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¿Qué pasó con los artistas de circo en Yucatán? Este es el desolador panorama

MÉRIDA.- En marzo del año pasado las cortinas bajaron. Las luces se apagaron y el espectáculo terminó. Hoy, un año y siete meses después los circos de Yucatán aún no abren sus pistas y muchos no tienen para cuándo. Otros más añoran que en diciembre los malabares y trapecios vuelvan a la actividad, en medio de lo que consideran ha sido un panorama desolador.

Y es que ellos fueron de los primeros en bajar cortinas y en la mayoría de los casos no han podido levantarlas. En el Estado existen alrededor de 25 circos familiares, entre pequeños (con aforos para 600 personas) y medianos, que en algunos casos quedaron varados en poblaciones de interior del Estado cuando la contingencia empezó.

"Igual que para todos ha sido muy difícil. Terrible", dice Luis Mejía Flores, el payaso Pope Pope, propietario del Forever Circus, el cual ya tenía contratos para varias ciudades del país cuando tuvo que bajar su carpa. Así comenzó la lucha por salir adelante, no solo de su familia, en la que todos son artistas circenses, sino en todas aquellas que tenían en el espectáculo su modo de vida. ¿Cómo le hicieron?

En medio de la pandemia, las herramientas que forman parte del espectáculo del circo tuvieron otros usos. "La mayoría de los compañeros se dedicaron a vender", relata el también exrey del Carnaval de Mérida. Así, los carros que se usan para el perifoneo en las calles se convirtieron en dulcerías ambulantes, con todas aquellas golosinas que hay en el circo: palomitas, algodones de azúcar, nachos y más. Luego, las frutas y verduras. Incluso, algunos aún se mantienen con la venta de cargamentos de frutas de temporada que traen en grupo, por ejemplo, "piñas de Veracruz", detalla.

¿Qué hicieron los cirqueros en México para sobrevivir en pandemia?

Otros buscaron trabajo desempeñando diferentes oficios: "La gente de circo sabe muchas cosas. Lo mismo maneja un tractor, que repara equipos, pintan con aerógrafo o realizan soldadura... A veces, ni ellos saben que pueden hacer tanto". Y sí, también, muchos artistas salieron a trabajar a los semáforos y a las calles.

En el caso de Mérida, relata Mejía Flores, no fue fácil, debido a diferentes reglamentaciones que impiden a los cirqueros laborar. Sin embargo, por ese motivo, algunos se fueron a ciudades más lejanas como Playa del Carmen. Tal fue el caso de su hijo, quien partió al vecino estado, donde comenzó haciendo arte callejero y hoy día presenta espectáculos en hoteles y otros lugares de ese destino turístico.

Artistas de circo en calles de Mérida
Artistas de circo en calles de Mérida

Hoy, todos los circos yucatecos permanecen cerrados. "La añoranza es abrir. Ya de por sí la situación venía muy difícil. Fuimos de los primeros en cerrar y seremos de los últimos en abrir, lo cual es irónico si se toma en cuenta que hay espectáculos en espacios cerrados que ya están abiertos desde hace mucho, como los cines", señala el empresario. "Nosotros estamos listos para cumplir el 100% de los requerimientos. Los niños necesitan diversión", afirma. Y es que, a su juicio, el espectáculo de carpa en la entidad tiene buen nivel. "Estoy muy orgulloso de los circos yucatecos. Están muy bien. Son muy bonitos, con mucha luz y con remolques grandes", recuerda.

Circos en Yucatán, con difícil panorama

Sin embargo admite que en Yucatán "todos quieren esperar un poco más". "¿Qué espero? Espero tener dinero para que yo salga. La hemos visto muy difícil. Estamos descapitalizados. Estamos en ceros. Las llantas de los camiones al haber estar asentadas están resecas. Las baterías no sirven. Los seguros ya vencieron. Es un panorama medio desolador. No hay gente. No tenemos artistas, todos buscaron qué hacer", explica.

La carpa del Forever Circus
La carpa del Forever Circus

A esto se añade el que varios tuvieron que gastar sus ahorros y vender parte de sus equipos para subsistir. "Lo primero que vendí fue mi auto, luego dos camionetas del circo", recuerda. Y es que no solo se requiere a los integrantes del elenco, también carpistas, electricistas y especialistas de audio, entre otros puestos.

"Los muchachos de base, muchos ya no quieren regresar. Sin embargo, el que es cirquero es cirquero y va a volver", augura ."Yo voy a intentar abrir en diciembre. Va a ser muy difícil arrancar desde cero. En mi caso es una pasión. Lo he visto como mi máxima ilusión", afirma el hotelero de carrera, quien prefirió el mundo circense.

¿Cuándo abrirán los circos en Yucatán?

En otras entidades, ya hay circos que abrieron sus puertas. A un 70% le está yendo bien, señala "Pope Pope", quien admite que cada vez resulta más caro sostener el espectáculo, más en estos tiempos.

Una de las carpas que ya abrieron son las del "Circo London", cuyo encargado, Alejandro Padilla Montoya, de familia yucateca, narra su experiencia de vivir con un circo fuera del Estado.

Alejandro Padilla coincide en los altos costos que ahora se deben pagar. "Antes el circo era un negocio redondo. Ahora los lugares salen más caros que antes. Todo subió y el circo no ha subido mucho sus precios. La gente no puede pagar precios caros. Seguimos subsistiendo", señala Padilla Montoya al término de la función en Ecatepec.

A ellos, la pandemia los sorprendió en Tultitlán, Estado de México. Ahí donde estaba montado el circo, ahí se quedaron y en un principio vivieron de la solidaridad de la gente. El administrador recuerda los gestos de bondad que recibieron: la gente les regalaba despensas y el dueño del terreno donde estaban les permitió quedarse sin pagarle renta durante varios meses. Al igual que los artistas en Yucatán, también vendieron cosas en la calle, llegaron a las centrales de abasto y trabajaron en los semáforos. Sin embargo, a pesar de la dura situación, recuerda que "con la pandemia lo que queríamos era no enfermarnos".

Temen la extinción del circo

Y es que hay artistas que partieron a causa del Covid. Además "varios circos tuvieron que cerrar y ya no pudieron abrir, ni reanudar funciones. Tuvieron que vender sus equipos", a pesar de que hay ciudades del Estado de México donde sí les permiten operar. Ellos están desde hace cuatro meses levantaron la carpa en Ecatepec. Con ellos se presentan "Lagrimita y Costel".

A pesar de lo que ha pasado, cree que la respuesta de la gente ha sido buena. "En ese aspecto sí nos ayudó la pandemia. Cuando volvimos a reanudar la gente tenía ganas de volver a divertirse", afirma el hombre nacido en familia de circo y quien ha sido domador y trapecista.

Un espectáculo del Forever Circus

En Yucatán hace unos meses una franquicia del circo Atayde visitó municipios de interior del Estado, donde sí les permitieron operar con aforos reducidos y un espectáculo limitado. Sin embargo, los de casa aún esperan volver a las pistas, esas que aman y cuyos espectáculos temen que se extigan.

"Apoyen al circo para que no muera. Es el único espectáculo 100% familiar totalmente en vivo. El circo convoca a la convivencia. Imaginen los brillos, el vestuario, el olor a palomitas, la música... Todos tenemos el recuerdo de algo bonito en el circo", dice emocionado "Pope Pope", quien espera levantar cortinas en diciembre próximo.

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Escrito por Jessica Ruiz Rubio

Jessica E. Ruiz Rubio es licenciada en Periodismo y maestra en Gestión de la Mercadotecnia. Comenzó su carrera periodística en 2004, año en que ingresó a Grupo Megamedia. Se especializa en análisis de tendencias digitales, temas locales y gestión de redes sociales.

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