el consumo, no obstante el escenario adverso.

Por ejemplo, señala, a partir de mayo y hasta noviembre de 2020, la tendencia de los ingresos por suministro de bienes y servicios del comercio en el estado ha sido positiva y creciente.

También destaca "que la tendencia cíclica de las ventas de fin de año no se perdió de forma significativa a raíz de la contingencia y, a pesar de que se presentó en una menor escala, los ingresos en el comercio al por mayor y por menor han ido en aumento".

 Añade que una parte importante del consumo de una población se refleja en el mercado de viviendas, y en este sentido, explica el documento, las acciones de financiamiento de vivienda de enero a noviembre de 2020, de acuerdo con la Comisión Nacional de Vivienda, fueron 18 mil 729, lo que representó un valor de 7 mil 436 millones de pesos.

Esto, a su vez, significó un incremento de 5.5% en las acciones de financiamiento respecto al mes anterior (octubre), variación que contrasta con el resto del país, que registró una caída de uno por ciento.

El Covid-19 desplomó los indicadores de la economía de Yucatán en 2020

Ráfagas de optimismo para la economía

 Estos y otros datos son pequeñas ráfagas de optimismo para la economía yucateca que, al parecer, empieza a levantarse de la lona, aunque aún falta ver hasta dónde lo hace, señala el economista Antonio Osorio Acevedo, director de Información Sistemática de la Península.

La caída del empleo, de la demanda de bienes y servicios y de las exportaciones ha sido muy profunda y llevará tiempo volver a los niveles de 2018, dice.

Además, la disminución de 9.1% del PIB que registra el Informe Trimestral corresponde solo a los primeros nueve meses de 2020. "Falta calcular el comportamiento del último trimestre y no se descarta un aumento en la cifra de la caída".

Según el entrevistado, ni la gravísima crisis de 1995 afectó tanto a la economía de Yucatán, pese a que en ese año la devaluación del peso fue de 71%, la inflación llegó al 52% anual, las tasas de interés aumentaron estratosféricamente, la banca se colapsó y el patrimonio de muchas familias se esfumó, como ahora.

Osorio Acevedo repasa los eventos económicos más graves registrados en Yucatán en los últimos 50 años y confirma que ninguno ha sido peor que la actual crisis económica.

Crisis económica mucho más honda

"En 1983, como consecuencia de las malas políticas económicas adoptadas el año anterior por el presidente José López Portillo, la economía yucateca descendió 3 por ciento".

Otra caída grave ocurrió en 2002, cuando el PIB en Yucatán decreció 8 por ciento, derivado de los destrozos ocasionados por el huracán “Isidoro” y por el estancamiento general de la economía en el país que se venía acarreando y que continuó en los siguientes años, como crecimiento moderado.

La crisis más cercana previa a la que hoy padecemos se remonta al año 2009 y fue causada por el colapso hipotecario en Estados Unidos en 2008.

Esta crisis, como la de ahora, fue global y provocó también un desplome del dos por ciento del PIB en Yucatán, el porcentaje más alto desde la caída de 1995.

La de ahora, sin embargo, es mucho más honda y "el principal reto será", dice Osorio Acevedo, "recuperar los 64,000 empleos perdidos, entre formales e informales”.

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