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Desafíos para el IMSS

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Planes del nuevo delegado estatal de ese instituto

El doctor Pedro Armando Marín Campos, nuevo delegado del Instituto Mexicano del Seguro Social en Yucatán, ofrece que hará hasta lo imposible para que mejoren los servicios de esta institución de salud porque es la casa donde trabajó casi 30 años, sabe que hay recursos humanos de calidad y buena infraestructura.

Siente tristeza cuando los derechohabientes se quejan del IMSS y más cuando aquellos tienen razón y la institución no puede objetar la acusación. Por ello trabajará con mayor énfasis en mejorar la atención en el servicio de primer contacto que son las unidades de medicina familiar, en la atención del paciente y que el médico mejore su trato humano hacía los enfermos.

En entrevista en las oficinas del Diario, el doctor Marín Campos dice que quiere ser el mejor delegado que haya tenido el IMSS porque le guarda especial cariño, ya que es un egresado de esa institución, la conoce a fondo porque trabajó casi tres décadas.

“Mi intención es que cada día se hable mejor del IMSS. Siempre es un orgullo escuchar que la gente exprese su confianza, que diga plenamente que los diagnósticos son certeros, que el personal tiene experiencia y que se sientan orgullosos de trabajar en la institución”, señaló. “Estoy muy emocionado con este cargo. Me formé en el IMSS, ejercí en el IMSS y me jubilé en el IMSS. Es un gran privilegio regresar a mi casa y formar un equipo para que el sistema camine muy bien”.

Sus principales retos, explicó, son mejorar y fortalecer la atención del derechohabiente, mejorar la percepción de que hay mejoría en la atención, agilizar los estudios, tratamientos y diagnósticos. Si logra estos objetivos habrá logrado mucho porque el IMSS se creó para atender la salud de todas las personas. Por ello le parece bien la decisión del presidente Andrés Manuel López Obrador de que todos los funcionarios públicos de alto nivel reciban atención en esta institución de salud para que den el ejemplo. Era incongruente que aquellos reciban atención médica privada.

También habló sobre los programas prioritarios y pendientes como la aplicación del programa IMSS Bienestar para toda la vida, que sustituye al IMSS Oportunidades. El próximo año cumplirá 40 años este esquema y está en definición su ampliación cuando el gobierno federal transfiera el programa Seguro Popular, el cual desaparecerá cuando se concrete esa fusión.

“El régimen ordinario se mantiene igual”, dijo. “Existe un presupuesto para este esquema, se mantienen las mismas unidades médicas y paralelamente están las del IMSS Bienestar. No se mezcla ambos regímenes. El IMSS Bienestar es para personas menos favorecidas, es gente que no tiene trabajo y serán arropadas y dotadas de atención médica y medicamentos. Se va a ampliar próximamente porque está en inscripción los del Seguro Popular que se sostiene con un recurso federal el cual aterrizará en el estado”.

El IMSS recibe un presupuesto anual de aproximadamente $7,200 millones y aunque haya recortes, el delegado asegura que no mermará la calidad de la atención, el surtimiento de medicamentos está garantizado casi al cien por ciento y tampoco faltará material de curación. Lo que se afectará con los recortes son los gastos superfluos y los servicios de telefonía que no son muy necesarios. (Continuará).— Joaquín Chan Caamal

Necesita dinero para sostener el instituto y desarrollan una estrategia para que el patrón pague lo que debe de pagar de cuotas obreros patronales y salarios al trabajador porque han detectado que, por ejemplo, el patrón inscribe a su trabajador con un salario de $100, pero en realidad le paga cuatro veces más. Si bien es cierto que los empresarios ahorran algo de dinero, al final perjudican a su propio empleado porque al momento de la jubilación es baja la pensión y también daña la economía del IMSS porque merma los ingresos y no pueden suplir las necesidades por insuficiencia de recursos.

Recursos

El nuevo delegado señaló que se necesita dinero para sostener el instituto y desarrollan una estrategia para que el patrón pague lo que debe de pagar de cuotas obreros patronales y salarios al trabajador porque han detectado que, por ejemplo, el patrón inscribe a su trabajador con un salario de $100, pero en realidad le paga cuatro veces más. Si bien es cierto que los empresarios ahorran algo de dinero, al final perjudican a su propio empleado porque al momento de la jubilación es baja la pensión.

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