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La contingencia ''desnuda'' la precariedad económica de Yucatán

En Yucatán, la economía se encuentra en un estado de precariedad, según señala el economista Gabriel Rodríguez Cedillo.-Foto de archivo

A seis meses de que se registró el primer infectado por Covid-19, expertos señalan que la contingencia dejó al descubierto la condición real de la situación económica de Yucatán: la precariedad.

En opinión del doctor Gabriel Rodríguez Cedillo, catedrádico de la Uady, esto se comprueba por la desigualdad en las aportaciones de los sectores económicos al PIB estatal, la baja producción para el consumo local y la fuerte dependencia de los bienes externos al estado y al país.

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De igual manera, señala que se corroboró el abandono de otros motores de crecimiento económico que ahora son necesarios para recuperarse de una manera más sólida y sostenible del impacto de las medidas de confinamiento para contener al Sars-cov-2.

“Vivimos en una economía de sustitución. Privilegiamos el consumo de bienes externos a cambio de los internos, nos inclinamos por la inversión extranjera más que por la local, y el consumo se sostiene más por el crédito que por el aumento del ingreso en términos reales.  Esto da como resultado que no haya motores propios que detonen el crecimiento, es decir que no haya producción local para consumo local, lo que repercute en la ausencia de cadenas de valor internas que se requieren para tener una economía sólida”, señala en entrevista el  catedrático de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady).

Como ejemplo, el experto menciona que mucho de lo que  los yucatecos consumimos en alimentos proviene de otros estados, principalmente del centro del país, y algunos otros productos del mercado internacional.

“Por el lado de los bienes de consumo masivo que se comercializan en nuestro territorio, me atrevería a decir con un bajo porcentaje a equivocarme, que la mayoría proviene de fuera del país. Y si tienes una economía mundial en la cual los centros de producción se apagaron por la contingencia sanitaria, ¿cómo mantienes a flote tu economía en esta pandemia? No existe infraestructura económica en el estado que resista una contingencia de esta magnitud, no hay diques económicos propios”.

Consumo y salario más precario

Para dar una idea más detallada de la magnitud del panorama en que se encuentra la economía yucateca, Rodríguez Cedillo destaca que el salario mínimo real (deflactado=sin inflación) de 2010 a 2020 solo aumentó 30.77 pesos “sí a eso le agregamos que a 2020 el 75.2% de la población gana entre 1 y 3 salarios mínimos, vemos que de manera lenta el poder de consumo de la población cada vez es más precario, y no estamos integrando la inflación que de manera acumulada en los últimos 10 años aumentó en 41.58%.

¿El crecimiento económico que nos difunden tiene una relación positiva con los salarios pagados en el Estado?, se le pregunta.

“Al parecer, según los datos llevamos ya tiempo con los salarios estancados. Esto va correlacionado con las características de los trabajos que se ofrecen en Yucatán, donde la mayoría son de baja cualificación complementado con el vencimiento de un contrato social que fortalezca el salario del trabajador frente a los dueños de empresas”, responde.

Continuando con el análisis,  el analista argumenta que, según datos del Inegi, poco más del 76% de la actividad lo componen la actividad manufacturera, la construcción y los bienes inmuebles, este último como preponderante en el tercer sector.

“Las actividades primarias, que a mi entender deben jugar un papel estratégico, más en estas circunstancias, representan el 3% de la producción del estado. Si en verdad se quiere trabajar fuerte para generar un crecimiento real, hay que dinamizarlo y ponerse como meta un rango entre el 7%  y 10 % como mínimo en su aportación a la economía estatal”, opina el catedrático de la Uady.

El economista señala que el confinamiento vino a afectar a 7 de las 9 principales actividades que mueven la dinámica económica del estado. “Esto impacta claramente en la dinámica del empleo y por consecuencia otra vez a los salarios. Lo que veremos como resultado en el corto y mediano plazo es que, si la movilidad social (derivado de mecanismos económicos) es casi inexistente en Yucatán, con la pandemia va a desaparecer al menos en los que resta de este sexenio estatal si sigue con las mismas medidas de política pública”.

En la gráfica presentada, claramente se ve un descenso de la disminución del nivel de vida de la población, ya que la población que ganaba entre tres a cinco salarios mínimos paso del 18.55% en el 2010 al 7.28% en el presenta año, estamos hablando que más del 10% de la población que ganaba 10 y 15 mil pesos, ya no los gana. 

El crecimiento... tardaría en llegar

En el informe sobre la situación económica de Yucatán del segundo trimestre de 2020 se señala que “durante el periodo de contingencia, es decir, de marzo a junio del presente año, los sectores más afectados por el desempleo fueron la industria de la Construcción al registrar la pérdida de 5 mil 953 empleos, seguido del sector de Servicios para empresas, personas y el hogar al registrar la pérdida de 5 mil 854 empleos, y la industria de la Transformación al registrar la pérdida de 4 mil 633 empleos”.

El especialista en Económica Política opina que “en Yucatán se toman decisiones con cifras ilusorias, mismas que la crisis sanitaria se encargó corroborar. Pongamos un ejemplo: siempre se habla de crecimiento económico, pues el 100% de ese crecimiento, de un año para otro, tiene dos características muy importantes: 1) más del 70% se genera en un solo municipio que es Mérida, 2) solo tres subsectores económicos lo impulsan, y de estos ninguno pertenece al sector primario, aquí ya pudiésemos hablar de la inexistencia de un dique. Los sectores prioritarios para el gobierno, también tienen sus características particulares”.

“El turismo es un subsector que depende en su mayoría del exterior. Mientras los países en desarrollo no se reactiven internamente lo más pronto posible, al parecer nuestro turismo va a tardar tiempo en levantarse. La manufactura va en el mismo sentido, sobre todo la de los bienes intermedios, que son los que más se exportan, y la construcción que se podría categorizar como oligopolio, depende del gasto en infraestructura que realiza el gobierno, mientras este no construya también estarán detenidos, de este oligopolio dependen las muchas constructoras pequeñas para sobrevivir. Tan solo con esto, se podría inferir que la recuperación de la economía yucateca va a tardar en llegar”.

¿Y el resto de los municipios y subsectores en qué situación están? El experto afirma que  “tenemos una economía endeble porque no estamos sólidamente diversificados, y remarcó sólidamente, y con esto quiero decir que los demás subsectores tengan una participación considerable en el PIB y de manera sostenida”.

Solo un procedimiento

Sobre el plan de reactivación económica aplicado por el gobierno del estado, el Dr. Rodríguez Cedillo afirma que lo que hizo el gobernador fue solo un  procedimiento administrativo pues considera que Mauricio Vila solo aplicó un proceso para que las unidades económicas que estaban cerradas empiecen abrir paso a paso, casi uno por uno, “y lo harán en el mismo esquema de sistema económico monoproductivo o concentrado, en cada uno de los sectores, desintegrados, sin cadenas de valor y con empleos precarios”.

“Habría que ver si hay empleos  para crear y verificar su nivel de precariedad.  Este procedimiento administrativo de reactivación se lleva al cabo en un marco de gran desigualdad entre los empresarios pequeños y medianos, que no se les toma en cuenta en las decisiones y los capitanes y dueños de Yucatán quienes son los que imponen la agenda económica de acuerdo a sus intereses. Estos últimos son los que se llevan normalmente la mayor cantidad de beneficios del sistema económico”.

Sobre las políticas de atracción de inversión extranjera, el catedrático de la Uady comenta que “fue un instrumento muy popular en la década de los noventa, que las circunstancias en ese entonces tal vez lo ameritaba”, sin embargo, argumenta que dicha política “se ha tornado en un factor más de estancamiento, ya que se atrae inversión que no genera ningún encadenamiento productivo de relevancia para la economía yucateca, es decir se llega por dos lógicas, la primera es sobre los enormes beneficios que le ofrece el gobierno y la segunda para ofrecer empleo, el que ellos consideren. Esto último es lo que le importa al gobierno, generar empleos a como dé lugar, no importando las características de los mismos.  La inversión extranjera no es mala, al contrario, cuando sirve como complemento su potencial de arrastre es enorme, pero cuando es la única opción que se tiene, se torna perversa”.

Recuperación gris y lejana

Para el doctor Cedillo,  la recuperación de la economía yucateca se torna gris y lejana, pues explica que “cuando una economía toca su piso base, cualquier mínimo proceso de recuperación arroja datos altos, esto no quiere decir que estemos bien, esto se tendría que contrastar con la disminución de déficit económico y social. Hay que tomar con cautela cualquier cifra oficial que presuma alguna recuperación”.

“Yucatán no solo tiene déficit de empleo derivado de la pandemia, sino que lo tenía desde antes; además hay déficit de empleo bien remunerado y de calidad, déficit de políticas públicas estratégicas que detonen el crecimiento a largo plazo, déficit de ingresos públicos por cuestiones de malos manejos  en las finanzas públicas, déficit de inversión fija bruta que aumente la planta productiva. Estos ya estaban antes de la pandemia, lo que vino a profundizarla. Como caso concreto, no dejemos de observar cómo va estar el presupuesto del estado este año”, afirma el economista yucateco.

El Dr Gabriel Rodríguez Cedillo, quien es catedrático de la Uady

¿Cuáles son las expectativas de políticas económicas que aplicará y debería aplicar el gobierno? El analista responde que  “veremos más de los mismo, como dije, se usará la frase inversión extranjera como punta de recuperación, que es una política que se explotó mucho en la administración estatal anterior y la actual lo continuó, por otro lado, el ya clásico desarrollo inmobiliario, que es una actividad económica con alto potencial de concentración de ingresos y además de multiplicarlos en el corto plazo, es decir, aquí solo ganan los dueños de las tierras, que al construir hacen escasear la tierra, lo que hace que su negocio sea altamente lucrativo. Y por último el turismo,  que fue el más vapuleado con esta contingencia. Veremos las carísimas estrategias de promoción en varias partes del mundo”.

“Lo que el gobierno debería hacer es poner en marcha una política económica de emprendimiento, en lugar de la atracción de inversiones, pero una política seria y en donde se pueda convertir en una política de estado; con esto quiero decir que el Estado enfoque todas las fuerzas para implementarlas y un fuerte control en su seguimiento, deben ir en tres direcciones: generación de desarrollo informático, industria de la salud y  agroalimentación. Hay que diversificar las actividades en los tres sectores, no quedarnos solo con uno porque solo generará rendimientos decrecientes, que dan como resultado estancamiento económico”.

Por último, el catedrático señala que “lo que ha faltado al gobierno es una fuerte dosis de creatividad, ha tenido solidaridad con unos sectores y ha olvidado a otros, además que sus acciones han sido desordenadas.  Al parecer se le han acabado las ideas. Lo que creo que tenemos es indiferencia y cálculo político”

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