in

Se haría otro museo maya

Uno de los restos prehispánicos que se han hallado en la localidad de Loche

Descubrimiento en Loche atrae interés del INAH

En la comisaría de Loche, Panabá, los arqueólogos hicieron el rescate de las evidencias mayas, de los esqueletos humanos y durante los estudios descubrieron que las cabezas tienen la característica deformación craneana prehispánica, los dientes hallados presentan sarro y caries dental, y los huesos tienen signos de la enfermedad de artritis, señaló el jefe de exploraciones y rescates de la zona nororiente del INAH Yucatán, doctor en arqueología Alfredo Barrera Rubio.

Aseguró que los entierros fueron tipo fosa y no tenían ofrendas que distinguiera la jerarquía de esos personajes, pero tampoco era gente campesina la que enterraron en aquella época, sino que eran personajes importantes porque los entierros estaban en las inmediaciones de la pirámide principal de Loche.

“Los restos humanos no son de altos jerarcas ni tenían gran estatus porque eran simples entierros, sin las ofrendas y objetos que distinguían a los personajes muy importantes de esa civilización”, explicó el arqueólogo.

Todas las evidencias se resguardan en el Centro INAH para sus estudios, pero el hallazgo despertó mucho interés en la población de Loche, al grado de que quieren instalar un museo y que se rescaten la pirámide y otros vestigios porque podría convertirse en un destino turístico que genere ingresos a la población. Loche no está en el plan de rescate, pero dijo que ojalá el gobierno estatal o federal le destinara recursos para el rescate de la zona arqueológica, que fue una ciudad maya importante.

Para evitar que la población de Loche destruya su patrimonio arqueológico y motivar a que lo cuide, Barrera Rubio impartió una serie de pláticas en abril pasado para explicar a la población detalles de los vestigios hallados, su importancia histórica y la vigilancia que deben de realizar para evitar el saqueo de piezas.

Dijo que por fortuna Yucatán está bien comunicado, tiene una red de custodios voluntarios y el saqueo y tráfico de piezas arqueológicas es muy bajo. El principal problema que enfrentan los más de 3,000 vestigios detectados es la destrucción por las obras que realizan porque son muy pocos los que tramitan los permisos para que los trabajos se realicen con participación de los arqueólogos del INAH.

“En la medida que los yucatecos se identifiquen más con sus raíces, será más eficaz la protección del patrimonio”, señaló. “El robo, tráfico y sustracción de piezas arqueológicas son delitos federales”.

Recordó que este año el INAH tiene programado el rescate, exploración y restauración de cinco zonas arqueológicas en Yucatán con importante inversión de $35 millones o $37 millones, pero hasta el momento sólo han puesto a disposición del INAH unos $19 millones. Trabajarán en la continuación del rescate de Kulubá, Uxmal, Chichén Itzá viejo, Dzibichaltún e Izamal.— Joaquín Chan Caamal

Importante inversión

El INAH tiene programado el rescate, exploración y restauración de cinco zonas arqueológicas en Yucatán, con importante inversión de 35 millones o 37 millones de pesos, pero hasta el momento sólo han puesto a disposición del INAH unos 19 millones de pesos.

Rescates

Se trabajará en la continuación del rescate de Kulubá, Uxmal, Chichén Itzá viejo, Dzibichaltún e Izamal.

Prevén deterioro

Denuncian a más de 20 exalcaldes yucatecos