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Conflicto afecta al turismo

Aunque en febrero de 2020 el gobierno del Estado firmó contratos con dos empresas para que se pongan en marcha los sistemas de luz y sonido de Uxmal y Dzibilchaltún (en la foto)

Aún sin operar atractivos en 2 vestigios mayas

El gobierno del Estado firmó sendos contratos con dos empresas en febrero pasado para poner en marcha los sistemas de luz y sonido de Uxmal y Dzibilchaltún, pero hasta hoy éstos todavía no funcionan.

Versiones extraoficiales señalan como principal causa de eso el “tortuguismo” de la delegación local del INAH para emitir su aprobación, tanto de los libretos como de la instalación de los equipos.

Esta posición del INAH sería en respuesta a la decisión del Patronato de las Unidades de Servicios Culturales y Turísticos de Yucatán (Cultur) de no respetar los acuerdos establecidos en el pasado para entregar al instituto una parte del dinero que cobran los paradores turísticos de ese organismo por entrar en las zonas arqueológicas.

Según empresarios del ramo turístico, esta situación, particularmente en el caso del sistema de luz y sonido de Uxmal, es muy grave porque la puesta en marcha de ese sistema podría aumentar ahora mismo la afluencia de turistas a la entidad, sobre todo en estos momentos en los que ese sector “está por los suelos”.

Los empresarios, que piden no ser identificados, señalan que las diferencias entre Cultur y el INAH no solo atrasan la inauguración de los sistemas de luz y sonido de Uxmal y Dzibilchaltún, sino también el de Chichén Itzá que ya existe, pero está suspendido, entre otras razones, por desacuerdos entre ambas dependencias en la contratación de custodios que vigilen y supervisen el comportamiento del público en ese espectáculo.

Esta situación también ha impedido la apertura al turismo del “Chichén Viejo”, un área aledaña a la zona arqueológica ya conocida, que podría representar un nuevo y poderoso atractivo.

Contratos

De acuerdo con información oficial, el Patronato Cultur firmó un contrato de arrendamiento financiero con la empresa Integra Arrenda, S.A de C.V., Sofom ENR, por un monto total de 56 millones 392 mil 440 pesos, IVA incluido, pagaderos en 52 meses a razón de un millón 84 mil 470 pesos, a partir de febrero del año pasado.

El contrato es por el “arrendamiento de bienes para el rescate y modernización de luz y sonido de Uxmal (tipo “videomapping”), que incluye suministro, colocación, puesta en punto y todo lo necesario para su correcta ejecución”.

El inicio del plazo de entrega del equipo fue el 29 de enero de 2020 y el término el 14 de febrero de ese año.

En esta misma fecha Cultur firmó otro contrato con la empresa Lumo Financiera del Centro, S.A. de C.V., Sofom ENR, por 37 millones 678 mil 895 pesos, divididos en 52 mensualidades de 724 mil 594 pesos cada una —con IVA— también por el arrendamiento de bienes para el rescate y modernización del luz y sonido de Dzibilchaltún.

En ambos casos no se sabe si luego de esos pagos Cultur adquirirá la propiedad de esos bienes. Tampoco se sabe con certeza si el gobierno está pagando las mensualidades convenidas en los contratos, no obstante que los servicios de luz y sonido no estén funcionando.

La idea original era tener ambos sistemas de luz y sonido listos para el Tianguis Turístico, planeado para celebrarse del 23 al 25 de marzo de 2020 —pero que se pospuso para el próximo septiembre por la pandemia— y hacerlo autosuficiente con el cobro de las entradas a esos espectáculos.

El “videomapping” de Uxmal está totalmente listo. Cultur ya realizó varias sesiones de prueba y una persona que asistió a una de ellas dijo que “el espectáculo está muy bonito y será un hitazo”.

“Desde que entras”, añadió, “ves la Pirámide del Adivino iluminada, luego el juego de luces avanza progresivamente por el resto del sitio. A diferencia del “videomapping” de Chichén Itzá, donde el espectador permanece sentado, aquí los asistentes están de pie y pueden desplazarse por parte de la zona. Todo el equipo técnico y las luces son muy buenos, de última generación”.

Es un atractivo completamente nuevo de Uxmal, que atraerá a muchos visitantes y podrá aumentar el índice de ocupación hotelera en el estado, dicen los empresarios entrevistados.

Aunque ya está listo, el “videomapping” de Uxmal aún no se abre al público, pese a la gran necesidad de hacerlo para traer turistas al estado ahora que la situación está crítica, insisten.

Según algunas versiones, explican, el principal obstáculo para la puesta en marcha del espectáculo en Uxmal es el INAH.

¿Qué dice el INAH?

Funcionarios de ese instituto alegan que antes de dar su aprobación deben realizar estudios para medir el impacto de las instalaciones del nuevo equipo y de sus conexiones eléctricas, así como validar el contenido de los textos.

En el fondo, dicen las fuentes consultadas, permanece un viejo conflicto entre el INAH y Cultur.

En 1987, en el gobierno interino de Víctor Cervera Pacheco, se creó este organismo con la facultad para cobrar una cuota de acceso a las zonas arqueológicas, además de la cuota del INAH.

El propósito era crear paradores turísticos y generar recursos para permitir al INAH conservar y fomentar la investigación de los vestigios mayas.

Desde su fundación se acordó verbalmente que Cultur entregaría al instituto un porcentaje de sus ingresos de taquilla para esos fines.

Cervera Pacheco cumplió con el compromiso, pero no los demás gobernadores, de modo que ahora el INAH pone trabas a Cultur como presión para cumplir lo acordado.

Efectos

Una consecuencia de estos desacuerdos son las dificultades para reanudar el “videomapping” de Chichén Itzá, suspendido desde marzo por la pandemia.

Cultur necesita a 36 custodios del INAH para la seguridad y vigilancia de Chichén Itzá durante el espectáculo nocturno de luz y sonido, pero esa dependencia plantea cobrarle una tarifa mucho más alta que la que Cultur ofrece.

Otra consecuencia es la negativa del INAH para abrir “Chichén Viejo”, cuyos trabajos de rescate están totalmente terminados y podría ser un nuevo atractivo de la zona, capaz de aumentar el flujo de visitantes.

Se trata de un área a kilómetro y medio del Chichén tradicional, conformada por un conjunto de pirámides, no tan altas, pero sí muy atractivas por su arquitectura y diseño.— HERNÁN CASARES CÁMARA

 

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