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“Consulta directa” fallida en oficinas de Transporte

La profesora Blanca Estrada

Blanca Estrada Mora, integrante del equipo promotor del colectivo ciudadano ¡Ya Basta!, se retiró ayer de la Dirección de Transporte del gobierno del Estado con las manos vacías y con nuevos señalamientos sobre “más falacias” y “la opacidad con que se conducen las dependencias”.

La consulta directa de concesiones a que fue convocada la exdiputada —“me obligaron”, dijo ella en alusión a una respuesta de Transporte ante solicitudes de información— abortó porque la maestra Estrada consideró que no se reunían las condiciones para una revisión.

Le fijaron un plazo de dos horas y le pusieron a su disposición documentos sobre 8,000 concesiones, además de que tenía que especificar el número de registro de éstas para tener acceso, según le explicó el personal que la atendió.

“Esto es una muestra clara del incumplimiento de la ley, de la opacidad con que se conducen las dependencias”, subrayó la presidenta de la Federación Estatal de Colonos Urbanos de Yucatán (Fecuy) al salir de la Dirección de Transporte.

La representante de ¡Ya Basta! fue citada a las 14 horas para una consulta física de información que, como ya hemos publicado, solicitó mediante la plataforma de transparencia como parte del seguimiento a acciones de gobierno.

Llegó minutos antes de la hora fijada. La atendió primero la responsable de la Unidad de Transparencia de la oficina, quien la condujo a un espacio anexo a la dirección donde funciona el archivo. Allí le expuso, entre otras cosas, que no se podían tomar fotografías ni grabar en audio y vídeo y le presentó a quienes la auxiliarían en la revisión: Vanessa Alejandra Concha Puga, Jesús Francisco Salas Magaña y Woody Osorio Villanueva, coordinadores adscritos a la Dirección de Procesos.

Los empleados admitieron, ante señalamientos de la visitante, que no cuentan con documentos digitalizados a pesar de que debían tenerlos desde 2015.

“¿Estamos fuera de la ley? Sí, porque si no, no estaríamos aquí”, reconoció la licenciada Concha Puga, quien también señaló que en esta administración se comenzó a poner orden en los expedientes.

Después de conocer las indicaciones, entre ellas que necesitaba los números de las concesiones, la profesora Estrada Mora dijo que entonces no se podría avanzar, porque en las respuestas que previamente le proporcionó Transporte sobre la lista de concesionarios no se incluyeron esos datos.

Amables en todo momento, los coordinadores se ofrecieron a apoyar en la búsqueda e, incluso, proporcionaron la carpeta de una concesión que mencionó al azar la presidenta de Fecuy. Aceptaron que era literalmente imposible concretar una consulta de ese tipo cuando hay 8,000 concesiones.

“No tengo nada contra ustedes... Son el jamón del sándwich, los entiendo”, apuntó la profesora Estrada. “Me da gusto su amabilidad. ¡Palomita para el Imdut!”

A fin de cuentas se levantó un acta en la que se daba por terminada la diligencia. A solicitud suya, que fue consultada a la dirección de la dependencia, Blanca Estrada escribió que no había condiciones para la consulta.

“Es una muestra más de las chicanas, las simulaciones y la opacidad”, recalcó una vez afuera del edificio.— ÁNGEL NOH ESTRADA

Opacidad / Observaciones

Más declaraciones de Blanca Estrada a su salida ayer de la Dirección de Transporte.

Lo esperado

“No fue nada diferente a lo esperado (el resultado de la visita). Después de que nos dijeron que no hay personal para la revisión, nos fijaron dos horas para hacerlo por nuestra cuenta y aquí nos salen con que se necesitan los números de las concesiones”.

“Toda esta información ya debería estar digitalizada y disponible desde 2015, pero no es así”.

Falacias y recovecos

“Esto demuestra que la cacareada rendición de cuentas y la transparencia son solo falacias. Se utilizan recovecos y otras prácticas que desincentivan al ciudadano. Se coarta el derecho a saber, que —miren cómo son las cosas— se celebra el 28 de este mes”.

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