in ,

Comida con el agua del baño al difunto, una costumbre maya que persiste

Imagen de la fototeca Pedro Guerra

MÉRIDA.- El “Bó-Kebán”, un antiguo ritual maya en el que se lavaba a los difuntos y con esa agua se hacen los alimentos que son servidos a las personas que acuden a un funeral, persiste todavía en algunas comunidades, comentó el especialista en patrimonio funerario, Limbergh Herrera Balam.

Entrevistado por Notimex, indicó que se cree, que al comerse esos alimentos, se purifican los pecados de los difuntos. Debido a esto se le conoce como “lavado del muerto” o “purificación de los pecados”.


“Aunque hay quienes niegan que esa práctica (el Bó-Kebán) haya existido, también se han recopilado testimonios de personas que dicen haber participado en ese ritual y de relatos recientes relacionados con esa tradición en las comunidades mayas”, explicó.


Detalló que para las comunidades mayas la muerte ha sido y sigue siendo un asunto de gran solemnidad y respeto, un momento igual de especial o trascendente que el nacimiento.

Leer: “Conocí y disfruté lo más negro del relleno negro”, la crónica de Jorge Álvarez Rendón sobre el “Bo-Kebán”


“No es extraño que aún se mantengan este tipo de rituales que pueden parecer macabros para algunas personas. Además en otras partes de México hay tradiciones que puede resultar extrañas como la ‘limpieza de huesos’ que realizan los pobladores de la comunidad maya de Pomuch, en Campeche, y cuyas imágenes ya son conocidas fuera del país”, añadió el arqueólogo.


De hecho, hasta principios del siglo pasado, en la sociedad yucateca persistía la práctica de tomarse una fotografía con los parientes que murieron antes de sepultarlos y las escenas de mamás posando con sus bebés recién fallecidos, eran de las más populares.


En ese contexto, apenas la semana pasada, la Universidad Autónoma de Yucatán montó una exposición “Retratos Eternos”, que cuenta con imágenes que datan de hace más de 100 años en las que se revelan rituales mortuorios de la sociedad yucateca.

Te puede interesar: El altar de Hanal Pixán: lo que debe llevar y su significado


El material forma parte del acervo de la Fototeca Pedro Guerra de la Universidad y ofrece al público escenas post mortem, una práctica que en Yucatán se usó desde la época del romanticismo hasta mediados de 1950, como parte esencial para recordar a los seres queridos y brindar consuelo a las familias.


Entre éstas, están las imágenes de los “Angelitos”, que son retratos de niños que acababan de fallecer y usualmente eran fotografiados con su madre, y posteriormente con los demás miembros de la familia.

Imagen de la Fototeca Pedro Guerra


Herrera Balam, quien es doctor en Estudios Mesoamericanos (Facultad de Filosofía y Letras e Instituto de Investigaciones Filológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México), indicó que otra tradición muy arraigada en los pueblos es sepultar a sus muertos.


A diferencia de las zonas urbanizadas, en donde se empieza a popularizar la cremación o incineración de los cadáveres, en las comunidades persiste la sepultura en los cementerios.


“La incineración se ha convertido en un gran negocio para iglesias y funerarias pero, hay resistencia de las comunidades mayas a incinerar a sus muertos, no sólo por el tema económico, sino por el profundo respeto que hay hacia la muerte”, añadió.

Conocí y “disfruté” lo más negro del relleno negro

Ocho años de cárcel para sacerdote en Chihuahua: abusó de un menor