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Desde tres frentes se combate al mosco del dengue y zika

Foto: Megamedia

“Estamos en alerta”

“Las lluvias han propiciado el brote de moscos, pero ya lo estamos atacando”, señala Jorge Gamboa Wong, director de Bienestar Social del Ayuntamiento de Mérida.

“Según el comentario de los que trabajan en esta campaña de la Secretaría de Salud contra el mosco, la plaga de este momento está dentro de los estándares de cada año. Estamos reforzando las medidas de prevención y aplicando la estrategia de control conjuntamente con la SSY”, apunta el funcionario.

Gamboa Wong reitera que la época de mayor intensidad del brote de mosquitos es de julio a septiembre y en este período se incrementa el repunte de los reportes por molestias de los moscos y de las estadísticas de las enfermedades, cuyos datos concentra la Secretaría de Salud. Hasta este momento no son muchos los cercos sanitarios ni son de gran amplitud por cuestiones de enfermedad que transmite el mosco.

“Estamos en alerta permanente en todos los reportes que recibimos, los que nos manda la Secretaría de Salud y por medio de nuestros módulos de salud”, informa. “Tenemos una estrategia que consiste en tres acciones concretas para combatir a los mosquitos. La campaña de descacharrización que se hizo hace unas semanas y que busca evitar la proliferación de las larvas; la abatización que busca eliminar las larvas en los recipientes que acumulan agua y que es criadero de moscos, y la fumigación, que es la eliminación del mosco adulto. Ninguna de esas tres acciones da resultado por sí sola, por ello combatimos la plaga por tres frentes”.

También explica que la descacharrización intensiva tiene la intención de sacar de los hogares los cacharros que sirven de reproducción y guarida a los moscos, pero lamentablemente las familias sacan pura basura; la abatización consiste en depositar insecticida sólido en recipientes de difícil eliminación y en las alcantarillas; y la fumigación es un insecticida líquido que se dispersa por nebulización mediante máquinas especiales montadas en camionetas.

Dice que la Secretaría de Salud marca las zonas y según el ritmo de trabajo del Ayuntamiento y en estos seis meses de campaña, que vence en noviembre próximo, realizarán 14,500 kilómetros lineales de fumigación que equivale a poco más de 9,000 hectáreas, y se abatizarán 11,000 predios en las zonas que les asigne la Secretaría de Salud. Es un trabajo coordinado y tanto el Ayuntamiento avisa de los brotes que le reportan, como la Secretaría de Salud canaliza los que recibe o detecta.

El Ayuntamiento tiene un equipo de 12 brigadistas que aplican abate en las casas de la ciudad y cinco fumigadoras móviles que recorren los rumbos de la ciudad. Este personal es adicional al que tiene la Secretaría de Salud, que es un mayor número.

En estos momentos, el Ayuntamiento centra su trabajo antimoscos en colonias y fraccionamientos del poniente y sur de la ciudad, mientras que la Secretaría de Salud atiende otras zonas.

Con esta estrategia de combate cree que podrán controlar la plaga de moscos que afecta al municipio en general.

Gamboa Wong dijo que las lluvias no solo propician mayor brote de mosquitos, sino que corta el efecto de la fumigación. Una fumigación tiene un efecto de insecticida que dura tres días y medio, pero apenas llueve se esfuma su efectividad. Y cuando se esfuma su efecto —es decir, no mata los moscos adultos— se propicia mayor proliferación de larvas y por ende de insectos transmisores de los virus de las enfermedades ya mencionadas.— Joaquín Chan Caamal

Las lluvias seguramente incrementarán la plaga de mosquitos y por ello es importante atacarlo en forma coordinada con la Secretaría de Salud desde mayo a noviembre.

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