in

Cuestionan falta de combate al maltrato animal

Reciente protesta meridana contra el maltrato animal. Una activista señala la falta de sanción a quienes cometen delitos de esa índole

Daño “impune”

“El maltrato a los animales es un problema social que crece cada día más conforme la población lo hace, pero las autoridades no le han prestado la debida atención y a pesar de contar con herramientas jurídicas para sancionar y castigar este tipo de acciones, no sucede absolutamente nada”, aseguró Silvia Cortés Castillo, presidenta de Evolución Animal, A. C.

Entrevistada respecto a los cada vez más frecuentes casos de maltrato que se registran tanto en Mérida como el interior del estado, la activista dijo que en Yucatán la crueldad hacia los animales siempre ha existido, pero no había tantos medios de comunicación o no existían las redes sociales.

Ahora, indicó, es mucho más fácil para cualquier persona, desde lejos, sacar su celular y grabar o tomar fotos de cualquier cosa, o tomar audio, para publicarlo en las redes sociales.

Asimismo, detalló que a la par del crecimiento de la población están creciendo problemas sociales como la sobrepoblación de animales domésticos, y el maltrato a los animales es un problema social más al cual no se le ha dado importancia.

“En este sentido, me refiero a que las autoridades ya tienen competencias legales, las leyes, los reglamentos, el código penal ya tiene un capítulo de maltrato de animales domésticos, con los cuales deberían sancionar este tipo de acciones y no está sucediendo absolutamente nada”, dijo.

La entrevistada precisó que la gente ha sido renuente a interponer denuncias porque sabe que se topará, para empezar, con desinformación por parte de las autoridades, ellas mismas se encargan a veces de decirles que a ellos no les compete la atención de los casos de maltrato animal cuando sí les compete y la gente se desilusiona.

“Sienten frustración de haber llegado a denunciar y que les digan que no les compete, y por estar también ellos desinformados de las competencias reales que tiene la autoridad, se dan la vuelta y se van, desilusionados y pensando que no se puede hacer nada”, dijo.

Según señaló, es común encontrarse con autoridades renuentes a hacer su trabajo en el tema de los animales y autoridades que, aunque sí reciban las denuncias y los reportes por los casos de maltrato animal, no hacen nada, quedando los casos en la impunidad y entonces lejos de ayudar, perjudican.

Esto, dijo, porque da como resultado que las personas que han sido denunciadas saben que no les sucederá nada y que con total impunidad, desfachatez y desvergüenza pueden continuar maltratando al mismo animal por el que fueron denunciados y no solo eso, si se les muere no les sucede nada, con la mano en la cintura meten a otro a vivir en las mismas condiciones.

Ante esto, las autoridades siguen “brillando por su ausencia” en la aplicación de sanciones que les son indicadas en la Ley estatal de Protección a la Fauna, el reglamento municipal en este tema, y en el capítulo de maltrato animal en el Código Penal, “eso es lo que está sucediendo ahorita”.

La activista dijo que como sociedad también se ha fallado y esto empieza desde pequeños, cuando transitamos por la primaria, secundaria y se nos enseña que pertenecemos al mismo reino que las demás especies animales, pero en todo lo relativo a la cotidianidad en la que vivimos, siempre utilizamos el término “animal” en forma peyorativa.

Con esto nos referirnos a una persona con menos atribuciones intelectuales, con menos conocimiento, menos educación: los llamamos animales, burros, zorras, perras, bueyes, etcétera, entonces vamos denigrando todo lo que conlleva el concepto de animales.

Biológica y neurológicamente somos muy similares a las demás especies, explicó. Sentimos dolor, estrés, miedo, calor, frío, sentimos, eso es básico para tener empatía y consideración hacia las demás especies animales.

Silvia Cortés dijo que se continuó al domesticar especies animales, las volvimos dependientes del ser humano y ahora no nos hacemos cargo de la dependencia que nosotros creamos en ellos”.

Luego explicó que esa dependencia se refleja en los perros y gatos, que son las más utilizadas como animales de compañía, se han sobrepoblado las calles y ahora se ha vuelto un problema al que llamamos plaga, una plaga que en Yucatán desde hace años pudo controlarse.

El problema se solucionaría “si se aplicaran los programas de esterilización a bajo costo y gratuitos, juntos, autoridades en coadyuvancia con las asociaciones civiles, que siempre hemos estado impulsando este tipo de acciones y que al principio no fuimos escuchadas”.— Luis Iván Alpuche Escalante

“Ahora otra vez se están retirando los apoyos y, por lo tanto, estamos retrocediendo en lo ya ganado de la cultura de esterilización en la población”, aseguró.

La activista destacó que la importancia de las autoridades solo se ve en tiempos electorales, cuando buscan a las asociaciones, a los grupos rescatistas, personajes conocidos; es cuando les interesa tomarse fotos, enterarse del tema, pero pasada la época electoral desaparecen.

Abandono canino

De acuerdo con la activista Silvia López, dentro de los casos de maltrato frecuentes el más repetido es el de los perros encerrados en predios cuyas familias se van definitivamente porque cambiaron de domicilio, o que los encierran por semanas y eventualmente la familia llega a darles un poco de comida y agua sin hacerles siquiera higiene o le hacen poco, y se vuelven a ir.

Cupo lleno

“Puedo decir que el 98 por ciento de los animales que rescatamos o decomisamos a través de la Fiscalía llega lastimado, enfermo, y no solo me refiero a lo físico, sino también a la parte emocional”, aseguró. En el albergue de Silvia hay 400 animales: 300 perros y 100 gatos. “Ya no caben más, estoy al límite”.

La acidez alertaría de algo más

Manzanilla, contra políticos rupestres