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Descubre las bases para ser un verdadero líder

Descubre las bases para ser un verdadero líder
Descubre las bases para ser un verdadero líder

Abundan los libros motivacionales con recetas para cocinar líderes al vapor, con ingredientes que, salvo uno o dos, siempre son los mismos: proactividad, empatía, criterio, autoridad, inteligencia, carisma…

“Se revuelve todo en cantidades iguales y ya está, listo para servirse”.

Javier Prieto de la Fuente plantea en cambio que la verdadera estatura de un líder no se mide en su capacidad para inflamar de entusiasmo a la gente, sino para mirar hacia adentro de sí mismo y navegar con calma pese a las turbulencias de la vida.

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Los líderes no solamente son los que han ganado premios Nobel o han estudiado en las universidades más caras y más prestigiosas del mundo, afirma.

Prieto de la Fuente ha sido durante casi cuatro décadas de carrera profesional catedrático, empresario y asesor empresarial y social.

Líderes indiscutibles que de alguna forma han influido o cambiado al mundo se encuentran en todos los ámbitos: desde Rigoberta Menchú, Nelson Mandela y Deepak Choopra, hasta Nick Vujicic, Diego Torres o Chespirito.

Formación de los líderes del mañana

Prieto de la Fuente, ingeniero Industrial y Mecánico Administrador egresado del Tecnológico de Monterrey, y con una maestría en Administración en Carnegie Mellon University, emplea sus conocimientos para formar a los líderes del mañana.

Es un reconocido conferenciante internacional y ha participado en foros nacionales e internacionales en los temas que lo apasionan y a cuyo estudio ha dedicado gran parte de su vida: liderazgo, globalización y motivación.

El liderazgo se basa en la persona

El liderazgo se basa en la persona, no en el puesto o la actividad que desempeña, sostiene.

Un líder es quien entiende que primero debe liderarse a sí mismo, si no es capaz de esto, tampoco podrá tener capacidad de influir y generar cambios en la sociedad.

Es más, subraya, más que señalar las diferencias entre los líderes auténticos de quienes sólo lo son en apariencia, hay que buscar las bases del liderazgo en las actitudes comunes de la vida: en la relación con la pareja o los amigos, en la educación de los hijos y los valores que se les transmiten.

El éxito tienen que ver más con las habilidades para relacionarse o controlar y manejar los sentimientos —propios y ajenos— que con los conocimientos racionales.

Ser líder es una decisión

Ser líder es una decisión, asegura, porque todos tenemos un huracán por dentro.

Sin importar la naturaleza del problema —personal, profesional, familiar, social, religioso— siempre tenemos alguna cosita que nos está incomodando y que se mezcla con emociones como la tristeza, el miedo, el dolor o los prejuicios…

Pero también somos capaces de ilusionarnos, de soñar, de creer en nosotros y de compartir con las personas que nos rodean.

Tenemos cosas buenas y cosas malas y todo depende de lo que cada uno decida sacar a la superficie, subraya, eso determina no sólo nuestra forma de entender la vida, también nuestro potencial.

“Para liderar a otros, primero tienes que aprender a liderarte a ti mismo”, sentencia.

Los tres pilares del liderazgo

Todo comienza por conocer y comprender tu realidad interna: “Ver no lo que tienes frente a ti, sino lo que tienes en tu interior”.

Las personas que se conocen a sí mismas son capaces de desarrollar tres pilares sobre los que se asienta el liderazgo: el emprendimiento —que no es más que el deseo de cambiar las cosas—, la competencia y un amplio sentido humano.

A partir de esta comprensión empiezan a interactuar desde la empatía y no desde la soberbia, y pueden llegar a liderar eficientemente, es decir, con actitud de servicio y no de aprovechamiento.

¿En qué momento surge el problema?

El problema surge cuando se tiene miedo de mirar hacia dentro o cuando no hay ninguna turbulencia interior, porque esto significa que la persona se ha instalado en su zona de confort y desde ese sillón tampoco se puede transformar nada.

Para ser un modelo de transformación, el líder tiene que conocer las exigencias de la realidad y ajustar sus actitudes a ellas.

No se trata, dice, de asumir que la realidad es inconmovible, se trata de aceptar que no puede cambiar al simple compás de los deseos.

En la vida hay tropiezos, leyes inmutables que no se pueden cambiar, voluntades, intereses que considerar, principios inquebrantables.

Cinco principios en común

Y cita a Choopra: “Acepta tu alrededor y hazte responsable”, porque —recurre ahora a David Caruso— “como te sientes tiene mucho que ver como ves al mundo”.

Según Prieto de la Fuente, las personalidades que han destacado por sus aportaciones a la sociedad tienen en común cinco principios:

La visión, que puede llamarse también pasión; metas de vida muy claras hacia las que se dirigen con paso firme; una actitud positiva, que es fundamental en los líderes exitosos; persistencia, fallan pero se levantan porque saben que la vida es eso, errores y aciertos, y la acción, no se quedan con el “rollo” sino que meten las manos y hacen.

“Esta es la radiografía de cualquier persona exitosa”.

En resumen, “un auténtico líder es un exitoso hombre de bien”, concluye Prieto, quien actualmente, al frente de la Vicerrectoría Asociada de Egresados del Sistema Tecnológico de Monterrey, contribuye en el desarrollo personal y profesional de la Comunidad Exatec a través de la creación de redes efectivas de comunicación y servicios que generan oportunidades de empleo, negocio, posgrado, socialización y apoyo a la comunidad.

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