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Crónica del primer día de vacunación en Mérida: ''No le quité la vista''

Parte de la gente que acudió a la Escuela Superior de Artes de Yucatán (ESAY) para recibir la primera dosis de la vacuna contra el coronavirus

Prisas y bromas, algo común en la vacunación

MÉRIDA, Yucatán.- “¿Verdad que no dejan de vacunar hasta las cuatro?”, preguntó poco después de las cuatro de la tarde una presurosa dama con angustia, pero a la vez con un aire de esperanza de que el reportero le confirmara lo que en el fondo ella sabía: “no, la jornada de vacunación finaliza a las siete de la noche”.

Con emoción, aquella dama revira al caballero que prácticamente trotaba unos pasos detrás de ella: “¿Ya ves?, ¡te dije que era hasta las siete!”, y casi sin aminorar la marcha ambos continuaron hasta la mesa de recepción del módulo de vacunación anti-Covid en las instalaciones de la Escuela Superior de Artes de Yucatán (ESAY), en la exestación ferroviaria de Mérida.

Vacunación de adultos mayores

En ese sitio, al igual que en otros 16 puntos (se abrió un módulo adicional en el cuartel militar de la 42 sur), la mañana de ayer comenzó el proceso de vacunación de casi 130,000 adultos mayores de 60 años de la capital yucateca.

Los andenes de la centenaria estación de ferrocarriles se convirtieron en la sala de espera en la que cientos de adultos mayores durante la jornada, la mayoría nacidos en enero y vecinos de la zona, recibieron la primera dosis de la vacuna de AstraZeneca.

Desde las ocho de la mañana hasta las siete de la noche fueron llegando, casi todos acompañados, algunos en silla de ruedas, en auto, taxi, triciclo, autobús o a pie, credencial en mano sus datos eran verificados.

El flujo fue constante, la espera breve, entre 40 minutos y una hora, sin aglomeraciones, sin arrebatos, en orden, con suma atención y absoluto respeto, así transcurrió la primera jornada en este sitio.

Información, reservada

¿La información?, reservada. El encargado del módulo es claro: no está autorizado para dar información ni puede permitir el acceso a fotógrafos, tampoco se nos informa cuanta gente ha asistido durante el día ni nos permiten echar una rápida mirada a los andenes.

Para entender lo que pasa al interior hay que conversar con quienes van saliendo, así como con vecinos y comerciantes que han atestiguado durante el día, el ir y venir de personas bajo la constante mirada de elementos de la Guardia Nacional.

¿El número de vacunados?, es variable, algunos adultos mayores calculan unos 500, vecinos y comerciantes hablan de unos 700, las autoridades son las únicas que tienen las cifras oficiales o difunden material gráfico para los medios de comunicación. No está permitido tomar imágenes al interior con teléfonos celulares.

Proceso ágil y ordenado

Lo que se observó en esta sede es que el proceso es ágil, fluido, cómodo y ordenado. De hecho se observó que en la mesa de registro se verifica la identidad de la persona a vacunar mediante la credencial de elector, se verifica que lleven puesto el cubrebocas, toman su temperatura, aplican gel antibacterial, un acompañante por adulto mayor.

Se atendió igual a personas que no eran de la zona; por ejemplo, el caso de un señor al que le correspondía en el polifuncional, pero sus familiares lo trajeron a la exestación porque estaban cerca y el aforo era mucho menor. No hubo inconveniente para vacunarle.

Testimonios

“Me la puse porque no me quiero morir”, dijo Melchor Herrera Villanueva, de 76 años de edad. “Estuve como 45 minutos, me tomaron mis datos, me llevaron a las sillas de espera, me pasaron a un espacio con aire acondicionado, me vacunaron, esperé 30 minutos y ya voy para mi casa; nos tomó como tres cuartos de hora todo”.

Jesús Sabido Euán, de 83 años, toma un sorbo de la botella de agua que le regalaron al interior de la ex estación, pues a esa hora de la tarde había mucho calor; en su hombro izquierdo un algodón se niega a desprenderse, signo inequívoco de que había recibido la vacuna.

“Estuvo muy bien, todo rápido, tranquilo, no duele y me la puse porque es una forma de protegernos entre todos”, comentó.

Un detalle singular fue el hecho de que, por la vacunación en el lugar, personal de la SSP abanderó con conos algunos metros de aceras sobre la calle 48 en los alrededores del acceso para los adultos mayores. La idea es que los vehículos que traen a las personas puedan realizar maniobras de ascenso y descenso, pero no estacionarse.

El encargado de la frutería “Los Primos” comentó al Diario que por un lado la jornada ha sido contrastante, sus clientes regulares que llegan en auto no han podido ir porque no pueden estacionarse; sin embargo, en compensación, muchas de las familias que llevan a sus abuelitos a vacunar aprovechan el tiempo de espera para comprar fruta fresca.

El proceso de vacunación continua este jueves 8 con los adultos mayores nacidos en el mes de febrero y el viernes 9 a los nacidos en marzo.

Jornada/ Adultos mayores

Algunas opiniones sobre la jornada de vacunación en la antigua estación de trenes.

Sin aire

“Me aseguré de que no me inyectaran aire, no le quité la vista a la vacuna y no me dolió; ¿molestias posteriores?, ninguna, solo que el brazo se queda un poco adolorido, pero dicen que es normal y pasajero”, dijeron.

La convencen

“Yo no vine, me obligaron”, dijo Fanny Sánchez, de 72 años desatando las risas de sus familiares que le acompañaban, los cuales explicaron que “doña Fanny” no quería vacunarse, pero entre todos hicieron el esfuerzo de convencerla porque la quieren mucho y tiene la oportunidad de protegerse contra esta enfermedad. Calculan que todo el proceso tomó como media hora o 45 minutos.

Escrito por Emanuel Rincón Becerra

Emanuel Rincón Becerra, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM). Es licenciado en Ciencias de la Comunicación con 30 años de trayectoria en periodismo; ingresó a Grupo Megamedia en 1994. Se especializa en arte, cultura, turismo, arqueología, vida empresarial, historia y  fotografía.

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