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Detectan inconsistencias: precisiones de la Uady sobre datos de transparencia

Vista del edificio central de la Uady. La casa de estudios hace varias precisiones sobre datos que aparecen en la plataforma de transparencia

En relación con las notas “Sueldos de ensueño” y “Universidad con canonjías”, publicadas en la edición de ayer, la Universidad Autónoma de Yucatán nos envía un escrito con los siguientes puntos:

1. La primera nota a la que se hace referencia, expresa que la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady) destina el 57 por ciento de su presupuesto anual al pago de nómina.

Sobre este particular, es preciso señalar que en el sector servicios, y sobre todo en el ámbito educativo, el principal componente lo constituye el recurso humano, tanto de los docentes como de los trabajadores administrativos y manuales, por lo que la universidad, al ser una Institución de educación superior, presenta esa proporción destinada a los recursos humanos en el presupuesto ya que constituyen el principal elemento de trabajo.

De igual manera, es importante puntualizar que las prestaciones son logros que los trabajadores fueron adquiriendo a lo largo del tiempo en escenarios económicos diferentes al actual.

2. Ambas notas refieren que la información obtenida en la Plataforma Nacional de Transparencia corresponde al primer semestre de 2019, cuando se tiene disponible la del segundo semestre de ese mismo año. Tomar la información más actualizada permitirá mostrar el efecto de las medidas de austeridad aplicadas desde enero de ese año.

Así, podrá corroborarse en la misma Plataforma Nacional de Transparencia que en el caso de rector, como se menciona, en efecto aparece con un sueldo bruto de 197,538 pesos correspondientes al primer semestre de 2019; pero en las notas periodísticas, no se menciona que ese mismo año también figura con un sueldo bruto de 175,743 pesos y una percepción neta de 133,419 pesos, situación que refleja la aplicación del primer ajuste que se hizo sueldo del rector, como se anunció mediante comunicado público del 2 de febrero de 2019.

Esas mismas medidas también aplicaron con el resto de los directivos universitarios, cuestión que se ve reflejada en la Plataforma Nacional de Transparencia en el segundo semestre de 2019, por lo que sería interesante y ético hacerlas del conocimiento público, dando cuenta de los procesos de cambio iniciados en la máxima casa de estudios.

3. Desde 2016 las compensaciones de los niveles directivos fueron congeladas, por lo que este 2020 es el cuarto año consecutivo sin que se incrementen y, como ya se indicó en el numeral anterior, incluso en algunos casos se han reducido. De esta manera, en términos reales, por factores inflacionarios, han tenido un decremento acumulado superior al 28 por ciento.

Contrario a la especulación sobre una actualización de salario como indican las notas periodísticas, lejos de incrementarse las percepciones, para este año se proyectó un ahorro de 2´636,750 pesos por concepto de reducción de compensación al rector y directores generales. Esa cantidad, gradualmente irá en aumento cada año.

4. En efecto, el pago de ISR de los trabajadores por parte de la institución fue una prestación que se otorgó por decisiones del siglo pasado, que ya no aplica para los trabajadores que ingresaron después de 1999.

Sin embargo, en vías de regularizar esa situación, el año pasado se inició un proceso gradual en el que todos los directivos y mandos medios de la Administración Central, desde el rector hasta quien tiene la compensación más baja, iniciaron con el pago de sus impuestos, y este año se hizo extensivo a todos los funcionarios de las escuelas y facultades, a fin de que en los próximos dos años se termine esta excepción.

Estos ajustes han permitido que para este año se tenga un ahorro proyectado en 1’787,886 pesos.

5. Se menciona también el caso de que: “Hay también trabajadores con dos y hasta cinco plazas, como se puede observar en una lista proporcionada por la Plataforma Nacional de Transparencia”.

Sobre esto, es importante señalar que esa situación ocurre en el caso del personal académico que tiene plaza de medio tiempo y además horas complementarias como profesor de asignaturas en una o varias dependencias, pero que en ningún caso supera las 48 horas a la semana.

En el caso de los profesores de tiempo completo, estos aparecen asignados a una sola dependencia.

6. Se asegura en la nota “Uady con canonjías” que hay 43 personas que reciben remuneraciones como exfuncionarios.

A este respecto, es preciso señalar que desde este año se tomaron decisiones para corregir esa situación, por lo que se proyectó un ahorro 4’063,418 pesos por reducción de remuneraciones vitalicias.

7. Asimismo, se asegura que: “sobresalen seis que perciben, adicionalmente, una compensación como funcionarios actuales, o sea, tienen doble compensación”.

Sobre este punto, es necesario señalar que se trata de información imprecisa. Lo cierto es que el funcionario que percibe algún ingreso por compensación, a ésta se le descuenta la “remuneración” y sólo se paga la diferencia, por lo que no hay “doble compensación”.

8. Finalmente, a raíz de las notas publicadas fue posible detectar inconsistencias en la información que se presenta en la Plataforma Nacional de Transparencia, principalmente en los años 2017-2018, por lo que autoridades de la Uady se han puesto en contacto con el Instituto Estatal de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales (Inaip), a fin de verificar los puntos del proceso en los que podría haber errores en la captura y, en su caso, proceder a rectificarlos conforme a las disposiciones legales que permitan mantener la integridad de los datos públicos.

Como se puede observar, esta administración universitaria ha dado pasos importantes para garantizar la viabilidad financiera de la universidad, tema de capital importancia para la universidad y la sociedad en su conjunto.

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