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Pesadilla familiar

El fentanilo es un agonista narcótico sintético opioide utilizado en medicina por sus acciones de analgesia y anestesia.

De ser un alumno modelo, hoy tiene una seria adicción

“No tengo palabras para describir el sentimiento de horror, angustia, dolor e impotencia que experimenté un domingo hace seis meses cuando mi hijo menor de ocho años de edad encontró a su hermano tirado en la cama sin respirar”.

Así empieza su relato una lectora, cuyo hijo cayó en lo que ella describe como una “auténtica y real pesadilla”.

“Con gritos de desesperación nos llamó al cuarto, gracias a Dios la ambulancia llegó a tiempo y le salvaron la vida”, dice la mamá cuya vida se ha convertido también en una “pesadilla” al no buscar cómo ayudar a su hijo de 16 años de edad.

Éste consume, según los médicos, “hasta tres drogas diferentes”.

Tras una larga, agonizante espera en el hospital, el doctor les informó a los papás que Vicente estaba fuera de peligro, pero su examen de sangre contenía una preocupante concentración de un opioide llamado fentanilo.

De haber llegado un minuto más tarde, les dijo, el adolescente habría muerto de una sobredosis.

¿Qué es el fentanilo?

El fentanilo es un agonista narcótico sintético opioide utilizado en medicina por sus acciones de analgesia y anestesia. Tiene una potencia superior a la morfina, por lo que se emplea a dosis más bajas que ésta, siendo el efecto final a dosis equivalentes al de la morfina.

—Mi esposo y yo escuchamos al doctor con incredulidad, pues ‘Chente’ era un muchacho excepcional, deportista, estudioso, y nunca había usado drogas, seguro habría una explicación.

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Adicción en aumento

Ya en su casa, el adolescente “juró y perjuró” que no utilizaba drogas, les dijo a sus padres que uno de sus amigos le había dado una pastilla para el dolor tras lastimarse un tobillo jugando fútbol.

—Le creímos, pero desde ese día ‘Chente’ no ha sido el mismo y las cosas han ido de mal en peor, de ser excelente estudiante, ahora está a punto de ser suspendido de la escuela, está siempre cansado, irritable, mintiéndonos, tomando dinero sin permiso y desapareciendo de la casa con frecuencia.

Ana, la mamá, comentó que estos últimos meses han sido una “real y auténtica pesadilla”, un problema tras otro, y hace poco, cuando su hijo tomó sin permiso el auto, encontraron varias pastillas en su cuarto y decidieron hacerle otro examen de drogas.

Los resultados demostraron que el joven no solo estaba usando mariguana, sino también fentanilo y, según el doctor, ya era adicto a los opioides y necesita de urgencia ayuda profesional, pues su vida peligraba.

¿Cómo puede ser que nuestro hijo tan brillante, talentoso y con un gran futuro por delante, sea adicto a las drogas a los 16 años? ¿Cómo es posible que esto nos esté pasando?, son las preguntas que a diario intenta responderse su madre.

Como muchos padres, Ana creía que las drogas no eran parte de su mundo y menos de su familia, pues éstas solo afectaban a las familias que descuidan a sus hijos.

Hoy se ha dado cuenta que esto no es así y que, como ella asegura, “las drogas son un problema de todos y se encuentran merodeando nuestras colonias, pobres y ricas, destruyendo a nuestras familias y a nuestro país”.

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Investigando, Ana se enteró que el fentanilo es más poderoso que la morfina y es una droga que está inundando calles y colegios de todo el país y con ello dijo, el futuro de la niñez mexicana, pues “muchos de nuestros hijos experimentan a nuestras espaldas”.

“Los peligros están en nuestras calles atacando a todos, ricos y pobres y pareciera que el gobierno no está poniendo atención de lo que está pasando en el país”, dijo.

La mujer comentó que los medios de comunicación se limitan a decir que las drogas no son nuestro problema, pues no hay demanda en México, pero esto no es así, “nuestros hijos las encuentran en las calles”.

El fentanilo, indicó, se está produciendo en México y ello puede hacer a los cárteles aún más fuertes de lo que son, pues el costo de su producción es más bajo que el de la heroína, y es una droga mortal.— Luis Iván Alpuche Escalante

El fentanilo se emplea por vía transdérmica en forma de parches, por vía sublingual, en forma de spray nasal, comprimidos para chupar, vía intravenosa y vía epidural.

—¿Qué será de ellos y de México si esta generación de jóvenes, que son el futuro del país, están siendo envenenados día tras día con drogas que se producen aquí mismo?

—Al final me he armado de valor y he decidido compartir la terrible pesadilla que está destruyendo a mi hijo, a mi familia, y posiblemente a muchas otras familias en México.

—¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos y protegerlos si no estamos informados de las realidades y peligros que los acosan? Vengo de una buena familia, mis hijos han ido a escuelas privadas y he estado atenta de sus amistades y aun así, ahora mismo la vida de mi hijo mayor peligra cada día.

Ana se ha dedicado a buscar información en internet y cuestiona que se escriba tan poco sobre el uso de drogas en México.

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—¿Estamos tapando el sol con un dedo? ¿Por qué México no está indignado ante las importaciones de fentanilo desde China?, ¿qué ha hecho para abordar este problema y responsabilizar al país asiático por sus importaciones de esta droga?

—Estoy indignada y aterrorizada de que esta píldora haya caído en manos de mi hijo, se salvó, pero su vida peligra y ha cambiado mucho. Me pregunto: si yo hubiese sabido más sobre las drogas en México, si los medios y los gobernantes pusieran más atenciones a este problema, si yo estuviese más informada, quizás no estaría peleando por la vida de mi hijo.

—Quisiera que mi agonizante experiencia y lo que he aprendido sobre las drogas y su producción y distribución en nuestro país le ayuden a otros padres a estar más alerta, a ver a sus hijos y sus cambios como señales.

La mujer comentó lo difícil que le cuesta describir la agonía e impotencia que siente al recordar que su hijo jugaba fútbol, era muy estudioso, educado, un hijo perfecto.

—Uno siempre se culpa, pero no podemos cuidarlos las 24 horas del día, hay tantos cambios en la personalidad de nuestros hijos que pueden indicar que estén usando drogas, pero todo esto no se encuentra fácilmente.

Asimismo, comentó que en el medio en que ella se mueve es difícil hablar de esto y cree que en México aún no se entiende que la adicción es una enfermedad.

—Por proteger a mi hijo no he usado su nombre, al principio y hasta ahora me he sentido sola, desesperada, los doctores me han ayudado, pero no se puede hablar de esto de manera abierta, por ello no dejo de preguntarme: ¿qué hace nuestro gobierno y nuestros medios para educar a nuestro país sobre este gran problema?

—El problema que se nos avecina es grande, pues de la cantidad de drogas que se mueven en México no todas salen, una parte se queda aquí y destruirá a una generación de jóvenes en el país.

—Leí que en Azcapotzalco descubrieron un laboratorio de fentanilo, cómo es posible que esa noticia no fuera más propagada. Esa droga es mucho más potente que la heroína, la cocaína, con tan solo un poco te puedes morir de inmediato. Creó que le llaman la “píldora de la muerte” y los narcos las mezclan con otras drogas, pues es barato producirlas.

—He estado documentando mi historia, la historia de mi hijo y mi familia en mi blog https://desesperadapormihijo.com/, motivada por la necesidad de hablar con otros padres que como yo estén peleando por la vida de sus hijos.

—Esto está pasando hoy en nuestro México, a nuestros hijos, a nuestra juventud. Lo único que me sostiene es mi fe en Dios.

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Ayuda familiar

Su vida la define como caótica, pues está lidiando con muchos problemas y temores, y está dedicada a buscar ayuda para su hijo, de 16 años. “Siento que me he convertido en una especie de policía, vigilando sus pasos y tratando de prevenir su muerte”.

Mensaje

“Deseo que mi testimonio sirva para informar a otros padres que, como yo, piensen que las drogas son un problema de los pobres o los malandrines, pero (los narcóticos) no distinguen niveles sociales y nuestros hijos no están exentos de caer en sus garras”.

Ana puso a disposición su blog https://desesperadapormihijo.com/

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