in

Educar, no prohibir, la clave contra la obesidad

La activación física y una mejor educación alimentaria pueden ser las claves para la lucha contrala obesidad

Opiniones encontradas

Tras reafirmar que el problema de la obesidad en Yucatán es grave y ahora peor con la pandemia, líderes empresariales y especialistas plantearon ayer que la solución no está en aplicar medidas de prohibición, sino con programas de educación, coincidieron también en que lo malo siempre está en el abuso y excesos de consumo, de parte de las personas, y proponen crear una cartilla de crecimiento y desarrollo para los estudiantes.

Lo anterior se expuso en el foro virtual para el análisis de las reformas a la Ley de Educación, Ley de Salud y la Ley de Nutrición y Combate a la Obesidad, que se realizó en el Congreso del Estado, como parte de los trabajos que organiza Manuel Díaz Suárez, diputado del PAN, como presidente de la Comisión de Salud y Seguridad Social del Poder Legislativo, para dictaminar las iniciativas sobre esa norma.

Durante el foro se presentaron propuestas y señalamientos diversas, y algunas hasta encontradas, como el pedir por una parte que se prohíba la venta de alimentos chatarra, de productos ultraprocesados que consideran es lo peor, y por el contrario promover la comida yucateca tomando en cuenta que el problema está en la cantidad de lo que se consume, mientras otros por el contrario afirman que la solución está en la educación, no en prohibir cosas.

Para abrir el foro, Alejandra Beristáin Navarrete, presidenta del Colegio Mexicano de Nutriólogos de Yucatán, recordó que Yucatán está en los primeros lugares por obesidad en el país, esta problemática es grave y ahora con la pandemia por Covid-19 es peor, y requiere una atención especial.

La especialista recomendó a los empresarios e industriales que aprovechando la nueva normalidad, generen nuevos productos, modificando tamaños y contenidos, mientras a las autoridades sugirió establecer una hora obligatoria de ejercicio más otras actividades físicas adicionales en las escuelas.

Vanessa Gamboa González, en representación de Alternativas en Salud y Desarrollo, A.C., consideró que es falso que solo con educación alimentaria y actividad física se deba combatir la obesidad, pero sí es un paso importante y, le preocupa que no se haya incluido a los adolescentes en estas iniciativas de ley.

Andrés Zentella Ortega, vicepresidente de la Coparmex Mérida, externo la preocupación del sector privado las diferentes iniciativas que se han presentado en otros Estados, todas para penalizar y satanizar a diferentes industrias tanto alimenticias como de bebidas, aun cuando se puede decir que ninguno es malo, lo malo es la cantidad en la cual se consumen.

“En excesos hasta el consumo del agua puede ser malo, lo más fácil siempre es comprar lo que está al alcance, el problema está en el abuso del consumo de las cosas”, citó.

Por eso el empresario consideró que prohibir la venta de determinados productos no es la solución, eso no ayuda y si puede empeorar las cosas, por eso lo más indicado es aplicar programas de educación en las escuelas y los hogares, hasta para los padres de familia en coordinación con la academia y la iniciativa privada.

María Elena González, presidenta del Colegio de Médicos de Yucatán, coincidió en que prohibir las cosas no será la solución, es mejor la educación, y para reforzar este punto señaló que el Colegio Peninsular de Obesidad y Sobrepeso sugiere establecer como obligación en las escuelas se haga cartilla de crecimiento y desarrollo por estudiante, para analizar la masa corporal desde la niñez, para que los padres vean cómo va evolucionando, con el fin de educar como comer.

Alberto Abraham Xacur, presidente de la Canacintra, también pidió se trabaje en un programa integral sin caer en las redes de prohibición, porque nunca ha sido la solución a los problemas, y en este caso, los más afectados serían las tienditas y sus dueños, que en su mayoría son atendidas por adultos mayores, y el 66% de sus ventas son esos productos que quieren prohibir, en vez de eso propuso acabar con la vida sedentaria, hacer deporte, y crear políticas públicas en educación que funcionen.

Por cierto recordó el líder de los industriales, que se aplica impuestos por la venta de refrescos embotellados y se supone que lo recaudado era para programas de salud, para instalar bebederos en las escuelas, y no se aplica.

Michel Salum Francis, presidente de la Cámara de Comercio, Servicio y Turismo de Mérida, también se manifestó en contra de las políticas de prohibir las cosas, al considerar que eso en muchos casos por el contrario agrava los problemas de la sociedad, en lugar de eso propuso legislar para que los programas educativos, que desarrollen materias para una alimentación adecuada, implementando talleres dirigidos hacia los padres de familia.

El líder empresarial opinó que el prohibir algunos productos como se ha hecho en otros estados, solo afectaría a la industria, generaría más desempleo, o que muchos se vayan a la informalidad, además como ya otros dijeron el verdadero problema de la obesidad no se encuentra en lo que se consume, sino en la cantidad de lo que se consume, en los excesos y abusos, de ahí la necesidad de una educación alimenticia adecuada.

Antes de clausurar el foro virtual, el diputado Manuel Díaz recordó que se abrió un micrositio en la página del Congreso, donde pueden revisar las dos iniciativas de ley en la materia, y también pueden opinar o hacer las propuestas que consideren para enriquecerlas en los próximos 15 días.— DAVID DOMÍNGUEZ MASSA

Yucatán avanza a ritmo lento hacia la recuperación

''Gamma'', con potencial de abundantes lluvias