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Domingo con buen movimiento y reactivación económica en Mérida

Fotos: Joaquín Chan

Las terminales de taxi colectivo y de autobuses que tienen corridas de Mérida a Progreso no tuvieron la aglomeración de los domingos de años anteriores a la pandemia del Covid-19, pero sí transportaron a meridanos que fueron al puerto para disfrutar el mar en familia.

Mérida mantuvo, gracias al buen tiempo, su dinamismo comercial, turístico y peatonal creciente. La plaza grande, el corredor turístico de la calle 60 norte, el Paseo de Montejo y las plazas comerciales fueron grandes atractivos de gente, que consumió, paseó y disfrutó la ciudad.

Epicentro de la actividad comercial

Aunque ya terminaron oficialmente las vacaciones de verano por el regreso a las clases presenciales, el centro de Mérida fue el epicentro de la actividad comercial y turística. Numerosos visitantes de otras partes del país y extranjeros caminaron tranquilamente por las calles del Centro Histórico, compraron ropa típica o artesanías yucatecas en el tianguis Mérida en domingo y los niños disfrutaron de las parvadas de palomas que suelen caminar en la explanada del asta bandera de la plaza grande.

En la estación de taxis del FUTV, de la calle 60, llamó la atención la familia numerosa de Wendy Pacheco Tun y Darío Ramírez porque viajaron los 7 hijos de esta pareja que vive en la colonia Emiliano Zapata Sur III. Fue la primera vez desde que inició la pandemia en marzo de 2020 que la familia toma un día descanso y sale de Mérida y de su encierro voluntario para evitar el contagio del coronavirus.

Encierro causa "mucho estrés"

Mientras esperaba que su esposo Darío Ramírez llegara con comida, refrescos y agua purificada que llevarían al puerto de Progreso, la señora Wendy Pacheco platicó con el reportero que “nos vamos a Progreso a pasar el día”. Y explicó que por la pandemia no podían salir todos los niños y la playa estaba cerrada.

“Estar encerrados en la casa es mucho estrés, ahora que tenemos la oportunidad de salir un ratito, pues nos vamos a distraernos”, señaló. “Mi esposo fue a comprar algo para comer, ya es tarde, los niños tienen hambre cuando lleguemos, y seguro en el puerto todo tiene precios elevados, no lo sé, hace dos años que no vamos a Progreso”.

Contó que originalmente todos salieron para ir a desayunar a un tianguis que está en la colonia, pero a su esposo se le ocurrió proponer que mejor vayan al puerto. Eso oyeron sus siete hijos y gritaron de emoción “sí, vamos”. Fueron a su casa por ropa y fueron al centro para tomar el taxi que los lleve al puerto de Progreso.

“Ojalá no haya mucha gente para que no estemos amontonados, vamos a buscar un lugar para pasar el rato”, comentó la madre de familia. “Gracias a Dios nadie se ha infectado de covid en la familia, no salimos y cuando hay una gripita o dolor de cabeza los llevo al doctor para ver si es covid".

De vuelta a las aulas

Sus hijos regresaron a las clases presenciales. Unos van lunes y miércoles, otros lunes, martes y miércoles, otros martes y jueves. Como son clases híbridas así la van pasando. En sus grupos solo permiten 10 alumnos, pero no todos asisten, en promedio van 7 niños por grupo. Este regreso a las clases presenciales y en una semana sin ningún problema los incentivó para que vayan a la playa con todos los cuidados sanitarios y de sana distancia.

“Nos vamos a bañar, yo no tengo miedo, ni que haya frío, nos vamos a bañar”, anticipó Santiago, de 9 años; quien viajó con sus hermanitos y hermanosMía, de 7 años; Keity, 5; Dariana, 8; Osiris, 10; Jaiden, 11; y Brayan, de 12.

Fotos: Joaquín Chan

Actividad en el Centro

“Lleve su sombrero pachucón, a 150 pesos”, ofertó en la plaza grande un vendedor de sombreros de palma a los turistas que caminaron en ese lugar.

Las vendedoras chiapanecas de ropa típica también vendieron sus prendas entre los visitantes, porque son consideradas parte de los oferentes de artesanías que vende en la plaza grande. La mayoría de las mujeres compraron vestidos bordados o alguna prenda de ropa típica yucateca maravillados por su diseño y colorido.

“Me llevo este vestido rojo”, cerró la compra una turista mexiquense que pagó $850 por la prenda en un puesto del tianguis dominical.

El comercio fue el principal atrayente de gente en el centro y en los negocios abiertos siempre tuvieron clientes en la jornada. Pero precisamente el aumento de la actividad comercial en el centro ocasionó que la Fiscalía General de la República realizara un operativo de cierre de negocios y decomiso de mercancía ilegal hace unos días. El negocio El castillo de la alegría, de la calle 63 entre 64 y 62, tiene sellos de inmueble asegurado y una carpeta de investigación abierta CI-Fed/Yuc/Mer/485/2021, como parte de ese operativo.

Reactivación en ascenso

La reactivación y recuperación económica va en ascenso y la afluencia de gente demuestra que está aprendiendo a vivir con el coronavirus Covid-19 porque también se vio mucha actividad en las iglesias, en los restaurantes, plazas comerciales y supermercados.

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Escrito por Joaquín Chan Caamal

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia.   Escribe sobre el ámbito local y peninsular. Ha desarrollado  contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales y seguridad y policía.  

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